Moody 42 Center Cockpit

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Tradición británica

Por concepto y diseño, todos los Moody del siglo pasado responden a unos criterios muy concretos que el Moody 42 Center Cockpit cumple a rajatabla. Estos veleros británicos están construidos con seriedad para vivir largas temporadas a bordo, navegar con tranquilidad y afrontar cualquier condición de viento y mar con confianza.

La historia de los astilleros Moody arranca en el siglo XIX, cuando el carpintero de ribera John Moody fundó en 1827 su pequeño varadero de reparación de barcos en Swanwick, a orillas del río Hamble, en el sur de Inglaterra. Cuando murió en 1880, su hijo Alexander se hizo cargo del negocio, iniciando también la construcción de pequeños barcos auxiliares.
Décadas después, en 1935, en el varadero de Moody construyeron su primer barco de vela, un diseño de T. Harrison Butler evidentemente de madera. El negocio del varadero seguía su curso, incluso se amplió y los Moody invirtieron por esa época en el mundo de las marinas.
A mediados de los años 60, Moody estuvo entre los primeros astilleros europeos en apostar por la fibra de vidrio. Laurent Gilles, Angus Primrose y su joven ayudante Bill Dixon eran algunos de los arquitectos que firmaron los primeros y exitosos modelos de Moody.
Moody vivió posiblemente sus épocas más florecientes en los inicios de la fibra de vidrio, llegando a fabricar 400 veleros al año. En agosto de 1978, John Moody, nieto del fundador del astillero, recibió el Queen´s Award de manos de la reina Isabel II, en reconocimiento a la dinámica de su empresa como exportador de barcos de recreo.
Pero unos años antes, a primeros de los 70 y con la primera crisis del petróleo por en medio, se inició también la colaboración de Moody con la empresa Marine Projects, de Plymouth, que pasó a construir los veleros de la marca. Esta empresa, luego propietaria de marcas como Sunseeker o Princess, empezó su colaboración con Moody fabricando el legendario Moody 33, un diseño de Angus Primrose de bañera central que tuvo un gran éxito de ventas en todo el mundo. Con la muerte del arquitecto naval, perdido en el mar a finales de los setenta, Bill Dixon prosiguió su colaboración con Moody hasta prácticamente nuestros días, habiendo renovado varias veces el catálogo de la marca.
Tanto Moody como las marcas de Marine Projects sufrieron distintos avatares económicos que los llevaron a cerrar sus puertas a primeros del siglo XXI. En 2007, Moody pasó a manos del grupo Hanse, que da actualmente continuidad a la producción de esta marca.

El éxito de un concepto
Volviendo a los años 70 y con el astillero alentado por el éxito del Moody 33, se le encargaron a Angus Primrose el diseño de otros Moody de eslora superior. Primero fue el Moody 36, luego el Moody 39 y un poco más tarde apareció el Moody 42.
En su primera versión, el Moody 42 era un motorsailer aparejado en queche, con timonería interior y una pequeña bañera junto al palo de mesana. Poco después, el astillero introdujo la versión 42 Center Cockpit (Bañera Central), con un planteamiento de velero puro que tuvo un éxito comercial mucho mayor.
En su día, el Moody 42 CC ofrecía una silueta externa relativamente voluminosa en comparación con sus coetáneos, aunque si lo comparamos con veleros más actuales, sus cotas no resultan hoy exageradas. Las dos sobrecabinas se integran bien a las formas del barco, tanto en proa como en popa, y sólo la reducida manga y los lanzamientos de proa y popa recuerdan que estamos ante un barco de corte clásico y con unas cuantas décadas a sus espaldas.
Visto desde el exterior, una característica que distingue al Moody 42 CC es la toldilla rígida que cubre casi toda su bañera, un accesorio de gran utilidad tanto en climas fríos como bajo el sol tropical. Bajo esta toldilla, los bancos de la bañera tienen dimensión suficiente para sentar a toda la tripulación en navegación o en las comidas al aire libre.
La maniobra de la mayor y del génova de este aparejo de un solo piso de crucetas transversales quedan accesibles desde la bañera y en caso de que sea necesario salir de su protección, repartidos por cubierta hay suficientes asideros y anchos pasillos que facilitan la circulación.
El aparejo en queche del Moody 42 fue un sistema muy popular hace unas décadas en las medias y grandes esloras. A falta de enrolladores de génova y mayor y años antes de que las velas laminadas aligeraran los guardarropas de Dacrón, los queches eran la mejor solución para dividir la superficie vélica y poderla manejar con tripulación reducida.
Estas razones que propiciaron el auge de los queches son la causa de que prácticamente hayan desaparecido de los modernos catálogos de veleros, al tiempo que las velas enrollables han subido mucho el listón de lo que hoy en día consideramos un barco grande.
El diseño del Moody 42 CC era relativamente moderno, con popa de formas redondeadas, quilla trapezoidal y el timón semi-compensado. Pero la superficie vélica de 70 m² y un desplazamiento de más de 10 T. nunca han sido una combinación proclive a las prestaciones con ventolinas. El Moody 42 se presentó como un velero oceánico y sus virtudes se ponen de manifiesto en condiciones de viento más musculosas, cuando el barco muestra su capacidad de ceñida, su estabilidad de rumbo y una buena dureza a la escora.

