Bavaria 38

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Sobriedad germana

Los aficionados a la náutica le debemos a W. Herrmann, fundador del astillero Bavaria allá por los años 80, el visionario esfuerzo de industrialización que logró que los veleros dejaran de ser artículos de lujo para convertirse en productos seriados destinados a un más amplio abanico de población. Gracias a él, miles de personas han podido acceder al sueño de tener su barco.
Y todo esto lo consiguió Bavaria bajo certificación de calidad de la Lloyds alemana. La factoría fue pionera en implantar la más moderna tecnología en sus cadenas, incluyendo fases robotizadas en varios procesos de construcción. Los barcos llevan rígidos contramoldes y estructuras metálicas unidas al casco con laminados de calidad incuestionable, sin olvidar unos completos equipamientos de serie.
Otro tema es que la decoración se antoje insulsa o la silueta externa guste más o menos. Estas son cuestiones opinables y la falta de alegría en el diseño es seguramente el peaje a pagar para complacer a un amplio abanico de aficionados y hacerlo además a un precio tan ajustado. Pero esta consideración no afecta para nada a la calidad de fabricación. Es pura estética.
El Bavaria 38 que vemos este mes tuvo un notable éxito, tanto entre particulares como entre empresas de charter y hoy es un habitual en el mercado de ocasión. Se presentó en 2002 en sustitución de su anterior homónimo también Bavaria 38 y estuvo en catálogo hasta 2007, siendo entonces “doblemente” sustituido por los Bavaria 37 y 39 Cruiser. Nuevos y viejos modelos son obra del gabinete esloveno J&J.

Estética sin florituras
Las líneas exteriores y de carena del Bavaria 38 son ciertamente sobrias, discretas de francobordo y clásicas en sus planteamientos de cubierta e interiores. De hecho; como suele ser habitual en los Bavaria de hace unos años.
Volviendo a observar este velero al abrigo del tiempo, este clasicismo casi se convierte en virtud. Es un barco al margen de los vaivenes de la moda. La amplitud interior o la calidad de fabricación se antojan hoy muy altas, y este es un tema que revalora muchos modelos con el paso de los años.
Sorprende la abundancia de molduras macizas y la profusión de compartimentos de estiba. Los barnices conservan su buen aspecto y los acabados generales se siguen antojando de alta calificación. En su contra, decir que el oscuro tono de la madera empequeñece las estancias.
El barco se proponía con una única y clásica distribución con tres cabinas dobles y un gran baño a babor del salón. Esta elección parece sensata para un 38 pies, siendo una distribución que libera amplios espacios (salón, mesa de cartas, cocina, estiba) y se adapta tanto a las flotas de charter como a requerimientos más familiares.
La cocina a lo largo del salón no es la ideal en navegación, si bien el respaldo de la banqueta hace las veces de apoyadero con el barco escorado a babor. La forma en "C" de los bancos del comedor permite la entrada por ambos extremos, si bien un mueble-bar en proa la entorpece por ese lado.
Destacar también el buen tamaño de la zona del navegante, con buen espacio para desplegar cartas de papel, dos taquillas altas para pequeños objetos y un práctico panel elevado para empotrar instrumentos en el frontal de la mesa.

Una cubierta para navegar
En cubierta, el equipamiento de serie es completo y de calidad (mástil Selden con toma de rizos rápida, winches Harken, rueda forrada de piel, electrónica Raymarine, etc.).
La circulación por cubierta es cómoda y segura gracias a las abundantes superficies planas, los sólidos agarraderos y al centrado de los obenques. En la bañera se agradece el recubrimiento de teca (opcional en el resto de cubierta).
La disposición de la bañera nos lleva a otros tiempos. Cuando había suficiente con una rueda para gobernar un 38 pies. Cuando los tripulantes hacían algo más que tomar el sol y ayudaban a cazar las escotas desde unos winches que les quedaban bien a mano. Cuando los bancos tenía altos respaldos para apoyarse con comodidad. O cuando las mesas eran un accesorio de quita y pon y no el centro neurálgico de la bañera.
En este Bavaria, los bancos están suficientemente juntos para permitir el apoyo de las piernas con la escora, pero también lo suficientemente separados para poder comer al aire libre sin agobios. La rueda también tiene un tamaño de compromiso. Su diámetro es suficientemente grande para gobernar desde el banco lateral (no desde las brazolas), pero sin llegar a incomodar el libre paso a la plataforma de popa.
Más a popa, la plaforma de baño es ciertamente discreta en tamaño, pero tiene su escala bien escamoteada, un paso central a nivel del suelo de la bañera y unos prácticos escalones/banco en cada lateral.

Para el crucero rápido
A nivel de prestaciones, el Bavaria 38 cumple honrosamente con su programa de crucero rápido, con una velocidad y estabilidad muy regulares en todos los rumbos. Un desplazamiento de 7.000 kilos, 2.100 de los cuales en la quilla, para una superficie vélica de 83,5 m2 en un aparejo a tope de palo con dos pisos de crucetas anguladas, garantizan prestaciones y estabilidad de rumbo honrosas en toda condición.
El paso por la ola del Bavaria 38 siempre ha tenido fama de seguro y sólo por debajo de los 6 nudos reales de viento el barco puede mostrarse algo corto de vivacidad. Nada grave.
En su día, las pruebas a vela daban una velocidad de 5,7 nudos en ceñida con 14 nudos aparentes y mucho mar de cara. A motor (Volvo 29 HP estándar) la velocidad de crucero se puede establecer en unos buenos 6,7 nudos.
Curiosamente, la principal cualidad del Bavaria 38 se convierte en paralelo en su principal enemigo. A base de abundar en la sobriedad de líneas, la uniformidad de acabados, la discreción en la decoración y la seriedad de diseño tan queridas por Bavaria -no olvidemos que cuando el bavaria 38 estaba en producción, la marca alemana era la que más veleros vendía al cabo del año en todo el mundo- el producto final puede antojarse soso.
Dos largas décadas fabricando miles de Bavaria prácticamente idénticos de aspecto y con la misma franja azul en el costado, han hecho de esta marca el icono del barco de charter o de quien empieza en el mundo del crucero. Y algunos aficionados tienen remilgos a ser asimilados con este grupo de navegantes.

Precios y oportunidades
El Bavaria 38, como la mayoría de modelos de este astillero alemán, es un asiduo de los listados de brokers y también es habitual encontrarlo en las ofertas de particulares. Se fabricó a cientos, tanto para armadores privados como para empresas de charter. Un factor que facilita la elección es que el barco sólo se ofrecía en una versión de acomodación, con tres cabinas dobles y un gran baño. Por lo demás estamos hablando de un modelo reciente, bien equipado y de contrastada calidad de fabricación y de navegación. No han de haber más problemas que los propios de un mal uso o accidente de una unidad en concreto.
(por: Enric Roselló // publicado MAR-09, actualizado MAY-12)

Principales características
Modelo: Bavaria 38
Constructor: Bavaria Yachts
Diseñador: J & J
Años de fabricación. 2002 - 2005
Eslora total: 12,30 m.
Eslora de casco: 11,83 m.
Eslora de flotación: 10,25 m.
Manga: 3,87 m.
Calado: 1,70 o 2,00 (opc.)
Desplazamiento: 7.000 kg.
Quilla: 2.100 kg.
Mayor: 38,20 m2 (30,30 m2 enrollable)
Génova: 45,20 m2
Motorización estándar: Volvo MD2030 de 29 CV(hasta 55 CV opcionales)
Agua dulce: 300 l.
Gasoil: 150 l.
Documentación técnica: BRICOMAR