La APB redacta unos pliegos ‘a medida’ para renovar los amarres del Club Marítimo de Mahón
(4/nov/25) La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) saca a concurso una concesión a 30 años en la que, por primera vez, el fomento del deporte es el principal criterio de adjudicación. Los amarres en concesión son los actualmente ocupados por el CM de Mahón y la APB valorará la inversión en la promoción del deporte en vez de los ingresos añadidos a los cánones de ocupación.
Tanto el planteamiento como su redactado son una novedad en este ámbito y esta bisoñez puede provocar algún disgusto concursal e incluso legal en la intención de la APB de renovar la concesión de sus amarres al Club Marítimo. Los problemas que han desembocado en el desalojo del Club Náutico Ibiza de sus instalaciones encendieron su mecha en un redactado concursal similar por parte de la APB.
En el concurso de Mahón, “la APB dará el mayor peso a la oferta que apueste por invertir más al año en actividades deportivas. El plan presentado por cada empresa licitadora deberá incluir acciones que promuevan el deporte base y federado. También deberá concretar las partidas económicas destinadas al fomento y la práctica del deporte”. Este redactado ya invita de entrada a una puja económica que puede encerrar partidas de doble lectura.
En paralelo, “la tasa anual de ocupación del dominio público portuario será fija, eliminando la posibilidad de ofertar cantidades adicionales que aumenten los ingresos que percibe la APB por la concesión. Con este cambio de enfoque, la APB redirecciona las posibles mejoras económicas para pudieran presentar las empresas licitadoras para que, en lugar de percibirlas directamente, se destine la inversión a la promoción del deporte náutico”. Este redactado, en vez de querer seducir a las empresas dedicadas a las actividades portuarias, parece dirigido a las empresas dedicadas a la promoción de eventos deportivos, que podrían hacer su agosto licitando en este concurso.
La concesión se otorgará por 30 años y comprende una superficie de más de 22.000 m², ampliable hasta casi 29.000 m² entre espejo de agua y superficie en tierra.
Los planos de ocupación incluyen el muelle de Levante, desde la Punta des Rellotge en incluyendo la ribera de poniente de Cala Figuera hasta la antigua explanada de la CAMPSA, sin precisar si podrá ser -por fin- ocupada por embarcaciones deportivas.
Apuesta por el deporte
El texto del consurso señala que “La instalación náutica deberá implantar escuelas de vela y piragüismo abiertas a niños, jóvenes y adultos, organizar competiciones y crear programas de tecnificación y apoyo económico a deportistas, como becas o ayudas a deportistas por resultados o desplazamientos”. “También estará obligada a impulsar actividades formativas, sociales y medioambientales, así como a mantener un calendario anual de eventos deportivos validados por las federaciones autonómicas y nacionales”.
“Opcionalmente, podrá desarrollar otras iniciativas y deportes náuticos, tales como la pesca deportiva o actividades subacuáticas. Además, tendrá que fomentar programas complementarios de carácter educativo, cultural y medioambiental, así como promocionar clubes de navegación y la práctica inclusiva del deporte náutico”.
El texto no menciona, ni tampoco excluye, la inversión de los licitantes en regatas de la Clase Crucero o Vela Clásica, un punto fuerte en el actual programa deportivo del CM de Mahón.
“Asimismo, será obligatorio ejecutar inversiones tanto en infraestructuras como en equipamiento deportivo durante los tres primeros años de concesión, con especial atención a la accesibilidad universal, la eficiencia energética y la sostenibilidad ambiental, tales como la instalación de amarres adaptados para la de recarga eléctrica para fomentar la paulatina trasformación de la flota a embarcaciones más sostenibles”.
“Se valorará en el concurso la incorporación de energías renovables y materiales de bajo impacto ecológico, así como medidas de mejora de la biodiversidad marina”.
“Se tendrá en cuenta a la hora de valorar las ofertas, la ponderación entre la inversión comprometida en el proyecto y los años propuestos de concesión. Eso sí, como novedad, y para evitar el deterioro de la infraestructura a lo largo de los años, la APB establece una inversión de reposición por parte de la instalación náutica de al menos 2M€ en la renovación y mejora del equipamiento portuario a partir del año 18 de la concesión”.
Amarres de pequeña eslora y para vela latina
“La instalación deberá ofrecer un mínimo de 75 amarres para embarcaciones de hasta 8 m., de los cuales 8 se reservarán a embarcaciones de vela latina, y un máximo del 20% para embarcaciones de más de 12 metros.” En los tiempos actuales, la demanda de amarres de más de 12 metros supera regularmente y con creces el 20% de plazas disponibles. Veremos cómo se afronta este problema.
“Los usuarios actuales con embarcaciones de base tendrán derecho preferente en la nueva concesión, siempre que cumplan los requisitos establecidos. Los pliegos establecen unas tarifas máximas de atraque y en la valoración de las ofertas se dará mayor puntuación a aquellas que ofrezcan mayores bajas”. Como suele suceder en los pliegos de condiciones de la APB, las condiciones económicas sólo se refieren a los amarristas fijos, cuando el gran negocio de los concesionarios en las Baleares (y otras zonas turísticas de España) son las tarifas de transeúntes.
“El proyecto se enmarca en la estrategia de la APB para potenciar los usos sociales y deportivos de los puertos de interés general, garantizando al mismo tiempo la conservación del dominio público, la sostenibilidad de sus actuaciones y la compatibilidad con otros usos portuarios”. Las intenciones son loables. Crucemos los dedos para que el resultado obtenido también lo sea.
Por: Enric Roselló
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