Marina Vela Barcelona: Colocada la primera piedra y las obras se completarán en 2016

Mar Abierto - La nueva Marina Vela Barcelona estará completada en 2016.

(7/11/14) Ayer se inició de forma simbólica la construcción de la nueva Marina Vela Barcelona en la bocana norte del puerto de Barcelona con la colocación de su primera piedra por parte de Xavier Trias, alcalde de la ciudad condal.
La nueva marina no ha adoptado el nombre de Marina Vela Barcelona por su actividad náutica, sino por su cercano hotel ‘W’, coloquialmente llamado ‘hotel vela’ por la forma de su edificio. Marina Vela Barcelona prevé unas inversiones sobre los 37 millones para adecuar tanto la marina como su entorno y está previsto completar las obras para el verano de 2016, lo que supone un plazo de ejecución entre 18 y 24 meses.
Al evento de colocación de primera piedra también asistieron el presidente del Port de Barcelona, Sixte Cambra; el propietario de la adjudicataria Formentera Mar, Nicolás Mayol y numerosos representantes del empresariado y el deporte náutico catalán.
El proyecto de Marina Vela Barcelona se extiende en un área de 2,5 Ha. y otras 5 de lámina de agua. Los pantalanes podrán acoger 136 barcos entre 15 y 40 metros. También se construirá una marina seca a cubierto para otras 222 embarcaciones de hasta 9 m. (máx 4 T.), con lo que la capacidad del nuevo puerto se eleva a 358 amarres.
Tanto el alcalde Xavier Trias, como Nicolás Mayol y Sixte Cambra destacaron en sus parlamentos los beneficios que esta obra aportará a la ciudad, al barrio de la Barceloneta en particular y al desarrollo de la náutica en general, recordando que es una nueva ventana de los ciudadanos al mar, que consolida la posición de Barcelona como referente del turismo náutico en el Mediterráneo, que la obra supone la modernización del Puerto de Barcelona y del conjunto de la capital catalana. Los tópicos de siempre.
Marina Vela Barcelona contará con 7 equipamientos públicos que sumarán 23.000 m², 6.000 de ellos en el edificio de la marina seca. Allí habrá una zona comercial exterior con terraza superior diáfana sobre los hangares de almacén de los barcos.
También habrá un edificio de 400 m² y dos plantas para la Capitanía y los usuarios de la marina, donde estarán las oficinas, la gasolinera y un edificio de 300 m² para uso exclusivo de la APB.
El acceso de los ciudadanos al mar queda pues limitado a las vistas que ofrecerán la terraza del restaurante y el paseo peatonal sobreelevado. Los accesos rodados a la marina contarán con 51 plazas de aparcamiento (¿para 358 amarres?) y en el Edificio Rambla contará con 71 plazas de aparcamiento adicionales.
El proyecto no contempla ninguna obra para cerrar adecuadamente la bocana de la dársena, protegiéndola de las olas de garbí (SW) que entran libremente en la marina cuando esta brisa, dominante en Barcelona, sopla con un poco de intensidad.

¿Una apuesta de futuro?
Los grandes empresarios tienen la habilidad de ver más allá de la realidad de cada momento y también disponen de calculadoras con más símbolos aritméticos que la suma, la resta la multiplicación o la división.
Para los demás mortales, dividir una inversión de 37 millones entre 358 amarres nos arroja un precio de coste por amarre de más de 100.000 euros, con el agravante de que más de la mitad de estas plazas son para barcos menores de 9 m. y buena parte del resto no pasan de los 15 metros. Actualmente, en un radio de 30 o 40 km. de Barcelona hay centenares de amarres de esta eslora en venta por una cuarta parte de este precio.
El proyecto de Marina Vela cuenta con algunas superficies comerciales y una pequeña zona de varadero para añadir cifra a su negocio, pero me sigue faltando un símbolo en la calculadora para vislumbrar la rentabilidad de esta inversión. Por lo visto, no soy el único en esta tesitura, pues Marina Formentera pujó en solitario en este concurso. Ninguna otra empresa lo vio claro. Con el tiempo veremos cuál es la carta que Formentera Mar tiene escondida en su manga.
Sobre el proyecto en general, me parece la enésima oportunidad perdida de acercar el mar a los barceloneses. Una vez más, este manido ‘acercamiento’ quedará truncado en la terraza del restaurante.
Este proyecto cancela la ¿última? oportunidad de Barcelona para facilitar el traslado de todos o algunos de sus clubes náuticos a la bocana del puerto, brindando facilidades reales a miles de ciudadanos para que se iniciaran en la navegación.
El Ayuntamiento y la APB han preferido ir al dinero rápido, incluso olvidando que los yates que van a invernar en la Marina Vela Barcelona estarían más cómodos amarrados en las áreas que ahora ocupan el RCN y el RCM de Barcelona. Estos clubes llevan más de 30 años constreñidos, ante la indiferencia municipal, en un gueto entre pasarelas peatonales y centros comerciales construidos con la sempiterna excusa de abrir Barcelona al mar.
El proyecto de la APB y el Ayuntamiento para la bocana norte del puerto esperemos que sea un éxito empresarial y que aporte su rédito al turismo barcelonés, pero sobran los discursos políticos argumentando que esta marina va a acercar la náutica o el mar a los barceloneses. (por Enric Roselló, editor de Mar Abierto)

Comentarios

Estupendo articulo y reflexion

Me encantan tus articulos, gracias Enric Rosello, me parecen nuy claros y sinceros.
Un saludo.

Clarito

Muy claro el articulo y comentario, otra chapuza para nuestra ciudad.

Un saludo