Primera prueba: Oceanis 60

Mar Abierto - Un diseño Berret - Racoupeau razonablemente rápido y estable en to
Mar Abierto - Con el barco escorado, el timonel a barlovento no tiene un buen ap
Mar Abierto - El anclaje de los obenques ligeramente entrado en la crujía permit
Mar Abierto - Una cocina grande, bien dispuesta y que permite trabajar con el ba
Mar Abierto - Los bancos y la mesa plegable del salón alternan sus funciones ent
Mar Abierto - Una mesa de imponentes dimensiones y con amplios espacios de estib
Mar Abierto - Entre las opciones no falta la lavadora o el segundo congelador.
Mar Abierto - Dimensiones  de 2.05 x 1,70 m. en la litera y una altura de techo
Mar Abierto - Mueble despacho/tocador y abundantes taquillas en el camarote de p
Mar Abierto - Segunda nevera de apertura vertical, lavaplatos o el microondas no
Mar Abierto - La cubierta de proa queda muy despejada, afinando la estética del
Mar Abierto - Tres o cuatro camarotes 'suite', más una cabina adicional en proa

Dos pies suplementarios que dan mucho de sí

Los 17,75 m. de casco del nuevo Oceanis 60 permiten integrar detalles que hacen más cómoda la vida a bordo, empezando por un garaje para el tender bajo la bañera. Por lo demás, el nuevo OC60 es una acertada evolución del OC58, con la popa modificada para ganar el volumen necesario para alojar el anexo.

En cubierta, el nuevo velero almirante de los Oceanis respira el aire de familia de esta gama. El arco sobre la cabina con la maniobra de mayor y el toldo, los ventanales traslúcidos en los laterales de la cabina, o la forma ligeramente curva de la sobreesructura se adaptan perfectamente a los casi 18 metros totales de este diseño del tándem Berret – Racoupeau.
Empezando por la popa, el ‘tender room’ está resuelto sin grandes sutilezas; es un boquete abierto bajo la bañera con el espejo de popa practicable a modo de portón. No hay sistemas de izado ni ingeniosas soluciones para el motor FB, pero el hueco está ahí y la buena manga del OC-60 (4,99 m.) soluciona el aparcamiento de un anexo de cerca de 3 m. de eslora. Subiendo a la bañera, un detalle de confort que se gana con el nuevo garaje es un enorme solario plano, con colchonetas opcionales, que queda habilitado a popa de los timones, ya de por sí bastante adelantados.
El aparejo del Oceanis 60 contradice la actual y mayoritaria tendencia de dar preponderancia de la mayor en detrimento de la superficie de las velas de proa. El mayor de los Oceanis conserva la ubicación de los arraigos del back-stay del OC58, y ahora quedan un metro a proa (aprox) del espejo de popa. Esta ubicación que obliga a reducir el tamaño del pujamen de la mayor, si bien la vela recupera algo de superficie gracias a la baja posición del pinzote de la botavara en el palo, que facilita considerablemente las maniobras.
Las velas de proa, por el contrario, pueden aumentar su superficie hasta el 120% de la ‘J’ gracias a que los arraigos de los obenques no están en la prolongación del casco, sino entrados en la crujía y permitiendo cierto solapamiento. El resultado es una vela mayor de 87,70 m² (73 m² la versión enrollable) para un génova máximo al 120% que llega a 100,5 m².

Interiores equilibrados
Empezar el repaso a los interiores con un aplauso a la escala de entrada, con cuatro escalones de suave inclinación y doble posibilidad de asidero, en el lateral y en el techo. Hablando de asideros y pensando en las tripulaciones de cierta edad que mayormente navegarán con este velero, bravo también para los distintos agarraderos previstos en los laterales de la mesa de cartas, de la cocina y en el techo.
La distribución interior del Oceanis 60 propone versiones de tres y cuatro cabinas completas con su baño. En la versión de 3 camarotes que probamos, el armador dispone de una enorme suite en proa. En todos los casos, una de las cabinas de popa es de doble litera individual (posibilidad de juntar ambas literas) y hay una quinta cabina con aseo en proa, con entrada desde cubierta, para la marinería o los niños.
La cocina en “C” está idealmente ubicada a babor de la escala de entrada y permite encontrar apoyos incluso con el barco escorado. Su tamaño, superficies de trabajo y capacidad de estiba son imponentes. Tampoco falta una zona del navegante digna de este nombre, mirando a proa y con espacio para empotrar instrumentos en sus laterales y guardar libros y cartas en el interior de la mesa y sus alrededores.
Unos interiores que rozan la categoría de ‘lujo’, incluyendo el lustre de los barnices, las alturas de techo por encima de los 2 metros y tamaños domésticos en las literas, con 2,05 x 1,70 m. en la litera del armador y cifras similares en las de los invitados.
La decoración general mantiene el tono de clasicismo y buenos acabados de los Oceanis de mayor eslora, que contrasta con el minimalismo de los OC35 y OC38. Los chapados del barco almirante de la gama tienen un elegante tono caoba con un barniz con un brillo apenas satinado que personalmente me encanta, a sabiendas de que resulta muy sensible a las rayadas y pequeños golpes.
Los suelos en la unidad probada mostraban unos chapados de madera sintética en tono haya, más clara, para ganar sensación de amplitud, combinando con unos tapizados de tono blanco preciosos a primera vista, pero muy poco sufridos ante el trajín habitual en un barco. Los tonos antracita clara que hemos visto en otras unidades (hay varios colores a elegir) no tienen este inconveniente. La iluminación interior parece bien resuelta y también tiende a la modernidad, con focos en los techos, luces indirectas y apliques difusores en el salón.

