El Salón Náutico de Barcelona 2025 busca reubicarse en el panorama internacional tras un año en blanco

Los veleros quedan relegados a una discreta ubicación en los muelles de Marina P

(24/sep/25) El Salón Náutico de Barcelona inicia un Plan Estratégico a 3 años que apuesta por la “calidad y variedad de la oferta y por una experiencia premium a un público exclusivo”. Objetivos ambiciosos en un mercado convulso. Para lograrlos, el salón barcelonés promete exhibir más barcos de gran eslora e incorpora el muelle de Barcelona en un redistribuido espacio expositivo.

Un cambio poco publicitado del Salón Náutico de Barcelona 2025 es la reubicación de sus barcos a flote y en tierra. Todos los veleros monocasco abandonan el Moll de la Fusta y emigran en bloque desde este año a los muelles de Marina Port Vell frente el Museu d’Història de Catalunya. Los catamaranes no andarán muy lejos y se expondrán enfrente de los monocascos, en el lado de levante del Moll d’Espanya, integrado también en Marina Port Vell.
Las motoras pasan ahora a ocupar la ‘parte noble’ del salón náutico y amarrarán en los pantalanes adosados al Moll de la Fusta, junto a la gran explanada adjunta donde se expondrán numerosas motoras de pequeña y media eslora, así como la mayoría de accesorios.
El mercado manda y los veleros hoy no llegan ni al 10% de las matriculaciones de barcos en España. Tiene su lógica que los organizadores de los salones náuticos los releguen a ubicaciones acordes con su escasa relevancia comercial.

Barcelona ha perdido el liderato
Fira de Barcelona anuncia la participación de cerca de 200 expositores y unas 500 embarcaciones, 130 de las cuales en el agua. Con estos datos, Barcelona asume que ya no es el certamen español más relevante en oferta, cediendo este título al Palma International Boat Show, que esta primavera exponía unos 250 barcos a flote y unos 350 más en tierra, llegando a las 600 embarcaciones.
El evento de la ciudad condal anuncia (sin especificar el número de embarcaciones expuestas) que contará con astilleros como Brunswick, el grupo Beneteau (Beneteau, Jeanneau, Excess, Lagoon), Absolute, Azimut, Bluegame, De Antonio Yachts, Fyord, Garmin, Girbau, Pardo, Leopard, Fountaine Pajot, Lagoon, Movilmotors, Nuva, Touron, Recambios Marinos, Rodman, Sasga, Sealine, Sessa, Solaris, Solé, X-Yacht, Yamaha, Zephir o Zodiac.
La edición 2025 incorpora nuevas firmas como Sunreef, Horizon, Kawasaki o Pearl y también es reseñable el estreno de astilleros españoles como Kumbra, Level, Maxim o Cleemenss y los italianos Explorer o Rio Yachts, que debutan en la edición de 2025. En todo caso, echamos en falta nombres tan emblemáticos como Dufour, Bavaria, Dehler, Hanse, Grand Soleil, Fairline, Sunseeker, J Boats o Fjord.
Según los organizadores, un 24 % de los barcos expuestos serán de la franja 16-30 m. Para alojarlos, el rehabilitado Moll de Barcelona se suma al certamen, que también utilizará los ya conocidos Moll de la Fusta y parte de los muelles de España y de Marina Port Vell. Un barco conectará los muelles de Barcelona y España para que los visitantes puedan completar los 2,5 km. de exposición lineal en un recorrido circular.

Un Village VIP en el corazón del salón
El Salón Náutico estrenará un espacio para los visitantes VIP en el Portal de la Pau (junto a la estatua de Colón). Allí se instalará un ‘Village’ de 2.500 m² donde se servirán menús marineros de degustación diseño del chef sevillano Rafa Zafra. Esta oferta se completará con un Open Bar de tapas.
Los profesionales del sector tendrán un programa de conferencias con el nombre de Àgora-Port, coordinadas por el Port de Barcelona, con más de 30 sesiones entre presentaciones y mesas redondas donde un centenar de expertos que abordarán cuestiones de innovación, sostenibilidad o impulso de la economía azul.

Renovarse o desaparecer
La meta de los organizadores del salón barcelonés es encontrar un hueco de mercado en los segmentos más boyantes y atraer a los mejores clientes. Esperemos que hayan acertado en el destino y que también hayan tomado el buen rumbo para llegar a él.
Barcelona es una ciudad atractiva, bien comunicada por tierra, mar y aire y con una estructura de alojamiento capaz de recibir a miles de visitantes sin problemas. El Salón Náutico tiene a su disposición uno de los puertos más capaces y mejor integrados con su población posiblemente del mundo. Son dos componentes básicos para un salón náutico triunfante.
Pero los salones náuticos internacionales no están pasando sus mejores momentos, ni en las visitas recibidas ni en la afluencia de expositores.
El auge del chárter -que ho supera el 30% del mercado- ha revolucionado el concepto del cliente náutico. Un solo barco habitable de chárter es utilizado por unas 20 familias navegantes 'sin barco' a lo largo de 5 meses al año. A su lado, un barco de particular solamente lo utiliza la familia del armador durante . . . un mes -como mucho- en vacaciones. Si hacemos este cálculo con los barcos de esloras menores que se alquilan por días, el porcentaje de navegantes ‘sin barco’ es aún más exagerado.
¿Los salones náuticos han evolucionado lo necesario para atraer a esta nueva y creciente legión de navegantes en activo que no tienen y quizás nunca tendrán un barco? Son también conscientes los organizadores de que los armadores particulares son una especie en peligro de extinción. Han adaptado su formato en este sentido. Yo creo que aún hay mucho por hacer.
El 62 Salón Náutico Internacional de Barcelona, organizado por Fira de Barcelona y la patronal Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN), tendrá lugar del 8 al 12 de octubre.

Por: Enric Roselló