Primera prueba: Swift Trawler 30

Mar Abierto - Silueta y funcionalidades de barco grande en 10 metros de casco.
Mar Abierto - El flybirdge se prolonga hacia popa, sombreando la bañera.
Mar Abierto - Facilidad de circulación, amplios solarios y una bañera acogedora
Mar Abierto - El banco del salón es convertible en litera doble.
Mar Abierto - La puerta lateral en la timonería es un detalle que se agradece en
El ancho montante lateral del casco constriñe la visión lateral a estribor.
Mar Abierto - En el suelo de la bañera hay un amplio cofre de estiba, utilizable
Mar Abierto - El acceso al motor es completo y por ambos lados, si bien por estr
Mar Abierto - En estándar, el baño separa a banda y banda el WC y la ducha.
Mar Abierto -  - La cocina a lo largo del salón resulta funcional y tiene una no
Mar Abierto - Cofre de anclas de doble batiente, profundo, cómodo de manejar y c
Mar Abierto - Los portones practicables con asiento incorporado modulan el espac
Mar Abierto - Las aberturas en al lateral del casco aportan mucha luz natural al
Mar Abierto - Una simpática banqueta en "C" complementa el puesto de pilotaje en
Mar Abierto - Capacidad interior para 2 personas en largo crucero, con opción a

Un benjamín con maneras de gran yate

(2/7/16) Es el pequeño en la gama Swift Trawler de motoras de largos cruceros de Beneteau y en sus bien aprovechados 30 pies incorpora detalles poco habituales en estas esloras, como la puerta de embarque lateral en el casco, la visión 360º desde el puente de mando, la puerta de acceso exterior desde la timonería, el amplio flybridge, la bañera convertible en comedor o el solario doble en proa.

Probamos el nuevo modelo en la bahía de Palma, en unas jornadas primaverales poco apetecibles para la navegación de placer, pero muy aleccionadoras para los ensayos. Los Swift Trawler de Beneteau conforman una gama de motoras donde el nuevo 30 se asienta por abajo, completando los ya existentes modelos de 34, 44 y 50 pies.
Estas cuatro motoras conforman una de las gamas de motoras más singulares y exitosas del astillero francés. Son barcos diseñados para largas estancias a bordo, que priorizan la comodidad, la calidad de navegación y la amplia autonomía por encima de la velocidad o el estilismo deportivo.
Los clientes de esta gama suelen navegantes que ya han tenido otras embarcaciones, a menudo antiguos propietarios de veleros que jubilan su afición y encuentran en estas motoras una manera menos física de seguir disfrutando del mar sin estridencias.
El Swift Trawler 30 se coloca en el catálogo justo por debajo del ST-34, uno de los modelos más veteranos en esta gama. Uno de los logros del recién llegado es que prácticamente calca la distribución de su hermano mayor, pero lo hace con un precio base sobre los 180 mil €, cuando el ST-34 tiene una tarifa base rondando los 250 mil euros. El diferencial de precio es importante y, más que en un recorte de los detalles de acabado, lo que más aligera la factura entre uno y otro modelo es la mono-motorización del ST30.

Interiores de gran barco
La acomodación interior es uno de los puntos fuertes del Swift 30 y se ha de aplaudir la amplia y funcional acomodación para 2 personas que admite el barco. Esta acomodación puede ampliarse ocasionalmente con un segundo camarote con literas y también con la opción de cama doble a partir del banco del salón.
El camarote principal, el salón, la cocina y el baño son espaciosos y están bien dispuestos para largas estancias a bordo. La acomodación estándar propone un camarote doble en proa, con una cabina de baño separando ducha y WC a banda y banda. Opcionalmente, la ducha deja paso a un camarote doble con literas y el baño se concentra en estribor.
La decoración permite optar por los clásicos tonos caoba y acabados tradicionales comunes a los anteriores Swift Trawler, u optar por una decoración más moderna, con chapados en madera claras contrastadas tanto en el suelo como en el mobiliario.
La bañera está bien resuelta, con un ingenioso sistema de bancos practicables que modulan la distribución de espacios. Unos portones en popa, con asientos incorporados, pueden configurarse como bancos de navegación mirando a proa, como bancos enfrentados en las comidas al aire libre o completamente abiertos a la hora del baño.
En cubierta, el ST-30 retoma muchas de las características de sus hermanos mayores, empezando por las formas casi rectangulares de la cabina y los pasillos laterales bien protegidos y con sólidos guardamancebos tubulares. Pocos reproches pueden hacerse a esta acertada estética general, un tanto ‘retro’ y común a la gama Swift Trawler. Es ciertamente atractiva.
Destacar en positivo el agradable solario doble en proa, el amplio y cómodo cofre de anclas o la puerta lateral de embarque en el casco. En el lado negativo, la estética juega una mala pasada a la visibilidad desde el interior, pues los anchos –y elegantes- montantes entre la cubierta y el flybridge condenan buena parte de la vista al horizonte (hacia estribor) a través de los cristales del salón. Mirando hacia babor, este inconveniente no se aprecia pues el lateral es opaco, ocupado por las taquillas del salón y de la cocina.
Otro inconveniente en la cubierta lo encontramos en el voladizo de la mitad de popa del fly, sin refuerzos o puntales que permitan soportar pesos como el tender, la balsa de seguridad, un arcón o un pequeño solario. Un barco de ‘solo’ 30 pies no puede permitirse desperdiciar ningún espacio útil. En su parte de proa, eso sí, el flybridge cuenta con una simpática banqueta en “C” con mesa junto al puesto de manda y convertible en solario.

