El Salón Náutico de Barcelona'24 renuncia a exponer barcos y accesorios ahogado por la Copa América

Mar Abierto No habrá exposición de barcos ni de accesorios en el Salón Náutico d

(4/mar/24) El Salón Náutico de Barcelona se habrá de conformar en 2024 con un somero formato divulgativo de tendencias que ofrecerán distintas empresas del sector en un espacio reducido en el Port Vell. El núcleo del problema es la falta de espacio en el puerto de Barcelona desde agosto a octubre 2024 debido a la disputa de la Copa América.

El comunicado de prensa de Fira de Barcelona que anuncia esta mala noticia apenas concreta nombres o cifras y solo comenta que el Salón Náutico 2024 “aprovechará el entorno de la regata para mostrar los avances del sector en campos clave como la sostenibilidad y la tecnología, así como para generar oportunidades de promoción y networking”.
La Copa América, que ocupará la totalidad del Port Vell desde agosto a finales de octubre, limita este año el espacio disponible para la organización del salón náutico barcelonés. Además de las bases de los equipos, la Copa América ocupará la explanada del Moll de la Fusta, sede habitual de los stabds de accesorios y pequeñas embarcaciones del Salón Náutico. Por no hablar de las decenas de amarres necesarios para barcos de representación y de espectadores que acompañarán al evento deportivo.
Esta incompatibilidad de fechas y espacios entre el Salón Náutico y la Copa América 2024 no es una sorpresa y era previsible desde el minuto #1 de conocer la adjudicación a Barcelona de la disputa de la #37 Copa Amértica. Ha habido tiempo suficiente para analizar y sopesar con calma el devenir del salón Náutico barcelonés. En este contexto, la solución adoptada por los responsables del certamen me parece por la más simple, barata y peor de cuantas había sobre la mesa.
Hoy en día, los salones náuticos internacionales de mayor proyección son los de Dusseldorf y de Miami, ambos celebrados durante los primeros meses del año. El Salón Náutico de París ha sido ágil en esta ostensible tendencia y, aprovechando el obligado abandono de su habitual y constreñida sede en el Parc de Versailles, ya ha escogido el mes de febrero de 2025 para su reaparición en las afueras de la capital francesa.
Los salones náuticos de otoño eran hace décadas las mejores fechas del año para este tipo de exposiciones, pero están perdiendo paulatinamente el favor de astilleros y visitantes en favor de los salones más cercanos en fechas a los meses veraniegos.
Centrándonos en España, el Salón de Palma -celebrado en abril- es la feria náutica de mayor proyección positiva en las últimas temporadas, con Valencia y Barcelona -ambas en octubre- perdiendo fuelle en cada edición. Barcelona ha dejado pasar una ocasión de oro para ponerse al día en esta tendencia.
La falta de concreción del comunicado de Fira de Barcelona sobre el Salón Náutico de Barcelona cierra con el ambigüo anuncio de que: “La actividad del Salón Náutico 2024, cuyo diseño y emplazamiento se están acabando de definir, servirá también para presentar su nuevo Plan Estratégico que concretará los objetivos y un nuevo modelo organizativo del evento para el periodo 2025-2027, con el objetivo de impulsar el crecimiento y diferenciación del emblemático salón en las próximas ediciones”. Esperemos que las noticias por llegar sean más ilusionantes que las recibidas hasta la fecha.

Por: Enric Roselló, editor de Mar Abierto