Perlas del Pantalán: Fortuna 9

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Best seller nacional

Diseñado por Javier Visiers a finales de los años 80, el Fortuna 9 se convirtió desde el primer día en un gran éxito de ventas. Sus prestaciones en navegación, su maniobra completa y bien dispuesta, su confortable acomodación y un precio realmente competitivo fueron, y siguen siendo, sus principales atributos.

La aparición del Fortuna 9 en el Salón Náutico de Barcelona de 1989 significó un revulsivo para la industria náutica nacional, que se encontraba prácticamente noqueada tras la entrada de España en la Comunidad Europea en 1986. Fueron muchos los astilleros nacionales que se vieron obligados a cerrar definitivamente sus puertas en la segunda mitad de los 80, incapaces de afrontar económica i industrialmente el reto de ponerse al día en la relación precio/calidad que ofrecían los grandes astilleros franceses.
En ese contexto, la llegada del Fortuna 9, de la mano del recién creado astillero Monotipo S.A., parecía una apuesta bastante arriesgada, pero se saldó con un notable éxito de ventas. Javier Visiers, diseñador del barco y responsable del astillero, tenía claros los parámetros que quería para su nuevo modelo. Se trataba de hacer un barco moderno, rápido, marinero, habitable y con un precio incluso inferior a la producción gala.
La oferta de lanzamiento, alrededor de los 4,7 millones de pesetas (28.000 €) era un reclamo seductor, situándose alrededor del 15% por debajo de sus competidores franceses y planteando incluso en un primer momento algunas dudas sobre la fiabilidad o calidad de construcción del barco. El hecho de que el barco se comercializara directamente desde el astillero, sin intervención de concesionarios, añadido al patrocinio de la firma tabaquera Fortuna por cada unidad que salía del astillero también fueron factores que permitían ajustar el precio final.
Pero el Fortuna 9 disponía de otros atributos para convertirse en el mayor éxito de ventas nunca alcanzado en España por un crucero habitable. De este molde, y bajo distintas denominaciones, llegaron producirse unas 300 unidades del Fortuna 9, una cifra que ningún otro astillero, nacional o extranjero, ha logrado comercializar en nuestro país en esta esta eslora.
Es evidente que un éxito de esta magnitud no puede lograrse simplemente con un precio ajustado. El Fortuna 9 tenía, y sigue teniendo, unas cualidades innegables de navegación que se combinan con una estética acertada, una construcción que el tiempo ha demostrado fiable y una acomodación interior muy lograda para un barco de apenas 30 pies.

Javier Visiers: "El Fortuna 9 nunca ha sido un barco barato de construir"
"Mi idea básica con el Fortuna 9 fue concebir un verdadero barco de crucero de 30 pies, con una construcción técnicamente moderna, pero sin escatimar calidad en los componentes utilizados. Yo quería un barco marinero, fácil de llevar por la familia en sus vacaciones y con unas prestaciones alegres, que incluso le permitieran convertirse en un monotipo de regatas. Aun recuerdo un ensayo comparativo publicado en la revista francesa Bateaux, donde el Fortuna 9 se destacaba como el mejor en una flota compuesta por varios modelos fabricados en el país vecino, cuando nuestro barco apenas se distribuía en Francia y nunca llegamos ni a hacer publicidad en esta revista. Sus cualidades tendría.
Para un constructor nacional es muy complicado hoy en día competir con los grandes astilleros franceses, sobre todo en las pequeñas y medias esloras. Buena parte de la producción de estos gigantes de la náutica se hace en la Europa del Este, con unos precios de mano de obra impensables en la España actual. Por otro lado, los constructores franceses han llegado aun nivel increíble de economicismo en sus modelos, ahorrando dinero en cada rincón y proponiendo soluciones técnicas y de concepto de las que discrepo en algunos casos. A la hora de comprar, los aficionados tienen la palabra, pero yo sigo confiando en el planteamiento general y el escandallo de calidad del Fortuna 9."
Un diseño versátil en crucero y en regata
Empezando por el casco, lo primero que destaca en el Fortuna 9 es su importante calado para esta eslora (1,70 m.) y el hecho de proponer de serie de una fina quilla de plomo de casi 1.500 kilos. Juntando estas premisas a una carena de formas bastante llenas se entiende que la capacidad de remontar el viento de este barco sea generalmente superior a la de otros veleros de serie de su talla.
Si añadimos una importante superficie vélica (49 m2) en aparejo fraccionado, un desplazamiento moderado (3.150 kg.) y una maniobra racional y bien dispuesta en cubierta entendemos por qué este barco ha conquistado el favor de cientos de aficionados a la navegación a vela.
El Fortuna 9 ha sido también –y sigue siendo- un velero muy asiduo a los campos de regatas de club, donde decenas de armadores han apreciado sus prestaciones en todos los rumbos e intensidades de viento, sin olvidar su ajustado rating. Es un velero que ha conseguido importantes resultados tanto en regatas alrededor de balizas como en pruebas de altura, siendo el modelo de velero que más veces ha ganado la Ruta de la Sal.
Y cuando el viento falla, el Volvo Penta de 18 CV con transmisión Sail Drive permite salir del atolladero a unos 6/6,5 nudos, garantizando más de 200 millas de autonomía gracias a los 75 litros del depósito de combustible en acero inoxidable.

