Arcadia

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Premio a la longevidad

Presentado en 1983, este diseño de Toni Castro estuvo en el catálogo de Jeanneau hasta 1992, acabando su carrera bajo la denominación de Sun Way 28. Sus cualidades de navegación y una espaciosa acomodación interior son sus mejores atributos.
A la vista del tremendo éxito de ventas que estaba teniendo el Sun Shine (36 pies), presentado en 1981, Jeanneau decidió confiar de nuevo en el británico Toni Castro para el diseño de un Half Ton IOR destinado a sustituir al Rush.
El Rush, legendario pilar de ventas de Jeanneau en la década de los setenta, estaba también diseñado por un británico, en este caso un joven talento llamado Ron Holland, pero este modelo se estaba quedando anticuado. El Rush era una confortable máquina de ganar regatas, pero su estrecha popa impedía ubicar un camarote doble bajo la bañera, condición que ya se había vuelto imperativa a primeros de los 80 para cualquier 28/30 pies francés fabricado en gran serie. El prototipo de Toni Castro, muy rápido en todos los rumbos, se bautizó “Sun Fast”. Curiosidad o premonición, este mismo nombre lo retomó Jeanneau años más tarde para la gama de veleros rápidos del astillero.
El ½ Ton IOR “Sun Fast” fue probado en distintas regatas y hasta se fabricó una corta serie que obtuvo resultados bastante honrosos en competición. ¡Qué lejanos parecen los tiempos cuando los veleros debía demostrar sus posibilidades en regata para poder ser luego aceptados por el gran público!.
Una vez validados los resultados de casco y configuración vélica, Jeanneau puso en marcha la construcción en cadena del Arcadia, que se presentó en el Salón de París de 1983 con una enorme aceptación por parte de los aficionados. Después de cinco años de producción, a finales de 1987, el astillero de Les Herbiers remozó algunos detalles del Arcadia, que pasó a denominarse Sun Dream 28. Y en 1990, las últimas andaduras de este casco fueron bajo el nombre de Sun Way 28, terminando definitivamente su carrera en 1992.
Las diferencias a la vista entre el Arcadia, el Sun Dream 28 y el Sun Way 28 empiezan con el faldón de popa de los “Sun”, los bancos de teca en la bañera y el diseño de cubierta, que pasa de la suave pendiente del Arcadia a un flush-deck a partir del palo en los últimos modelos.
El aparejo también sufrió una sutil modificación. Mientras el Arcadia llevaba un aparejo a tope con dos pisos de crucetas transversales (un piso en las primeras unidades), baby-stay y obenquilos de popa (un cóctel clásico en los 80), los “Sun” llevaban un solo piso y sustituyeron los obenquillos por una ligera angulación de las crucetas. El aparejo se hacía más fácil de manejar, pero perdía algo de versatilidad y potencia con ventolinas.
En el interior, los tres modelos compartieron distribución, pero a partir del Sun Dream 28, la carpintería se modernizó -con buen tino- en sus acabados.
Entre los tres modelos y tras casi diez años de producción, cerca de 800 unidades salieron del astillero, a grosso modo la mitad para el Arcadia y el resto repartidas entre el Sun Dream 28 y el Sun Way 28.

