James Wharram (1928 – 2021)

Mar Abierto James Warram fue un pionero en el diseño y construcción de catamaran

(23/dic/21) James Wharram, arquitecto naval internacionalmente conocido por sus innovadores diseños de catamarán, falleció en su casa de Cornualles (GBR) el 14 de diciembre, a los 93 años de edad.
James fue un pionero y desde muy joven siguió sus pasiones: vagar por las colinas, abogar por una política justa, convivir con mujeres inteligentes, navegar por todos los mares . . . y demostrar que el catamarán polinesio tipo canoa era una embarcación oceánica. Esta última pasión lo convirtió en pionero de la navegación en catamarán, los barcos que hoy dominan el mundo de la navegación oceánica.
Wharram siempre luchó contra los convencionalismos y su carácter apasionado y multifacético resultaba muy atractivo para las mujeres fuertes e independientes como Ruth, sin la cual nunca habría alcanzado sus metas. Jutta fue la madre de su primer hijo, pero murió muy joven de una enfermedad mental resultado de sus traumáticas experiencias infantiles durante la Segunda Guerra Mundial.
James vivió toda su vida abiertamente con más de una mujer al mismo tiempo, hasta cinco en la década de los 70. Con ellas construyó y navegó con sus barcos. Junto a Ruth, quien murió en 2014 a los 92 años, o con Hanneke Boon otra compañera y alma gemela.
"Conocí a James cuando estaba en pleno proceso de diseño de su gama de clásicos en la década de los 60, lo que lo llevó a convertirse en una figura de culto en la sociedad alternativa en los años 70", explicaba Boon. “Con el tiempo me asocié con él y con Ruth. Di a luz a su segundo hijo y juntos también dimos alumbramos muchos nuevos diseños de catamaranes tipo canoa".
“James logró mucho de lo que se propuso hacer en esta vida, pero solo recibió el reconocimiento institucional al final de su carrera. Su proyecto final fue su autobiografía, publicada hace un año y en la que trabajó durante muchos años, ya que era muy crítico con su propia escritura”
“La gente se referiría a James como el ‘gran James Wharram’, pero él no se veía a sí mismo como tal. Para él, los seguidores y constructores de sus diseños eran los verdaderos héroes”
En los últimos años, la salud mental de James empezó a sufrir las consecuencias del Alzheimer. Le angustiaba perder sus habilidades mentales y luchó mucho contra su enfermedad. Pero no pudo afrontar la perspectiva de una mayor desintegración en vida y tomo la decisión de ponerle fin. Vivió con gran valentía y con el mismo espíritu decidió que era el momento de terminar.