Over-booking en Cala Coves
Diez de agosto, recorriendo el sur de Menorca. Arrumbamos hacia la minúscula Cala Coves, pero desde fuera vemos más de veinte barcos fondeados uno al lado del otro con un cabo a las rocas por popa. Y seguramente serán más una vez veamos los que hay metidos más adentro en la cala. Es grotesco. No vale la pena. Para estar tan apretados, mejor nos vamos a puerto. Seguimos hasta Es Calo Blanc, donde echamos el ancla con apenas tres o cuatro barcos vecinos a nuestro alrededor. Cala Coves deberá esperar a cuando volvamos a Menorca fuera de temporada. ¡Es el precio de la fama!








