A menudo, el mejor restaurante del puerto está a bordo
(1/may/24) El impulso de buscar la terraza de un restaurante para rematar una jornada de navegación es a menudo decepcionante por la escasa calidad del servicio en temporada alta, el alto precio, la gran afluencia de comensales o por una nafasta combinación estos tres factores. En verano, una alternativa que nos suele funcionar es buscar en tierra alguna especialidad local. A veces (como en la foto) será un buen pescado. En otras recaladas será un apetitoso trozo de carne, unos sabrosos quesos o embutidos o unas legumbres o frutas locales recién salidas del huerto. Vale la pena el intento sobre todo en vacaciones, cuando el tiempo dedicado a la cocina es parte del placer de navegar.