En el agua
La jornada de pruebas del Oceanis 60 la disfrutamos en la bahía de Palma con unas condiciones que pueden considerarse perfectas para navegar a vela. Sol, buena temperatura, el mar tranquilo y un viento que empezó rondando los 10 nudos para culminar la jornada llegando a casi 20 nudos. Un buen abanico de condiciones que relatar.
Con menos de 10 nudos de viento real, al OC60 le da cierta pereza arrancar. Hay que decir en su descargo que la unidad probada llevaba la mayor enrollable de 73 m², en vez de los 87 m² de la vela estándar, y que la opción de quilla era la corta, con 2,20 m. de calado en vez de los 2,70 m. de serie.
Intentando ceñir con 9/10 nudos de viento, el barco marcaba unos tímidos 5,5 a 6 nudos de SOG y no fue hasta que el viento se animó sobre los 13/14 nudos cuando vimos el 7 en la corredera, llegando a 8 e incluso puntas de 9 nudos de SOG navegando con casi 16 nudos de viento a 60° de TWA.
La estabilidad de rumbo, tanto en ceñida como en rumbos abiertos, es destacable incluso con el barco escorado. El timonel, por el contrario, gobierna incómodo con la escora, sin apenas apoyos para los pies desde su asiento en barlovento. La tripulación tampoco lo tiene fácil para moverse por la bañera con el barco escorado. El inmenso solario de popa carece de asideros o apoyos centrales. Tampoco hay agarraderos junto a las ruedas y la tripulación debe moverse por la enorme bañera confiando en la barandilla de los bancos del timonel o en los rebosaderos de la mesa exterior, utilizables como asidero. No son suficientes apoyos para una bañera tan grande.
La seguridad de la circulación hacia proa está mejor resuelta, con agarraderos sobre las brazolas, en todo el arco de mayor y sobre la cabina. Pero desde el mástil en adelante hay que agarrarse a los candeleros.
Con el viento in crescendo y abriendo escotas, la corredera del OC60 se fue animando. Con 16/17,5 de TWS y un TWA de 110 a 120°, la velocidad se mantenía estable y muy confortable en unos buenos 8,5 nudos que intentamos -sin éxito- convertir en 10 nudos, todo y contando con rachas que casi llegaron a los 20 nudos de TWS. Como decimos más arriba, incluso cerca de la frontera de la reducción de vela, el barco (con su única pala de timón) se muestra perfectamente noble en su estabilidad y solo echamos de menos un poco más de velocidad amollando escotas.
Cuando el viento falla, el Volkswagen de 140 CV de la unidad de pruebas (motorización estándar), con una hélice Max Prop de 3 palas orientables (opcional), ofrecía velocidades muy convenientes, llegando a 6,7/6,8 nudos a régimen económico de 2.000 rpm, marcando los 7,5/7,6 nudos en régimen de crucero (2.500 rpm) y llegando a los 9,3/9,5 nudos con al acelerador a fondo (3.200 rpm).

(Por: Enric Roselló)

Características: LOA: 18,24 m., HL: 17,75 m., LWL: 16,43 m., BMAX: 4,99 m., Cal.: 2,70 m. (2,20 m. opc.), DSPM: 22.051 kg., Quilla: 6.435 kg., Sup. vél. ceñ.: 188,20 m², Mayor: 87,70 m² (enrollable 73 m²), Génova 120%: 100,53 m², Asimétrico: 255 m², Trinqueta: 48 m², Agua: 708 l. (opc +330 l.), Gasoil: 480 l. (opc. 600 l.), Motor: Volvo Penta 140 HP, Diseño: Berret – Racoupeau, Precio base: 459.600 €, (www.beneteau.com)