Dufour 35

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Un valor seguro

Fue el primer “gran barco” de Michel Dufour, fundador del astillero que aun hoy lleva su nombre. El Dufour 35 quería aliar prestaciones y confort en un barco oceánico. No lo consiguió al cien por cien, pero sí en buena parte.

Cerca de medio millar de unidades fabricadas avalan el acierto de concepto del Dufour 35. Y estamos hablando de los años setenta, cuando un velero de más de 10 metros era un señor barco.
Incluso mirando este Dufour con una perspectiva de décadas, uno sigue entendiendo su éxito. El casco, a pesar de su elevado espejo de popa, es bastante moderno de concepto, con una “V” moderada en toda su eslora, el fino timón con alerón y la quilla de forma rectangular y relativamente corta. La maciza silueta externa, con un alto francobordo rematado con un elegante cintón de teca (de aluminio en las últimas unidades), está pasada de moda, pero conserva un singular encanto.
El particular diseño de cubierta, como cortado con escarpa en semi flushdeck, también se antoja deliciosamente anticuado, pero su facilidad de circulación y su sentido marinero siguen siendo excelentes. La bañera no es especialmente amplia si la comparamos con un 35 pies actual, pero es muy marinera. La maniobra queda a mano, los bancos son largos y los altos respaldos ofrecen comodidad y seguridad.
El Dufour 35 es, en definitiva, un barco de hace 40 años y no se le puede juzgar con los parámetros de modelos más recientes, de la misma manera que a ningún aficionado a los automóviles se le ocurre comparar el precio, consumo y habitabilidad de los Renault de hace 40 años con los de hoy. El Dufour 35 es un velero cercano a lo Clásico, y los barcos con esta categoría comen en plato aparte en el mercado de ocasión. Pero estos piropos tampoco pueden hacer perder la cabeza a su futuro comprador.
Dejando aparte pequeños detalles, pocas variaciones se hicieron en la producción de este modelo en los 6 años largos en los que estuvo en producción (1972 – 1978). Su construcción se basa por entero en el contramolde, un tema en el que Michel Dufour fue precursor en los albores de la fabricación de barcos en fibra de vidrio a primeros de los sesenta.
La solidez del Dufour 35 es legendaria, permitiendo incluso varar el barco en las mareas apoyando el casco de costado sin que los mamparos salten en pedazos por la compresión. Su generoso plano vélico facilita unas medias muy honestas de velocidad, todo y que la ceñida rabiosa no es su punto fuerte y que en popa redonda el casco se muestra algo rolón.

Interiores muy marineros
En el interior, el Dufour ofrece un volumen sorprendente para su eslora y lo hace en una distribución interior “oceánica”. Testigos de tiempos pasados son la litera conejera para el navegante tras la mesa de cartas y las dos literas con paneles abatibles antiescora encajadas en las bandas del salón. El baño, a proa del comedor, ocupa de forma inteligente toda la manga del barco, con el camarote del armador en proa. Esta estancia sigue siendo magnífica, con su litera doble al bies aumentando la sensación de espacio.
En la práctica y mirando el tema con criterios actuales, la amplitud de la distribución y las 8 literas que ofrece el barco son estupendos para la vida en crucero, pero las dos únicas estancias del barco no ofrecen la intimidad a la que estamos acostumbrados en los modernos veleros de 10 metros, relegando al Dufour 35 al cómodo crucero de una pareja y sus niños. Como dicen los aficionados americanos: el Dufour 35 es un barco de crucero para 2 personas, barco de “week-end” para 4 personas, hasta 6 en las cenas y hasta 8 en las fiestas.
Los acabados generales son básicamente industriales, abundando en los contramoldes tan queridos por M. Dufour. El plástico se hace bien visible en la cocina, el baño, el interior del techo y en todos los anclajes de refuerzos estructurales del barco. Todo y así, el resultado se hace querer, con una distribución muy sensata y unos detalles de madera de buena factura.
Sin entrar en juicios estéticos, decir que los contramoldes facilitan mucho el mantenimiento, si bien pueden complicar la puesta al día de las instalaciones de agua o electricidad, con pasos de tubos y cables no siempre evidentes.
El comprador de un Dufour 35 tendrá el placer –cada vez más raro- de navegar con un velero con pedigrí. Pero antes de cerrar la operación debe hacerse una idea lo más precisa posible de los problemas que siempre esconde un barco con cuatro décadas a sus espaldas.
Empezar diciendo que los problemas más graves son los que no se ven. La construcción en contramolde integral es sólida a toda prueba, pero en caso de deslaminación, accidentes ocultos y mal reparados o entradas de agua persistentes, detectar y reparar el problema es delicado (y caro).
La propia microporosidad de la cubierta puede haber filtrado agua con el paso del tiempo, lo mismo que los anclajes de los candeleros en las bandas. En muchos casos, el único síntoma visible es un aparentemente inocente tono pardo del agua de la sentina.

Precios y oportunidades
En buena lógica, cualquier Dufour 35 a la venta habrá sustituido una o más veces todos sus equipos e instalaciones interiores. La disparidad de estados de conservación entre unidades a la venta es absoluta y antes de comprar, uno ha de cuantificar de forma bien clara la inversión a realizar hasta conseguir que el barco adopte el lustre que merece. El Dufour 35 es un velero donde un aficionado al bricolaje nunca estará aburrido, pero quienes no tengan estas veleidades será mejor que busquen asesoramiento profesional.
Aparejo, velas, pintura, osmosis, maniobra, instalaciones de agua, electricidad, carpintería, tapicerías, barnices, motor: el barco entero es posible candidato a una rehabilitación integral, lo que puede añadir un buen pico a un precio de compra inicialmente tentador.
Buscando un Dufour 35 no hay que obcecarse con obtener el mejor precio de compra. Una unidad bien conservada y actualizada en sus equuipos justifica sobradamente una tasación en una franja mucho más alta que unidades descuidadas en su conservación. (por: Enric Roselló, SEP-09)

Principales características
Modelo: Dufour 35
Diseñador: Michel Dufour
Material de fabricación: fibra de vidrio
Años de fabricación: 1972 – 1978
Unidades fabricadas. 452
Eslora total: 11,25 m.
Eslora de casco: 10,75 m.
Manga: 3,48 m.
Calado: 1,85 m.
Desplazamiento: 6.270 kg.
Superficie vélica: 74,34 m2
Altura interior: 1,90 m.
Mayor: 25 m2
Génova: 49 m2
Espinaquer: 103 m2
Motorización std.: Volvo MD2B (25 CV)
Gasoil: 120 l.
Agua dulce. 300 l.
Documentación técnica: BRICOMAR