Bonifacio
Es una de las escalas más singulares que conozco. El puerto natural, que se abre entre los acantilados, es una pasada. Alucinante la cantidad de barcos que entran y salen en todo momento. Para encontrar amarre en agosto, lo mejor es llegar al mediodía, con planes de comer y pasar la tarde pateando el puerto y la ciudadela. Vale la pena.








