¡Cazzo skipper!
Amarrados tranquilamente y tomando una cerveza en la bañera, a los pies de la muralla de Alguer, el patrón -creo que ruso- de un velero vecino hace una maniobra bastante torpe al zarpar y engancha la guía. Además de enganchar la guía, también se "engancha" con el marinero del puerto, que llevaba rato advirtiéndole de lo que se avecinaba. Terminando la maniobra de liberación, el marinero murmura entre dientes un sentido ¡Cazzo skipper! (¡patrón de mierda!) que nos hizo tronchar de risa. Durante el resto de las vacaciones, tras cualquier maniobra mínimamente fallida (que fueron unas cuantas), siempre volvía a oirse esta frase desde algún extremo de nuestro barco.








