Bavaria 300

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Calidad ‘Made in Germany’

La calidad de los materiales utilizados, la seriedad en la fabricación y la atención puesta en los detalles son cualidades que destacan en el Bavaria 300, uno de los primeros modelos del astillero alemán que se comercializaron en nuestro país, a finales de los años 80. Aun faltaban unos años para que Bavaria diera su radical e histórico bordo que convertiría este astillero en el icono del velero asequible de gran serie.

Los más veteranos recordarán el Bavaria 300 expuesto en 1988? en un discreto y arrinconado stand en el palacio nº 1 del recinto ferial del Salón Náutico de Barcelona en la plaza de España. Bavaria Yachts, fundada en 1978, era entonces un astillero prácticamente desconocido en España, si bien sus modelos ya competían en precio y calidad con la producción nórdica de marcas como X-Yachts, Najad o Hallberg-Rassy.
Mucho han cambiado las cosas desde entonces y no vamos a explicarlas en estas pocas líneas. Recordemos en todo caso que, gracias a los métodos industriales puestos en marcha por Bavaria en los años 90 y luego imitados por todos los astilleros de gran serie, miles de aficionados en todo el mundo pudieron comprar su propio velero, algo impensable en los años 70 y 80 para los miembros de la ‘clase media’.
La estética del Bavaria 300 no han perdido encanto con el paso de los años. Sus líneas exteriores, con la cabina en suave pendiente hacia proa y unas generosas brazolas protegiendo la bañera, nunca han estado de rabiosa actualidad, pero siguen siendo agradables a la vista. Lo mismo puede decirse de la decoración del casco con las franjas de color azul, que eran –y casi siguen siendo- la norma en la producción de veleros del norte de Europa.
La calidad de este Bavaria empieza en detalles escondidos a la vista. El primero son los laminados de Kevlar por encima y por debajo de la línea de flotación en la zona de proa de ambas amuras. Este laminado es una excelente protección del casco en caso de impacto en navegación. Otro sistema de protección a los golpes accidentales es la quilla encastrada en una hendidura en el casco, en vez de estar simplemente atornillada con pernos en su parte inferior. Y tampoco olvidemos las varengas reforzadas con fibra de carbono o las resinas isoftálicas empleadas en las primeras laminaciones para impedir la absorción de agua y minimizar la osmosis.
En su día, tanto este como todos los demás Bavaria salían del astillero con el certificado de construcción Lloyd Clase 100 A 4 Y, uno de los más altos que se pueden obtener en la fabricación en serie de embarcaciones.

Clasicismo y calidad interior
La distribución del Bavaria 300 es clásica en su eslora y propone el camarote doble de armador en proa. En la parte central del barco está la mesa del comedor, con alas abatibles y dos bancos laterales convertibles en litera individual. A ambos lados de la escala de entrada quedan la mesa de cartas y la cocina en “L”, ambas muy amplias para un 30 pies. En el tercio de popa, bajo la bañera, hay un segundo camarote doble y la cabina de baño.
Pensando en modelos más recientes de la marca, sorprende entrando en este Bavaria 300 la calidad de la carpintería interior. La profusión de madera es notable y también destacan las numerosas taquillas y cajones para la estiba. Los asideros, rebosaderos y molduras se hacen omnipresentes en los acabados, demostrando el esmero puesto en la decoración del barco.
Con los tonos caoba de la madera y a falta de aberturas en los laterales del casco, el ambiente general en el interior es notablemente más oscuro que en veleros más modernos. Pero sin entrar en consideraciones estéticas, esta ausencia de insolación se agradece en las jornadas caniculares del verano.
La calidad de construcción se notaen los escasos contramoldes utilizados. Hay pocos y todos quedan escondidos a la vista, excepto el del baño. En cubierta, el derroche de madera llega hasta el recubrimiento –opcional- de toda la bañera y los pasillos laterales con listones de madera, un lujo raro en barcos de esta eslora.
Otro tema bien resuelto es la aireación interior. Dos escotillas practicables en el techo (con distinto sentido de apertura), una dorada a proa del palo protegida con pasamanos inox y cuatro portillos laterales garantizan el paso del aire en plena canícula. Tampoco faltaba la escotilla bajo el banco de la bañera, para airear el camarote de popa.
En el lado negativo, el Bavaria 300 –al igual que los Dehler de su eslora en esta época-, tenía un volumen interior menor que su competencia francesa. La base del problema era su manga voluntariamente limitada a 3 m. para cumplir con las medidas estándar alemanas de amarre de 9 x 3 metros.
El Bavaria 300, como otros modelos del astillero en esta época, no desdeñaba las regatas en su programa. Un desplazamiento de 3.400 kilos para una superficie vélica de 47,5 m2 no son cifras de ‘racer’, pero la rigidez del barco y su buena dureza a la escora lo hacen un velero competitivo en su eslora en regatas de club, ahorrando también poner el motor en marcha en crucero por poco que el viento se anime.
El Bavaria 300 lleva una arboladura muy actual, con aparejo fraccionado a 9/10 y un piso de crucetas anguladas y barra de escota de mayor sobre la cabina, arraigada a media botavara.