Acomodación en petit comité
En el interior, la distribución del Moody 42 CC se corresponde con el estándar de Moody en esta eslora. El camarote del armador se ubica en popa, con un completo baño adyacente. El pasillo que lleva al salón alberga una cocina de buen tamaño, realmente completa en sus equipamientos y utilizable tanto en puerto como en navegación.
Gracias a esta distribución, el salón adopta una condición doméstica y acogedora, escondiendo de la vista cualquier otra área de servicio que la espectacular zona del navegante, con una mesa de cartas enorme de dimensiones con dos grandes cajones en su parte baja para almacenar cartas . . . de papel.
Más a proa hay una cabina con dos literas superpuestas y un tercer camarote ocupando el triángulo de proa. Estas dos estancias comparten un segundo baño en el pasillo que va desde el salón a la parte delantera del barco.
Como motorización, la versión motovelero Moody 42 montaba en origen los potentes Thornycroft o Perkins de 72 HP. El Moody 42 CC, considerado como un velero puro, salía de fábrica con potencias rondando los 60 HP. En ambos casos, las velocidades de crucero a motor estaban cercanas a los 7 nudos, con una amplia autonomía lograda gracias a los 365 litros de gasoil en los depósitos de combustible. Estos datos son hoy más bien anecdóticos, pues bien pocos de los Moody 42 CC actualmente en venta conservarán su mecánica de origen.
Como en todos los Moody, la calidad de construcción y la solidez estructural del 42 CC responde a unos criterios avalados por la Lloyd. La carpintería, íntegramente en maderas tropicales, está trabajada de forma artesanal, con bonitos detalles de acabado y una funcionalidad de uso que siempre se agradece en largas navegaciones. Las unidades que han conseguido mantener al día los barnices y molduras del mobiliario de este barco son auténticas ‘Perlas del Pantalán’

Precios y oportunidades
Por norma general, los Moody ofrecen menos literas que sus coetáneos franceses de la misma eslora y edad. En contrapartida, suelen ganar la partida en comodidad de navegación y en espacio vital para los tripulantes, tanto en los camarotes como en las zonas comunes del barco.
El plato fuerte de la marca británica tampoco son la velocidad a vela ni la agilidad con ventolinas. Pero los Moody pueden soportar condiciones de mar y oleaje que ponen en jaque a otros veleros de su misma eslora, una cualidad que siempre aprecian quienes buscan navegar en confianza y comodidad.
Del Moody 42 CC se construyeron cerca de un centenar de unidades en el tiempo de duró su producción (1978 - 1981). Hoy, el año de fabricación de cualquier unidad a la venta es del todo irrelevante de cara a su valoración. Lo que se ha de tener en cuenta en barcos de esta edad es el mantenimiento que ha disfrutado el barco y la actualización de equipamientos que sus armadores le han ido aportando.
Bien cuidado, un Moody 42 CC es un excelente velero que entra por muchos de sus conceptos en la categoría de los Clásicos. Descuidado en su mantenimiento, este velero apenas tiene valor y puede convertirse en un caramelo envenenado que amargue las ilusiones del armador más voluntarioso.

Principales características
Modelo: Moody 42 Center Cockpit
Astillero: Moody & Son Ltd.
Diseñador: Angus Primrose
Años de producción: 1978 - 1981
Eslora máxima: 12,74 m.
Eslora de flotación: 10,59 m.
Manga: 4,06 m.
Calado: 1,68 m.
Desplazamiento: 10.900 kg.
Tipo de aparejo: queche
Superficie triángulo de proa: 33,8 m2
Superficie mayor: 26,94 m2
Superficie mesana: 10,03 m2
Superficie vélica total: 70,78 m2
Motorización original: Thornycroft o Perkins de 50 a 72 HP
Capacidad combustible: 365 l.
Capacidad agua dulce: 680 l.
Literas: 6/8

por: Enric Roselló