Ostras en Marseillan
Objetivo cumplido. Un largo fin de semana a finales de mayo perfectamente organizado para ir a comer ostras al Etang de Thau, patria maditerránea de este molusco. Al mediodía escogemos una terraza en el coqueto puerto de Marseillan, con una ampliación en forma de pequeño dique exterior donde caben algunos transeúntes. Mañana empezamos el camino de vuelta. La meteo sigue muy calmada. Aquí al lado termina -o empieza- el Canal du Midi, que cruza hasta Burdeos. Tentador.








