Los navegantes en pie de guerra: ANAVRE impugnará el R.D. que regula los equipos de seguridad

Mar Abierto - El R.D. se impugnará debido a que algunas de sus normas contravien

(20/jun/21) La Asociación de Navegantes de Recreo (ANAVRE), reunida en Asamblea General celebrada telemáticamente el 19 de junio de 2021, dio el apoyo unánime a la propuesta de su Junta Directiva de impugnar parte del contenido del recientemente aprobado RD 339/2021 de 18 de mayo, por el que se regulan los equipo de seguridad y de prevención de la contaminación de las embarcaciones de recreo.

La impugnación del R.D. adoptada por esta asociación española de navegantes presidida por Jaime Darder, se basará en que el mencionado Real Decreto:
* Es más de lo mismo, una norma cerrada, con listados cerrados de equipo y cuya única ventana al Siglo XXI es la previsión de que el DGMM pueda homologar equipos de salvamento que puedan superar en eficacia y tecnología a los existente, y sólo eso, ni una referencia a sistemas de prevención de contaminación o equipos de navegación electrónica como los que se usan actualmente en la inmensa mayoría de las embarcaciones de recreo.

* Atenta contra la CONVEMAR al extender la aplicación de su normativa a ciertos barcos de bandera no española más allá del estricto límite de las aguas territoriales.

* Invade competencias que son exclusivas de otros estados en materia de equipos de seguridad y navegación.

* Atenta contra la normativa reguladora del mercado único europeo.

* Sigue imponiendo dobles homologaciones en materia de equipamiento náutico, y se arroga la competencia exclusiva para la homologación de equipos de prevención de contaminación marítima, atentando así no sólo contra el mercado único sino también contra la libre circulación de personas, bienes y servicios en el ámbito de la UE.

* Obvia el requisito expresado en el informe de la Comisión Europea sobre el contenido del RD de crear normas de espíritu abierto que favorezcan la implantación de nuevas y más seguras tecnologías.

* El presupuesto de vinculación real de las embarcaciones a España establecido en el RD, la residencia del armador o beneficiario del disfrute de la embarcación, es discriminatorio y contradice el motivo expresado para su adopción, cual es la protección y preservación de la vida humana en la mar. Y lo hace al dejar fuera de la "protección" de la normativa española a embarcaciones de pabellón extranjero que tienen base permanente en puertos españoles, lo que demuestra que el motivo real es el deseo de que los residentes españoles, y sólo ellos, estén sometidos a esa "protección" cuanto naveguen bajo pabellón extranjero en nuestras aguas, así como someterles a la obligatoriedad de adquirir equipos sujetos a doble homologación o requisitos SOLAS, en principio no diseñados para embarcaciones de recreo, impidiendo el acceso a equipos de última generación ya implantados en el mercado europeo, además de encarecer artificialmente aquellos equipos disponibles en el mercado español al dificultar su acceso al mismo.

* Contiene normas de imposible cumplimiento y requisitos obsoletos como la exigencia de libros de faros, derroteros, mareas, cartas náuticas en papel (los formatos electrónicos admitidos para éstas últimas requieren equipos son solo disponibles para megayates o buques mercantes), ignorando que las aplicaciones actuales de cartografía y navegación electrónica son actualizadas con mucha mayor frecuencia que las cartas náuticas en papel y las publicaciones oficiales.

* Remite a un decreto de homologación de equipos que, a su vez, se refiere a una Directiva de homologación pensada para buques, no para embarcaciones de recreo.

Sus únicos avances reales son la adaptación de los plazos de revisión de las balsas salvavidas al contenido de un acuerdo alcanzado entre Anavre y la Director de la Marina Mercante en octubre de 2011 con la antecesora del antecesor del actual DGMM; así como la regulación de un régimen sancionador que, si bien elimina la discrecionalidad de las Capitanías en materia de proposición de sanciones, contiene algunas sanciones cuyo diseño aparece teñido de un claro afán recaudatorio.

ANAVRE ha procedido también a la traducción del R.D. al inglés y su remisión al Comité Ejecutivo de la European Boating Association (EBA) integrada por asociaciones de navegantes y diversas federaciones de vela y otros deportes náuticos de 26 países y que representa a más de 20 millones de usuarios de la náutica en Europa), a fin de que las entidades asociadas a la misma puedan informar del contenido de la norma a sus gobiernos, así como a estudiar posibles colisiones con normativa europea o sus propios ordenamientos jurídicos. El Comité Ejecutivo de la EBA no sólo ha accedido a dicha petición sino que ha recomendado a todos sus asociados que actúen con la máxima celeridad posible en este asunto, en lo que es la primera intervención en los casi 40 años de existencia de la EBA en materia de legislación náutica nacional, puesto que esta entidad siempre se ha centrado en normativa europea e internacional.

En definitiva y, como ya dijo la Junta Directiva de ANAVRE con motivo de su publicación, este Real Decreto ha perdido la primera gran oportunidad de adaptar y modernizar la normativa española en materia de náutica de recreo y promulgar una regulación acorde con los tiempos en que vivimos.
Consideramos que los cambios normativos que se avecinan en materia de registro marítimo, titulaciones náutico deportivas, inspección y despacho de embarcaciones podrían seguir por los mismos derroteros, salvo que el equipo del DGMM proceda a un cambio radical de criterio, y se produzca un diálogo y negociación real con todos los agentes sociales implicados para la redacción del texto inicial, de modo que al final tengamos una normativa que permita realmente poner a la náutica española en este siglo y que la bandera española vuelva a ser atractiva no sólo para los navegantes españoles, sino también para los de otros países.

(por ANAVRE)