Vendée Globe: La difusión récord de la 10ª edición de la vuelta al mundo esconde problemas evidentes

Multitudinaria llegada de Justine Metraux, 8ª clasificada y primera fémina en la

(27/mar/25) La 10ª Vendée Globe ha sido excepcional, tanto en términos deportivos como en su repercusión mediática. La competición nunca había sido tan intensa, con Charlie Dalin batiendo en casi 10 días el récord del evento, el ‘novato’ Yoann Richomme a menos de 24 horas por su popa o el tercero Sébastien Simon con un nuevo récord de distancia en 24h. de 615,33 millas.

La regata finalizó formalmente a primeros de marzo con la llegada de Fabrice Amedeo, si bien la ceremonia de clausura oficial no será hasta el 10 de mayo en Les Sables d’Olonne, cuando los patrones desfilarán por última vez por el mítico canal del puerto para cerrar la edición 2024 de la regata con un espectáculo de luces combinando 1.000 drones y un castillo de fuegos artificiales.
Un hecho a destacar en esta edición ha sido la baja tasa de abandonos, con el porcentaje menor (20%- 8 abandonos/40 salidos) nunca visto en una Vendée Globe. Esto demuestra la creciente preparación de los navegantes y la mayor fiabilidad de sus barcos, siendo también la cara positiva de nuevo sistema de clasificación estrenado en esta edición, que multiplicaba el número de millas en regata oficial que debía realizar cada patrón para ser aceptado en la Vendée Globe.

Récords de asistencia al evento
El entusiasmo por la Vendée Globe no disminuye con los años. Las cifras hablan por sí solas: 2,45 millones de personas viajaron a Les Sables d'Olonne en algún momento (pre-salida, salida, llegadas, . . ) de la regata.
Les Sables d’Olonne alojó a 1,3 millones de visitantes relacionados con la regata y 350.000 personas acudieron a la salida. Las llegadas también fueron una gran fiesta, reuniendo a 800.000 entusiastas para aplaudir a los patrones a medida que iban llegando, desde el ganador hasta el último clasificado.
Con más de 30.000 invitados alojados durante 3 semanas, el Village de Vendée Globa fue un lugar de encuentro privilegiado para las empresas. 400 organizaciones locales, nacionales e internacionales participaron en los 500 eventos organizados en Les Sables, aprovechando esta plataforma para desarrollar sus negocios y consolidando la Vendée Globe como un escaparate comercial.

Una regata que gana popularidad
Con cifras de la Vendée Globe 2024 confirman su atractivo de ámbito mundial que incluye:
•260.000 comunicados y reportages en medios impresos y digitales, un 7% más que en 2020
•El equivalente de espacio publicitario estaría valorado en 415 M€ (+11% vs 2020)
Por televisión, la Vendée Globe fue retransmitida en 190 países.
• 168 emisoras de televisión/plataformas digitales difundieron imágenes a lo largo de la regata, un aumento del 30% en comparación con 2020.
• Uno de cada tres franceses vio imágenes de la salida por televisión, es decir 22M de personas. El share de pantalla en Francia llegó ¡¡al 76%!!
• 67 emisoras de radio ofrecieron la transmisión en vivo, incluidas 47 emisoras internacionales, un 63% más que en 2020.
• 54 cadenas retransmitieron la llegada, un 42% más que en 2020.

Página web y App de la Vendée Globe
• La web oficial de la regata tuvo 160 millones de visitas y 480 millones de páginas vistas, un 37% más que en 2020.
• A lo largo de la regata hubo 18 millones de visitantes únicos, otro récord, un 60% más que en 2020.
• La aplicación tuvo 580.000 descargas, un 47% más que en 2020.

Redes sociales
• La 10ª edición de la Vendée Globe tuvo 9.200 millones de impresiones entre todas las plataformas de redes sociales en todo el mundo, llegando a 31 millones de usuarios y con un alcance hasta 983 millones de personas.
• 1,6 M de personas siguieron la Vendée Globe entre principios de octubre y el final de la regata. Esto supone 570.000 aficionados más (55% más) que en 2020.

El número de visitantes únicos en las redes (mayormente Instagram y TikTok) casi se triplicó en comparación con 2020, llegando a los 1.300.000 visitantes. Destacar la audiencia en TikTok, donde más del 53% de los suscriptores son menores de 24 años. En esta plataforma, se vieron 40 M de vídeos de la regata y, en la Vendée Globe virtual, la participación aumentó 7 puntos respecto a 2020.

Hasta la rosa más bella tiene espinas
La internacionalización de la Vendée Globe parece cierta viendo los 14 patrones -de 40- internacionales en esta edición, incluyendo el primer chino en regata. La realidad es que el grueso de estos patrones ‘internacionales’ están del todo afrancesados y son incluso residentes permanentes en la región de la Vendée, epicentro mundial de la clase IMOCA.
La audiencia NO francesa de seguidores en la web, todo y creciendo 6 puntos respecto a 2020, sólo es el 36% de los seguidores, porcentaje similar al 43,5% de fans NO franceses en Instagram. Los IMOCA, sus patrones, diseñadores, regatas, el grueso de los seguidores y de los patrocinadores son mayormente franceses y fuera de este cerrado círculo no hay espacio para apenas nada.
Incluso el nuevo sistema de clasificación, obligando a los aspirantes a disputar la vuelta al mundo a participar en las regatas organizadas en la misma órbita que la Vendée, reconcentra la clase IMOCA en sí misma, sin dar opción a eventuales IMOCA en otras partes del mundo. Esta concentración tiene sus ventajas, pero también puede convertirse en un problema de ‘endogamia franco-francesa’ que lastre el futuro de la regata a medio plazo.
Otro problema evidente en esta edición es la enorme disparidad de velocidad entre los barcos. Los primeros en llegar emplearon la mitad de tiempo que los últimos, que es mucha diferencia tratándose de barcos similares en sus parámetros.
Foils, materiales de construcción, presupuestos disponibles y mejoras en el diseño influyen en esta diferencia de prestaciones, como también influye la habilidad de cada regatista. Las nuevas normas de clasificación obligando a los aspirantes a cubrir muchas millas en regata buscaban en buena parte maquillar estas diferencias. Es evidente que no lo han conseguido.
Alargar tanto la llegada entre el primero y el último tiene dos grandes problemas. Por un lado, mengua el interés de los seguidores por la regata al diferirlo demasiado en el tiempo. Por otro lado, mantener en activo tanto tiempo a los miembros de la organización implica unos tremendos costes añadidos.
Los viejos IMOCA mantienen sus prestaciones, pero los recién llegados van cada vez más rápido. El problema está ahí y se agravará en cada edición. Una solución podría ser hacer dos clasificaciones según potencial de los barcos, con dos salidas espaciadas en el tiempo que agruparían las llegadas. También se podrían marcar unos tiempos límite en el paso por los principales cabos. En cualquier caso, no es un tema sencillo de solucionar.

Por: Enric Roselló