El tren de Soller
Una recalada en el puerto de Soller es incompleta sin coger el viejo trenecito que sube hasta el pueblo, a unos 4 o 5 km. Ineludible para quienes van con niños. Ideal para pasar el día paseando, de tiendas, ir al mercado -sobrasadas exquisitas- o comer en alguno de los muchos restaurantes que hay. Entre ellos recomiendo Ca's Pentinadó, cerca de la estación de tren. Un clásico de la buena cocina mallorquina.








