El canal de Levkas
El canal de Levkas separa esta isla de tierra firme y da paso a lo que los navegantes Jónicos denominan el mar interior. El puente oscilante abre cada hora en punto para dar paso a los barcos que esperan a ambos lados. Al cabo de sólo 5 minutos unos bocinazos avisan que se va a cerrar inmediatamente. Todos los patrones aceleran. Una vez dentro del canal aparece el pueblo de Levkas con su moderna marina. Todos los servicios por 45€ (11 m. 2012) La ciudad es muy agradable, con las casas construidas en madera y chapa ondulada por miedo a los terremotos. Imprescindible cenar un "gyros" en las mesas que las tabernas plantan en medio de la calle principal.










