Cala Sant Vicenç, un mesurado compromiso entre seguridad, tranquilidad y servicios

La cala sant Vicen vista desde las cercanías de cala Carbó
Es una de las calas mallorquinas más cercanas a la costa barcelonesa, una cualidad programando escalas. Es amplia, con fondo de arena y no suele estar tan repleta en verano como sus vecinas desde cala Figuera al Port de Soller. En tierra hay los recursos básicos de avituallamiento, incluido super, y algún simpático restaurante. Es una cala -de hecho son tres calas consecutivas- expuesta al viento del 1er y 4ª cuadrante, pero el precio más gravoso a pagar es compartir fondeo con el feo hotel encima las rocas de la playa (¡¡Quién otorgó esa licencia de construcción!!). Por lo demás, y mirando hacia el mar, el extremo norte de la Serra de Tramontana nos regala unas preciosas vistas.