Monomotor en su esencia
Como motorización, el Swift 30 se ofrece con el Volvo D4-2300 (300 CV) como estándar, con opción al Volvo D6-370 de 370 CV, que era la motorización de la unidad probada. Según los responsables del astillero, las diferencias en prestaciones y/o consumo entre ambas potencias no son especialmente relevantes, si bien el escaso diferencial de precio (5.400,- €) invita a considerar la opción de la potencia superior.
Con 370 CV en su sala de máquinas, el Swift Trawler 30 alcanzaba rápidamente unas medias sobre los 15/17 nudos en navegación de semi-planeo, con el casco prácticamente horizontal, un cómodo paso por la ola y una completa maniobrabilidad. Es el tipo de navegación relativamente tranquila, silenciosa y económica (consumo sobre los 53/55 l/h) que Beneteau busca con esta gama de motoras y el ST 30 se permite mantenerla con una autonomía rozando las 200 millas.
Las condiciones que tuvimos en la jornada de pruebas, sin ser extremas, eran superiores a la media de mar que uno suele encontrar en cruceros estivales. El ST30 se comportaba de forma noble tanto en paso por la ola como en los balanceos laterales, sin apenas pantocazos navegando contra el mar y manejando de forma noble las olas por la popa en rumbos a favor del viento.
En lo referente a la autonomía, las 200 millas anunciadas por la Swift Trawler 30 son una cifra correcta, pero menor a la que ofrecen muchos trawlers americanos de esta eslora, aunque sea a menores velocidades. Pensando en el programa de navegación de altura que invita a soñar este pequeño Beneteau, unas cuantas millas más serían bienvenidas.
Si navegando en aguas libres el monomotor de la ST30 se encuentra plenamente a gusto, en las maniobras de puerto muestra sus limitaciones y la opción de hélice de proa es casi obligada, estando incluida en el Pack básico de equipamiento, que incluye, por 13.680 €, el molinete de anclas de 1.000 w., la batería adicional de servicios de 115 A., la hélice de proa (Quick BTQ 185 65 12), el pre-montaje de la TV y la red Hi-Fi, los flaps eléctricos, el convertidor 12/220 v., y el MFD (GPS/sonda Downvision/plotter) Raymarine e95 en el puente de mandos. La hélice de popa tampoco es superflua en un barco con tanta superficie expuesta al viento lateral. Es una opción a 4.360 euros.
El acceso al motor, mediante una trampilla en el centro del salón, es sencillo y funcional para cualquier intervención en el lado de babor del bloque. Para llegar al lado de estribor hay que desmontar previamente la banqueta del salón. Bajo la bañera hay un amplio cobre en el suelo, utilizable para la estiba general o para instalar algunos equipos opcionales (potabilizadora de agua, aire acondicionado, generador, etc.).

Lo mejor
Estética de barco grande
Confort navegando en pareja
Calidad de navegación

Lo mejorable
Visibilidad a estribor desde el salón
Consistencia del voladizo de popa del fly
Autonomía a motor

por: Enric Roselló

Características: LOA: 9,99 m. (10,39 con plataforma), HL: 9,58 m., BMAX: 3,53 m., Cal.: 1,05 m., DSPM: 5.550 kg., Agua: 300 l., Gasoil: 720 l., Motor: Volvo Penta 300 ó 370 CV, Diseño: Beneteau – Gabinete Andreani, Precio base: 169.000 € (www.Beneteau.com)