(19/abril/24) Cuesta entender cómo el Club Náutico Ibiza haya perdido una concesión donde la oferta económica apenas suponía el 5% de la valoración y los criterios socio-deportivos pesaban un 30%. El argumento de que las empresas privadas siempre salen ganando en las licitaciones al mejor postor no cuadra en esta concesión. Algo se ha hecho mal, algo huele a podrido o ambas cosas simultáneamente.

Mar Abierto Los amarres que ocupaba el CN Ibiza tienen posiblemente la mejor per

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Rehabilitar un barco de ocasión