Dehler 36 SQ

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Un Regata/Crucero rápido y equilibrado

El Dehler 36 SQ se presentó en 2005, poco después de la compra del astillero alemán por el empresario holandés William Van Der Berg. El nuevo modelo era la versión mejorada del exitoso Dehler 36. Entre uno y otro modelo se fabricaron cerca de 300 unidades, una cifra notable para un barco que, tanto nuevo en su día como hoy en el mercado de ocasión, se cotiza sobre un 25% por encima que un velero de gran serie de su misma eslora y edad.

Las siglas SQ de la nueva versión del Dehler 36 (por Speed & Quality) se hacían evidentes en algunos retoques en el emplazamiento y marca de distintos componentes del acastillaje de cubierta, que mayormente pasan de Harken a Lewmar en un 'upgrade' de calidad. Pero donde el Dehler 36 SQ ganó varios enteros respecto a su versión anterior es en la distribución y decoración interior, renovada para conseguir más calidez y confort en la nueva versión.
Por lo demás, este elegante diseño de Judel/Vrolijk se mantenía especialmente rápido y ágil en todos los rumbos y condiciones de viento, unas cualidades que le han llevado a lo largo de los años a imponerse en numerosas regatas.
La calidad de los Dehler empieza en su construcción. En el laminado se emplearon los mejores tejidos y resinas isoftálicas especialmente resistentes a la osmosis. La construcción del barco apenas utiliza contramoldes y tanto ellos como otros refuerzos y mamparos están laminados a la carena y/o al techo. Es un proceso más laborioso que el simple pegado de contramoldes y mamparos, pero el resultado se nota en la rigidez y ligereza del conjunto, revertiendo en el carácter del barco navegando a vela.
Otra muestra de calidad es que la cubierta no está pegada ni atornillada al casco, como es habitual en muchos barcos de gran serie. En el Dehler, la cubierta está laminada a la carena y a sus refuerzos superiores desde el interior del barco y en todo su perímetro. Esta sólida unión del conjunto casco, cubierta, quilla y arboladura garantiza un estricto control de pesos y una rigidez del mejor nivel.

Las regatas siempre en mente
Como parte de su sobria silueta, el barco lleva de serie un mástil Seldén a 9/10 con 2 pisos de crucetas anguladas con arraigo de los obenques bastante centrado a la crujía en cubierta, lo que permite utilizar génovas de gran tamaño.
El caña tiene una excelente visión hacia proa (con la capota plegada) y dispone de una rueda con suficiente diámetro para ser manejada con comodidad desde las bandas. Una comodidad ampliada por el bisel de la consola, que permite apoyar el pie con la escora. La barra de escota a tocar de la rueda facilita el buen control de la mayor y tanto el carro como la escota quedan bien desmultiplicados en la maniobra de origen y a mano del timonel.
Más a proa, un par de winches –siempre selftailing- sobre las brazolas se dedican a la escota de génova, con el resto de la maniobra del palo reenviada desde su base a dos winches sobre la cabina (opcionalmente eléctricos).
De forma genérica, la maniobra se adapta sin inconvenientes tanto al crucero como a las regatas, incluso con tripulación reducida. Tan solo la capota antirociones desentona un poco en este estilo deportivo y es posible que en astillero fueran conscientes de ello al diseñarla más pequeña de lo habitual, pues queda baja incluso para las tallas hispanas. Por lo demás, el cómodo acceso a todos los cabos de la maniobra tiene su contrapartida en forma de decenas de ‘cordeles’ rondando por la bañera. Unas buenas bolsas de estiba siempre serán bienvenidas.
El Dehler 36 SQ fue curiosamente el primer velero que se presentó con el arriado de la mayor combinando lazy-bag y lazy-jacks en una misma pieza. El sistema, que el astillero bautizó como Main Drop System, con los años se ha generalizado en muchos otros astilleros y velerías.
En navegación, el Dehler 36 SQ arranca al menor soplo y con apenas 8/9 nudos de viento ya ciñe el viento a 6+ nudos manejado desde una rueda de excelente sensibilidad. Con este viento, el espinaquer eleva un buen nudo esta velocidad y el manejo del ‘balón’ de 100+ m² se hace fácil y muy agradable. También se agradece la instalación en fábrica de un botalón retráctil, complemento o alternativa al tangón clásico tanto para el espi simétrico como para el asimétrico. Dependiendo del rumbo y estado de la mar, a partir de vientos fuerza 3 o 4 empiezan a aparecer velocidades de dos dígitos en la corredera.
En cubierta, el 36 SQ se proponía de fábrica con tres tipos de antideslizante, el grabado piramidal en el gelcoat, el adhesivo de TBS o la cubierta de teca. En principio todos cumplen con su cometido y –pensando en barcos de ocasión- su buen estado dependerá del mantenimiento que haya disfrutado cada cubierta.

