Cala Mesquida: Reducto de una Menorca de la que apenas queda rastro
Muy a la sombra de sus vecinas y concuridas Es Grao y la Illa Colom, cala Mesquida es la opción dominical de muchos maoneses para pasar el día en la playa. Las cuatro casas que conforman su colonia, en el extremo sur de la cala, carecen de comercios y el desembarco con el chinchorro debe hacerse con tiento entre los bajos de rocas. Los bajos también salpican la entrada a la cala, abierta a los vientos de levante. Un pequeño bar/restaurante en la calle y el afamado Cap Roig en lo alto de la loma son toda la oferta de restauración. Gracias a estas 'incomodidades', Cala Mesquida conserva una tranquilidad cada día más complicada de encontrar en verano en Menorca.









