Centurion 42 y 45

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Calidad fabricada en serie

Desde sus inicios en 1965 hasta que entró en la órbita del grupo Beneteau en 1997, los astilleros Wauquiez representaron uno de los más elevados estándares del savoir faire francés y mundial construyendo barcos de serie. El Centurion 42 (luego 45), diseño de Ed Dubois, estuvo en fabricación entre 1984 y 1990 y 52 unidades salieron del molde de este bonito crucero/regata.

Nacido en 1934, Henri Wauquiez fue el fundador en 1965 de sus homónimos astilleros. Aficionado a la vela desde niño, Wauquiez fue piloto militar en la guerra de Argel. Su primer empleo tras sus estudios de ingeniería fue en la industria de su padre, dedicada al curtido y tinte de pieles. Ya entonces, Wauquiez utilizó unos pequeños hangares anexos a la fábrica familiar y, aprovechando su afición al mar, construyó allí sus primeros barcos bajo licencia inglesa: los Elizabethan.
Su elevado nivel de calidad y perfección llamó a la atención al diseñador de estos barcos; Kim Holman (Holman & Pye), quien le propuso a Wauquiez diseñar modelos propios para el mercado francés. Así nacieron los primeros Centurion, especialmente el Centurion 32 a primeros de los años 70 y del que se vendieron cerca de 400 unidades. Tras el Centurion 32 vino el Gladiateur, otro diseño de Holman & Pye con notable éxito de ventas en el país vecino. Poco a poco la gama Wauquiez fue subiendo en eslora y pronto se concentró en las grandes unidades, desmarcando su producción, por eslora, nivel de calidad y precio, de otros astilleros franceses de grandes series.

Éxitos y fracasos empresariales
El éxito creciente del astillero Wauquiez en los años setenta fue en paralelo a la mala situación de la empresa familiar de pieles, que tuvo que cerrar por esos mismos años. El padre Wauquiez pasó entonces a trabajar para su hijo, poniendo en marcha la delegación Wauquiez en Port Grimaud. En sus mejores momentos, Wauquiez daba empleo a unas 120 personas.
Pero si la reputación de Henri Wauquiez como constructor de barcos de calidad seguía imparable, su astillero no pudo sobrevivir a la crisis de los años 90. Obstinado en salvar su astillero a cualquier precio y siempre fiel a los proveedores y trabajadores que le dieron confianza, Henri Wauquiez prefirió desprenderse de sus acciones antes que declarar la suspensión de pagos o la quiebra.
Tras distintos avatares, Wauquiez entró en 1997 en la órbita del grupo Beneteau, que intentó sin demasiado éxito mantener esta marca como referencia de una gama de veleros de altura, de media y gran eslora, con alta calidad de construcción y acabados.
Diez años después, en 2008, Beneteau se desprendió de los activos de Wauquiez, que pasaron a manos de la sociedad Verdoso, especialista en trocear y liquidar empresas industriales con problemas. Todo y así, Wauquiez tenía más de artesanía de lujo que de empresa industrial y el grupo Verdoso intentó mantener en marcha el astillero a base de optimizar los recursos humanos y los gastos hasta hacerlo sostenible con los escasos pedidos que iban goteando.
La situación se pudo sostener hasta 2010, cuando Verdoso presentó concurso de acreedores. El hijo y el hermano de Henri Wauquiez, sin apenas más participación en la empresa que la emocional, contactaron entonces en una carrera contra-reloj con el grupo industrial de propiedad familiar Experton Révollier, cuyos responsables llegaron a un acuerdo con los acreedores para levantar la suspensión de pagos.
Bajo esta nueva titularidad de las acciones, el astillero Wauquiez ha recibido importantes inversiones y se han presentado nuevos modelos, siempre conservando el espíritu de calidad, solidez y prestaciones que Henri Wauquiez siempre quiso para sus más de 2.500 barcos construidos en los 50 años de vida de su astillero festejados en 2015.