Interior sobrio y de calidad
Un poco falto de luz y hasta tristón por el tono oscuro del chapado del mobiliario (los ventanales en el casco aún no se habían inventado en 2005), el interior del Dehler 36 SQ rezuma calidad y buen sentido marinero. En todo caso y pensando en el verano mediterráneo, esta falta de luz solar tampoco es ningún inconveniente para la vida a bordo y lo que sí se agradece es que todas las aberturas sean practicables, favoreciendo la ventilación natural.
Otro punto positivo es la calidad de la carpintería, con un ensamblado sólido y bien barnizado, unos acabados detallistas y un reparto bien estudiado en los tamaños y ubicación de las taquillas
El barco se proponía con una distribución clásica en su eslora y con opción a una o dos cabinas en popa. La opción de doble camarote reduce el tamaño del aseo o lo desplaza hacia el salón (existían las dos posibilidades), arañando también tamaño a la mesa de cartas. La opción de una sola cabina en popa gana espacio en la cabina de aseo y tiene además una trampilla de buen tamaño que da acceso a un amplio pañol de estiba incluso utilizable como camarote de último recurso (solo para los inmunes a la claustrofobia).
La distribución que vemos en este reportaje es la de una cabina en popa, que seguramente es la más acorde a la eslora del barco. Mi criterio, evidentemente personal, es que el número de literas razonable en un velero de crucero ha de ir de la mano de la capacidad de agua dulce, de la posible estiba en la cocina o en el frigorífico, del número y tamaño de los armarios y cajones, de la longitud de los bancos de la bañera o los m² del salón. Y tampoco olvidemos que, en ambas distribuciones del Dehler 36 SQ, la mesa del comedor y el banco de estribor habilitan tres posibles literas adicionales.
Por lo demás, cocina en “L” con horno, doble fregadero y nevera de 100 l. tiene un buen tamaño, una distribución muy funcional y queda bien comunicada con la bañera y con el comedor. La mesa del salón, con alas desplegables para facilitar la circulación, es muy acogedora y quizás la cabina de proa es la estancia más perjudicada en el reparto de espacios. No queda claro que sea la cabina más amplia y cómoda del barco.
La altura de techo es suficiente pero tampoco va sobrada, con 1,92 m. al pie de la escala, 1,89 m. en el centro del salón y 1, 87 m. en el baño o en las cabinas de popa. La mesa de cartas, por el contrario, es un verdadero despacho para el capitán, con un lujo de espacio para las cartas, el PC y la instrumentación náutica empotrada.
Y como no podría ser de otra manera en un velero deportivo, los depósitos quedan bajo los bancos del salón de cara a centrar peso y bajar el centro de gravedad.

Precios y oportunidades
Los Dehler son sensiblemente más caros que otros barcos de serie y sus tiradas por modelo nunca son tan abundosas como lo habitual en Beneteau, Jeanneau o Bavaria. En 2005, el Dehler 36 SQ tenía un precio base de 139.000€, cuando sus equivalentes en eslora Sun Odyssey 37 o Bavaria 37 costaban respectivamente 104.000€ y 86.000€.
No es fácil encontrar listas muy largas de unidades a la venta de esta marca en el mercado de ocasión, pero el Dehler 36 (junto con el 34) es un modelo que tuvo mucha aceptación y tampoco es una quimera encontrar alguno a la venta entre los cerca de 300 que se construyeron en su día (OJO: El Dehler 36 ‘a secas’ comparte casco y aparejo con el SQ, pero es distinto en detalles de maniobra e interiores).
La recompensa es un velero muy bien construido, que envejece sin apenas mostrar arrugas, que aún puede competir con garantías en cualquier campo de regatas y que también se brinda a llevar a la familia en crucero con toda comodidad. Son muchos piropos.
Una ventaja genérica a esta marca alemana –hoy en la órbita de Hanse Group- es que son veleros de armador y difícilmente alguna unidad habrá sufrido el uso intensivo de los veleros de chárter. Lo habitual es que las unidades a la venta estén en activo, bien mantenidas, con juegos de velas completos y una electrónica razonablemente al día.

Características: Año de presentación: 2005, Unidades fabricadas: +/- 300 (sumando Deh 36. y Deh. 36SQ), Precio base en 2005: 139.000€, LOA: 10,95m., LWL: 9,95m., BMAX: 3,55m., Calado: 1.98 / 1.65m., DSPM: 6000 / 6400 kg., Lastre: 2360 / 2760kg., Sup. Vélica: 85 m², Mayor: 41 m², Génova 140%: 44 m², Motor: Volvo, 3 cil. 18 CV (21kW), Combustible: 90 l., Agua dulce: 254 litros, Diseño: Judel Vrolijk. (www.dehler.com)

Por: Enric Roselló