Capacidad de acomodación inaudita
Con un casco rondando los 8,5 metros, el Arcadia fue el primero en su eslora en proponer un camarote doble y una gran cabina de baño en popa. Lo que hoy parece banal, a primeros de los 80 fue recibido como un inusual ejercicio de audacia.
La cocina y la mesa de cartas del Arcadia quedan a los lados de la escala de entrada. La cocina en “L” resulta práctica en su distribución y correcta en tamaño y capacidad de estiba. La tapa de los fogones cegando las taquillas en posición abierta, el único fregadero o la escasa superficie de trabajo son sus puntos flacos.
La mesa de cartas se antoja hoy inusualmente grande para un 28 pies. En el lateral hay un par de taquillas abiertas y espacio para empotrar instrumentos, con cuidado de no liarse con los manojos de cables que corren por detrás del panel.
En cuanto a la cabina de baño, el Arcadia prácticamente estrenaba a nivel mundial la ubicación bajo la bañera en un 28 pies. El resultado es mejorable. En este “estreno”, el astillero conservó un cofre de gran tamaño y profundidad en la bañera, así como una considerable altura de los respaldos. Si añadimos que los volúmenes de popa en el Arcadia son “años 80”, conseguimos el volumen que le falta a la cabina de baño, donde no hay colgador para la ropa de aguas y el lavamanos es corredero, compartiendo espacio con la taza del WC. A falta de volumen en el aseo, el Arcadia tiene pues un gran cofre exterior y una bañera especialmente cómoda.
La parte central de los interiores está ocupada por el salón, con una mesa de alas plegables con capacidad para acoger a seis o siete comensales a su alrededor. En proa aun hay espacio para una litera doble tipo bretón, con una puerta plegable en cuatro hojas que amplía el espacio visual del interior cuando está abierta.
Visitando un Arcadia treinta años después de su botadura, se agradece la profusión de madera que empleaba Jeanneau en esa época. No estamos hablando de acabados ni mucho menos lujosos, pero las maderas mayormente de teca clara, las molduras y los recubrimientos de todo el barco dan un tono acogedor a los interiores que pocos barcos en serie pueden hoy superar.
Pero tampoco caigamos en derrotismos del tipo “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Los barcos son hoy mucho más baratos que en 1980, incluso en dinero constante. Por fuerza han de ser más sencillos que sus predecesores, pero no obligatoriamente peores.

Casco de probadas prestaciones
Diseñado originalmente como un crucero/regata, el Arcadia presume de una generosa superficie vélica para un desplazamiento moderado. En los comparativos realizados en su día por la prensa especializada entre distintos barcos de 8,5 metros, el Arcadia siempre presumió de ir en el pelotón de cabeza en cualquier condición de mar y viento. La suavidad del timón y el buen paso por la ola fueron otras cualidades muy apreciadas en su momento.
A nivel de diseño, el Arcadia puede considerarse un barco avanzado a su tiempo, pero ya no es posible esconderle sus años. Las líneas del casco tienen una “U” bastante suave en toda la eslora. Hasta aquí podemos hablar de un casco moderno, pero el gran lanzamiento de proa, la quilla trapezoidal sin bulbo, el timón semi-suspendido con pequeño alerón o el contenido (parecía enorme hace 30 años) volumen de su popa conforman una silueta elegante, pero ya con algunas arrugas. Todo y así, se puede decir que el Arcadia lleva sus años con mucha dignidad y sin perder elegancia.
Pocos reproches pueden hacerse a la construcción del barco. Los laminados de fibra aplicados a mano son generosos en todo el casco. Son muy raros los casos de deslaminación de la cubierta y los mamparos estructurales inspiran confianza. El Arcadia es un barco sólido y salvo daños accidentales no se le conocen apenas flaquezas en su diseño.
Gracias a su aparejo a tope y a la posición retrasada del palo, el Arcadia arma un génova de 30 m2, una superficie vélica que casi dobla lo habitual hoy en día en estas esloras.
La capacidad de remontar el viento con potencia, incluso con ventolinas, siguen siendo uno de los platos preferidos de este Jeanneau y gracias a los enrolladores de génova, esta superficie de vela puede ser hoy controlada sin grandes problemas por una tripulación familiar.
Mirando con más detenimiento, donde también se nota el paso del tiempo es detalles como la ausencia de faldón de popa, de winches self-tailing o en una ventilación interior comprometida por los metacrilatos laterales fijos y los pocos y pequeños tambuchos en el techo.
En compensación, el Arcadia ofrece una bañera amplia y cómoda gracias a sus altos respaldos. La circulación por cubierta es fluida y la maniobra está bien estudiada, quedando totalmente reenviada a la bañera, donde es fácil adaptar nuevos elementos de acastillaje que hagan más cómoda la navegación.
En lo que respecta a los equipos internos, el Arcadia responde a un concepto de navegación bastante más austero al que nos hemos habituado en el siglo XXI. La instalación original de agua dulce carecía de grupo de presión, contando sólo con una bomba de pie en la cocina, otra en el baño y tomando el agua de un depósito flexible de 90 litros.
Otro tanto puede decirse de la instalación eléctrica. Era correcta en su momento, pero una sola batería de 70 Ah. y un cuadro eléctrico -peligrosamente- arcaico en el planteamiento de sus conexiones y con apenas 8 interruptores es del todo insuficiente para los estándares actuales. Para visualizar como han cambiado nuestros juicios de valor, recordar que la nevera eléctrica, el molinete de anclas o la toma de puerto de 220 voltios no los proponía el Arcadia ni en su lista de opciones.
Por el contrario, la motorización estándar del barco era bastante generosa en potencia, saliendo de fábrica con el Yanmar 2GM o el Volvo 2002, ambos de 18 CV. Ir tan sobrado de potencia ha permitido que algunas unidades en el mercado de ocasión aun conserven su mecánica original.