Precios y oportunidades
Con un nivel de calidad homogéneo y por encima de la media, el precio de los Bavaria 300 de ocasión también se mantiene normalmente más alto que el de otros veleros en serie de su misma eslora y edad. El Bavaria 300 se fabricó desde finales de los 80 a primeros de los 90, en unos años en los que astillero alemán empezaba su distribución internacional. Fue una de sus primeras producciones vistas en España, donde llegó en sus años finales de fabricación y no tuvo apenas tiempo de afianzar sus ventas.
Con el paso de los años, la valoración de un Bavaria 300 tendrá evidentemente en cuenta la calidad intrínseca de su fabricación, pero lo que más sube la valoración de barcos de esta edad es la conservación y puesta al día de cada unidad. En caso de prolongados descuidos en este terreno, recuperar un Bavaria 300 del ostracismo puede subir muchos euros.
Los forros de madera en la cubierta y bañera del Bavaria 300 siempre pecaron de finos (alrededor de 3 mm.). Difícilmente duraban más de 10 años en buen estado, aunque al estar encolados, en vez de atornillados al casco, tenían una relativamente fácil y barata sustitución.
En la maniobra, el punto de partida de cada unidad será posiblemente distinto. El barco se ofrecía en su momento con una larga lista de opciones entre las que estaba la rueda de timón (con mesa de bañera abatible), la escala de baño, el molinete de anclas, el enrollador de génova, la maniobra de espinaquer o los winches ST. La motorización original mayoritaria era el Volvo 2002 de 18 CV con transmisión SailDrive, mecánica que seguirá en activo en pocas las unidades a la venta.
Genéricamente, el Bavaria 300 puede seguir dando satisfacciones durante largos años a sus nuevos propietarios. Es un velero en el que merece la pena invertir tiempo y dinero.

Principales características
Marca y modelo: Bavaria 300
Astillero: Bavaria Yachts
Diseñador Axel Mohnhaupt
Material de construcción: Fibras de vidrio, kevlar y carbono con resinas isoftálicas.
Eslora máxima: 9,55 m.
Eslora de casco: 9,15 m.
Manga: 3,00 m.
Calado: 1,65 / 1,35 m. (según versión)
Desplazamiento: 3.400 kg.
Motor: Volvo 18 HP Saildrive
Mayor: 22,5 m2
Génova: 25 m2
Spinaquer: 60 m2
Agua dulce: 140 l.
Combustible: 80 l.
Otros equipos de serie: Voltímetro, indicador nivel de agua dulce y de combustible, corredera, contador de horas motor, ducha de agua dulce en bañera.