Un crucero/regata firmado por Ed Dubois
El Centurion 45, diseño del recientemente fallecido (2016) Ed Dubois, llegó al catálogo de Wauquiez en 1984 como Centurion 42. Su diseño estaba inspirado en el racer IOR ‘Indulgence’, que por entonces competía con éxito en las más importantes regatas. A mediados de los ochenta, las plataformas de baño se hicieron ya indispensables para el éxito comercial de cualquier velero y el Centurion 42 la adoptó en 1987 mediante un añadido en su popa. Así nacía el Centurion 45 que, de paso, adoptó unas pocas mejoras en su distribución interior y aumentó ligeramente su superficie vélica.
El casco del Centurion 42/45 siempre ha presumido de un aire deportivo elegante e intemporal, inspirado en los prototipos IOR de aquellos años. Entrada de aguas fina, quilla trapezoidal en plomo de 2,35 m. de calado y un fino y largo timón suspendido son algunas de sus características de diseño.
Fiel a su reputación de calidad y buen hacer, Wauquiez incorporó en el Centurion 45 detalles de construcción bastante inusuales en veleros de serie. Entre ellos destacar los -pioneros- tratamientos de las resinas para la prevención de la osmosis, las bandas azules decorativas del casco tintadas en el gelcoat del molde, la estratificación del mobiliario al casco (incluidas las estanterías de los armarios), la quilla de plomo de serie con un primer tramo en fibra de vidrio para bajar el centro de gravedad del barco o la adopción de laminados en sandwich en las partes del casco de mayor esfuerzo dinámico. La cubierta de teca, con listones encolados y atornillados uno a uno en cubierta, es otro detalle que ilustra sobre el esmero puesto en la construcción de este barco.
El Centurion 45 es un velero concebido para un crucero confortable. Sólo tres camarotes dobles en un barco de 45 pies parecía poco en una época en la que el número de "couchettes" era primordial para el éxito comercial de cualquier velero. La apuesta de Wauquiez se desmarcaba bastante de su competencia.
Relativamente pesado (11 t.) y potente de superficie vélica, 106 m² en un mástil pasante, a tope de palo y con dos pisos de crucetas transversales, el Centurion 45 es un barco que no le teme a las ventolinas, a los vientos más sostenidos ni a ningún rumbo en especial. Su completa y bien dimensionada maniobra incluye un par de winches Harken 64.2 ST (opción a Lewmar) para la escota de génova, dos Harken 53.2 ST como secundarios, otro par de Harken 42.2 ST para maniobras sobre las brazolas, dos winches más sobre la cabina para la maniobra del palo y winches junto a la base del palo para las drizas principales. También venían en el equipo de serie el tensor Navtec del estay de popa, la jarcia de varilla, el génova North sobre enrollador Harken, la mayor de sables forzados, también North, con funda y lazy-jacks.

Interiores de lujo
En lo que respecta a los acabados interiores, pocos reproches pueden hacerse a este barco, que ya en su momento ofrecía una de las mejores carpinterías que pueden encontrarse en cualquier producción de serie. Es uno de esos barcos donde apetece chafardear en los interiores de armarios y cofres para observar sus detalles de acabado. Entre ellos ya hemos mencionado la estratificación -y posterior pintado- de todo el mobiliario en contacto con el casco, pero podemos añadir las rejillas de aireación en todos los armarios y paneles, los apliques de luz de resistente bronce macizo, las molduras de las puertas en una sola pieza o la ausencia de tornillería a la vista en todo el barco (excepto en los paneles eléctricos y electrónicos).
Entre los escasos reproches que pueden hacerse al Centurion 45 citar dos inconvenientes que comparte con muchos otros valeros de su quinta. Uno es el reducido tamaño de la bañera, en comparación con un 45 pies actual, un problema que tampoco es grave a sabiendas de que el barco apenas admite 4 o, como máximo, 6 personas en crucero. El segundo inconveniente es la empinada escala de acceso a los interiores.

Precios y oportunidades
En los seis años en los que estuvo en producción (1985/1990), 52 ejemplares del Centiruion 42/45 salieron del astillero. Hay que decir también que ninguno de los veleros construidos por Henri Wauquiez ha tenido nunca ambiciones de "best seller". En los momentos más boyantes de ventas, cuando el Centurion 32 rozaba las 400 unidades construidas, sus coetáneos Dufour Arpege, Benétéau First 30 o Jeanneau Melody doblaban o triplicaban holgadamente esta cifra. Eran otros tiempos . . .
Los Wauquiez siempre han sido barcos más caros que su competencia. Pero este sobreprecio, patente en la calidad de construcción del casco, en la carpintería interior y en la disposición y calidad del acastillaje, solo es apreciado por aficionados con muchas millas y varios barcos en su haber.
El mercado de ocasión siempre tiene en cuenta este plus de calidad y, a igualdad de eslora, edad y estado de conservación, un Wauquiez siempre es más caro que un Dufour, un Beneteau o un Jeanneau. Todo y así, el la mayoría de casos este sobrecoste es menor que el diferencial de precio que tenían estos mismos barcos cuando eran nuevos. Hay que aprovechar estas ocasiones cuando se presentan.

por: Enric Roselló (sep16)

Principales características
Modelo: Centurión 45
Astillero: Henri Wauquiez
Diseñador: Ed Dubois
Año de presentación: 1984 (Centurion 42)
Precio en 1989: 1.565.520,- FF
Material de construcción: Fibra de vidrio
Eslora total: 14,08 m.
Eslora de casco: 13,70 m.
Eslora de flotación: 11,04 m.
Manga máxima: 4,04 m.
Calado: 2,35 m.
Desplazamiento: 11 T.
Peso de la quilla: 4,3 T.
Mayor: 42 m2
Génova 140%: 64 m2
Baterías: 4 de 100 A.
Agua dulce: 550 l. en depósito inox.
Gasoil: 250 l. en depósito inox.
Motorización: Perkins Prima de 50 CV
Literas: 6 en tres camarotes dobles
Extracto de inventario de serie: Molinete de anclas eléctrico, enrollador de génova, fondeo completo, defensas, amarras, toma de tierra, cargador y circuito 220 v., mayor, génova, y tormentín North, mesa de teca en la bañera, piloto automático, ducha exterior, tangón y maniobra de espinaquer, escala de baño convertible en pasarela de embarque.
Documentación técnica: BRICOMAR