Precios y oportunidades
El lanzamiento del Arcadia coincidió con los primeros años de la red comercial española de Jeanneau, por cuanto algunas unidades ya se estrenaron en nuestro país. Otras lo hicieron a posteriori, adquiridas en el mercado francés de ocasión.
Los casi 400 Arcadia que se fabricaron en su día y las tres décadas transcurridas desde entonces permiten ver unidades con un mantenimiento y un estado de conservación completamente dispar. Bajo el mismo nombre de Arcadia en su Certificado de Navegación, es posible encontrar verdaderos desguaces terminales y también preciosas joyas flotantes. Valorar y negociar estos casos -y todos los estadios intermedios- en su justa mesura no es sencillo. A menudo, el barco aparentemente más caro se convierte a corto plazo en el más barato.
La actualización de la mecánica, de la jarcia y el tratamiento de la osmosis serán muy comunes en cualquier Arcadia a la venta. En cubierta, las principales diferencias entre unidades han de concernir a la maniobra, en forma de sustitución de winches originales por ST, de mordedores o de carros de escotas. El molinete de anclas y el enrollador de génova también deberían estar presentes en la mayoría de unidades, y quizás también el faldón de popa añadido, que Jeanneau propuso como accesorio a los pocos años del lanzamiento del barco.
En el interior, los equipos que seguro se han montado (e incluso renovado) son el grupo de presión de agua y la nevera eléctrica. Sin desdeñar el montaje de la toma de 220 voltios, la segunda batería o el cargador/inversor en el marco de una profunda actualización de la instalación eléctrica.
(por: E. Roselló, febrero 2012)

Principales características
Modelo: Arcadia (Sun Dream/Sun Way 28 a partir de 1987)
Astillero: Jeanneau
Diseñador: Toni Castro
Años de construcción: desde 1983 a 1992
Unidades producidas: 800 (aprox.)
Precio en 1989: 229.970,- FF
Material de construcción: Fibra de vidrio
Eslora total: 9,00 m.
Eslora de casco: 8,56 m.
Eslora de flotación: 7,45 m.
Manga: 3,15 m.
Calado: 1,64 m.
Calado orza abatible: 1,00/1,90 m.
Desplazamiento: 2.800 kg.
Peso quilla: 1.070 kg.
Literas: 6
Mayor: 15,00 m2
Génova: 30,40 m2
Spinaquer: 67,12 m2
Agua dulce: 90 l.
Gasoil: 27 l.
Batería estándar: 70 Ah.
Nevera hielo: 100 l.
Motorización estándar: Yanmar 2 GM o Volvo 2002 (18 CV)
Altura interior: 1,78 m (pie de la escalera)
Documentación técnica: BRICOMAR

Catálogo adjunto en PDF