Cogidos a una boya en Calvi
Llegamos a Calvi desde Sant Feliu de Guixols con un estupendo SW de F5/6 que nos venía por la aleta y que no llegó a levantar mar. Calvi es un pueblo encantador, quizás demasiado atiborrado en pleno verano. Es un puerto seguro y muy recomendable, con un montón de restaurantes y terrazas, la mayoría consagrados a los tipismos locales (moules frites, assiette de charcuterie corse, etc.), pero también hay comederos pequeñitos con platos muy apetitosos en su menú. Hay tiendas de alimentación por todo el pueblo y si la compra es importante, mejor el gran super en las afueras (100 m.) al SW del pueblo.








