Porto Torres: El sutil encanto del puerto más desaliñado de Cerdeña

Porto Torres
Es una ciudad fea, su puerto es mayormente comercial y las instalaciones para los yates son precarias. Porto Torres lo tiene todo en contra para atraer navegantes, pero yo conseguí encontrarle unos encantos que cada día aprecio más. De entrada hay muy poco turismo y el que hay es mayormente local. En los restaurantes solo oyes hablar italiano. También me gustó su vertiente histórica. Su basílica románica merece la escala por sí sola y en pleno mes de agosto disfruté de una memorable visita matinal en solitario -con guía incluido- a las 7 Ha. de ruinas de la ciudad romana, al lado del museo local, donde también hay interesantes restos de pecios milenarios. Una escala para outsiders.