El Salón Náutico de Barcelona apuesta por una edición con más espacio y barcos de mayor eslora

Barcelona busca el liderazgo entre los salones náuticos nacionales apostando por

(12/jul/25) Según afirman sus organizadores, el Salón Náutico de Barcelona 2025 (8 al 12 de octubre) tiene el respaldo del sector y contará con las mejores marcas nacionales e internacionales. El certamen ultima una edición que sumará un muelle para grandes esloras y pondrá el foco en una oferta más atractiva para grandes compradores.

Organizado por Fira de Barcelona y la patronal Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN), el Salón Náutico de Barcelona tendrá lugar del 8 al 12 de octubre en el Port Vell de la capital catalana y confirma la presencia de Brunswick y Beneteau, grupos hasta la fecha reticentes a repetir presencia en el evento barcelonés.
Otros expositores que Fira confirma asistirán son Bluegame, De Antonio Yachts, Excess, Fyord, Garmin, Girbau, Jeanneau, Pardo, Leopard, Fountaine Pajot, Lagoon, Movilmotors, Nuva, Recambios Marinos, Rodman, Sasga, Sessa, Solé, Touron, X-Yacht, Yamaha, Zephir o Zodiac, con la incorporación de nuevas firmas como Galeon, Horizon, Kawasaki, Pearl, Prestige o Princess. A pesar de la baja de marcas punteras como Fjord, Hanse o Bavaria, es reseñable el estreno de astilleros españoles como Cleemenss, Kumbra, Level o Maxim, así como los italianos Elegance, Explorer, Rio Yachts, que hacen su debut en Barcelona.
El certamen aspira a contar con unos 180 expositores y 600 embarcaciones, cifras ambas inferiores a anteriores ediciones. La edición 2025 utilizará por primera el muelle de Barcelona (lateral del World Trade Center), donde amarrarán embarcaciones de más de 20 metros. Esta oferta se sumará a los conocidos espacios en el Moll de la Fusta, España y parte de Marina Port Vell. Para facilitar la visita, un shuttle boat conectará los muelles de Barcelona y de España.

Visitantes compradores
El presidente del certamen, Luis Conde, comentaba que “Esta edición es el inicio del proceso del Salón Náutico de Barcelona hacia un futuro con embarcaciones de esloras más grandes, con la participación de empresas ‘top’ del mercado y un mayor número de astilleros internacionales, lo que atraerá a un público más cualificado y con mayor capacidad de dcompra”.
La reorientación del certamen responde a un Plan Estratégico 2025-28 que persigue una oferta de mayor eslora con el fin de seducir a grandes compradores nacionales e internacionales, además de mejorar la experiencia de la visita.
Otra novedad del certamen es el impulso de contactos sociales y de negocios. Para ello se habilitará un village de 2.500 m² en el Moll de la Fusta que ofrecerá una experiencia gastronómica a cargo del chef Rafa Zafra. El cocinero sevillano ha diseñado un menú de 6 platos con ingredientes del mar a 150€ y un Open Bar con tapas y platillos desde 5,80€.

El Salón Náutico de Barcelona tiene claro su rumbo?
El replanteamiento del salón invita a pensar que los aficionados nacionales, que acuden cada año al salón interesándose en nuevos barcos o accesorios, son prescindibles. Los organizadores del Salón Náutico de Barcelona opinan que necesitan visitantes profesionales e internacionales.
En vez de buscar visitantes internacionales, que ya tienen importantes salones náuticos en su país, me sorprende que los responsables del salón de Barcelona no tengan en mente reafirmar -o quizás se debería decir recuperar- su condición de liderazgo entre los aficionados nacionales con ofertas de transporte y alojamiento que hicieran más apetecible su visita a Barcelona.
En lo que respecta al comprador profesional, su interés por Barcelona estará lógicamente en relación con el número de astilleros, fabricantes de accesorios, electrónica, etc. que aporte la industria nacional. En estos momentos la cifra es muy baja y no da la sensación de que vaya a crecer de forma inminente.

Las cifras mandan
La realidad es muy tozuda. El 90 % de los barcos que se vendieron en España en 2024 tenían menos de 8 metros. En toda lógica, los compradores de estos barcos son el grueso de los visitantes del salón de Barcelona. Si se quieren ganar visitantes en la feria barcelonesa, parece sensato mimar estas esloras en la oferta de barcos expuestos.
Las esloras medias y grandes son un apetitoso reclamo para el salón y generan buenas cifras de negocio en cada operación, pero el número de 'visitantes compradores' que generan estas esloras es reducido.
En paralelo, sobre un 35% de los barcos matriculados en España en 2024 lo fueron en lista 6ª. Estos barcos de chárter navegan una media de 12 semanas (3 meses) al año, mucho más tiempo que los habituales 30 días que suelen navegar los barcos con un único propietario.
Traducido en cifras, esto significa que, en un día cualquier de verano, las tripulaciones de 3 de cada 5 barcos que vemos en el agua o en un fondeo navegan de alquiler. Dicho de otra manera, actualmente hay casi 7 veces más 'patrones sin barco' que armadores tradicionales. Pero a pesar de estas contundentes cifras, las empresas de chárter son los grandes ausentes del Salón Náutico de Barcelona. Parecería lógico que los directivos y comerciales de la feria barcelonesa hicieran lo imposible para captar y fidelizar a estas empresas entre sus expositores.

Una realidad cambiante
Los salones náuticos no pasan por sus mejores momentos. Eventos emblemáticos, como París, han desaparecido definitivamente y en Dusseldorf, la feria náutica europea de referencia, ha bajado un 10% su número de visitantes respecto a 2024.
Internet y las redes sociales han cambiado nuestra manera de comunicarnos, de comprar y de interactuar socialmente y estos cambios también afectan a los salones náuticos, que ya no tienen la exclusiva de las novedades. El mundo digital es el actual estreno de cualquier primicia.
En este sentido ¿Alguien se ha planteado incluir en el Salón Náutico salas multisensoriales para presentar barcos, accesorios o destinos de navegación de forma virtual? Hay ferias en distintos ámbitos que ya exploran este camino. En un salón náutico, el ahorro en costes para los expositores sería tremendo y los visitantes saldrían del salón con unos conocimientos posiblemente más completos y placenteros que haciendo cola para la visita de un barco en el pantalán o recogiendo trasnochados folletos impresos.
El futuro del Salón Náutico de Barcelona difícilmente estará en las grandes esloras. Barcelona no es Montecarlo. El Mónaco Yacht Show, que parece ser el faro en el horizonte de los responsables del salón barcelonés, apenas supera los 30.000 visitantes (50.000 en Barcelona) y tiene la mitad de expositores que la ciudad condal. Las diferencias -empezando por las fiscales- entre la náutica monegasca y la española son tan enormes que las comparaciones quedan fuera de lugar.

Por: Enric Roselló