Acomodación familiar
En su interior, el Fortuna 9 propone acomodación nocturna para seis personas. La distribución es clásica para su eslora y época, con el camarote doble del armador y el baño flanqueando la escala de entrada, un salón central con los bancos aprovechables como literas y una litera doble tipo bretón en el triángulo de proa. La cocina y la mesa del navegante, a ambas bandas al pie de la entrada, son también amplias y para un barco de 30 pies y ayudan a una cómoda vida a bordo.
La carpintería interior es sencilla, pero noble y correcta para un barco de serie. Tanto la estructura del mobiliario como los suelos están encajados con adhesivo sellador a los contramoldes de fibra de vidrio integrados al casco, que forman una estructura en todo el suelo que da rigidez al conjunto.
Los paneles de contrachapado que dan forma a los interiores, disponibles en su momento con acabado blanco de laminado tipo Formica o con chapado de madera oscura, quedan siempre rematados por molduras de madera maciza. El resultado es agradable a la vista y sencillo de mantener a lo largo del tiempo, pues casi todos los elementos no estructurales pueden desmontarse en caso de sufrir algún desperfecto.
La utilización de contramoldes también facilita la limpieza y buen aspecto de los fondos de la sentina y los cofres, que pueden mantenerse como nuevos con una simple mano de pintura.
A pesar del éxito de ventas del Fortuna 9, diversos motivos económicos obligaron al astillero Monotipo S.A. a cesar su actividades hacia 1994/95 por, dejando en su estela unas 180 unidades en el agua. El barco siguió fabricándose unos años más por la empresa Ronautica bajo el nombre de RO300, un modelo que aportaba algunas mejoras y que en sus distintas versiones llegó a la respetable cifra de 80 unidades. Tras Ronautica, la firma Visiers Diseño Naval, gestionada por el hijo de Javier Visiers, todavía siguió fabricando el Fortuna 9 bajo pedido y con el nombre de VDN 30 hasta los primeros años del siglo XXI.
Lo importante -y curioso- de este caso es que el Fortuna 9 se fabricó, desde la primera hasta la última unidad, en las mismas naves industriales de Vigo, bajo la supervisión de unos operarios que conocían el modelo a la perfección y que lo fueron mejorando con pequeñas sutilezas a lo largo del tiempo.

Precios y oportunidades
No es complicado encontrar alguna unidad a la venta del Fortuna 9 (RO300 o VDN 30). Las cerca de 300 unidades que hay en el agua, la mayoría de ellas en España, son una inagotable fuente de oportunidades en el mercado de ocasión.
Visto con la perspectiva del tiempo, el Fortuna 9 mantiene altas sus cualidades. Tanto desde el punto de vista estético, como valorando sus cualidades de navegación o acomodación, el barco puede compararse sin complejos a modelos más recientes.
A nivel de conservación, el barco tampoco presenta grandes lagunas. La calidad de los herrajes originales, la seria construcción del casco (homologado por la Lloyds) y la facilidad de mantenimiento de los interiores son atributos que van tomando su importancia con el paso de los años y en el Fortuna 9 permiten que su valoración de mercado sea francamente alta.
Transcurridas casi dos décadas desde la fabricación del último Fortuna 9, cualquier unidad a la venta requerirá todo tipo de revisiones. Es indistinta la edad del barco y el hecho que fuera fabricado como Fortuna 9, como RO300 o como VDN 30, lo importante a considerar es que la unidad en cuestión esté al día en su mantenimiento y en sus estado de conservación. (por Enric Roselló)

Principales características
Modelo: Fortuna 9
Diseñador: Javier Visiers
Constructor: Monotipo S.A. (posteriormente Ronautica para el RO300 y Visiers Diseño Naval para el VDN 30)
Año de presentación: 1989
Unidades fabricadas: 285
Eslora total: 9,00 m.
Eslora de flotación: 7,50 m.
Manga máxima: 3,20 m.
Calado: 1,70 m.
Desplazamiento: 3.150 kg.
Quilla: 1.400 kg.
Altura en cabina: 1,86 m.
Capacidad de agua dulce: 150 l.
Capacidad de combustible: 75 l.
Motor: Volvo 18 CV (otras motorizaciones en opción)
Literas: 2 dobles y 2 individuales en el salón
Superficie mayor: 24 m2
Superficie génova: 25 m2
Homologación CE: Categoría A (Oceánica)