Primera prueba: Oceanis 38

Mar Abierto - La amplitud de la bañera permite alojar cómodamente a toda la trip
Mar Abierto - Una cubierta muy agradable tanto en fondeo como en navegación. (ni
Mar Abierto - Una estabilidad de rumbo incluso excesiva para este diseño de Fino
Mar Abierto - Las prestaciones del Oceanis 38 con poco viento son honrosas, pero
Mar Abierto - El cofre de anclas es amplio, pero la plataforma donde se arraiga
Mar Abierto - Drizas y buena parte de la maniobra del palo se reenvían a la bañe
Mar Abierto - Un cofre bajo el banco de estribor y otro a popa del timonel asegu
Mar Abierto - El arco despeja la bañera de escotas, pero no facilita aplanar la
Mar Abierto - La sensación de espacio está muy lograda, pero el interior del OC-
Mar Abierto - La cocina a lo largo del salón es correcta en tamaño y en capacida
Mar Abierto - La cabina de baño a estribor (en la foto) es estándar en las versi
Mar AbiertoLa salida de los cables por debajo del puntal del mástil no es la mej
Mar Abierto - Un colgador para la maleta y un estante lateral a lo largo de la l
Mar Abierto - Fácil acceso al frontal del motor, un Yanmar de 30 CV en la versió
Mar Abierto - Desde las ruedas, la posición del caña es confortable, la visión h
Mar Abierto - Tres distribuciones, de 1 a 3 camarotes, 1 o 2 baños y un sinfín d

Una apuesta innovadora

(8/5/14) Visto por fuera el Oceanis 38 mantiene una línea de continuidad con sus hermanos de catálogo, pero en su interior sorprende con unas propuestas –en tres distintas variantes- a medio camino entre el puro ‘low cost’ y una prospección valiente hacia nuevas generaciones de navegantes.

El recién llegado se propone en tres variantes de distribución interior, denominadas Daysailer, Weekender y Cruiser. La primera tiene un precio base de 96.600 euros con el Yanmar 3GM de 29 CV. Un buen punto de partida para un 38 pies, pero los compradores habrán de asumir (con difícil reconversión posterior) que su barco es para las salidas diurnas. El salón, con bancos a banda y banda, es enorme, pero carece de cocina ni mesa. Hay un armario, un fregadero y una única litera doble en proa y una cabina WC.
La versión Weekender (102.200 euros) añade el botalón fijo de proa, la cocina, la mesa del comedor y una cabina doble en popa (3ª cabina en opción) y la versión Cruiser (114.600 euros) se acerca al clásico concepto de los Oceanis, con mamparo con puerta cerrando la cabina de proa, salón/cocina completos, opción a ducha separada y una o dos cabinas en popa. La combinación de estas tres versiones y las cuatro páginas de opciones y posibles combinaciones entre ellas seguro van a entretener un buen rato a los futuros compradores –y también a los vendedores- de este nuevo Oceanis 38.
El Oceanis 38 de nuestra prueba era la versión Weekender con prácticamente todas las opciones de motor (40 CV, morse electrónico, etc.), acastillaje (molinete de ancla, winches eléctricos, code O, etc.), acabado (cubierta de madera, mesa completa en bañera, bimini, etc.), interiores (3ª cabina, ducha separada, etc.) y electrónica, llevando su precio base a cerca de 190.000 euros. En los interiores, al barco probado solo le faltaba el mamparo de separación en la cabina de proa.
Hay que aplaudir la audacia de Beneteau en las tres propuestas de distribución de este velero, pero pensando en un crucero familiar como armador o en charter –que sigue siendo el planteamiento básico de esta gama- los acabados interiores del OC-38 no soportan la comparación con los Oceanis de mayor eslora. Hay un paso atrás en precio, pero también en equipamientos y en calidad de acabados.
Los remates y molduras ‘low cost’ del mobiliario del nuevo 38 pies, la tacañería de armarios y taquillas en todo el barco es lo primero que añorarán quienes aspiren a pasar unos cuantos días embarcados.
Tampoco me convence una distribución interior centrada en la vida en puerto. Ya sé que es el símbolo de los tiempos modernos, pero un par de agarraderos en el salón, una cocina que permita preparar un café con el barco escorado ni que sea 10º a estribor, más de 130 litros de agua dulce o una taquilla para la ropa en los camarotes de popa tampoco es pedir mucho en un velero de esta eslora.
En este contexto, la propuesta del astillero de sustituir los armarios por unas maletas ‘de diseño’ (opcionales) a colgar en las cabinas me parece un remate de mal gusto. Pasar más de un fin de semana con la ropa metida en estas maletas colgantes se me antoja además francamente incómodo.

En navegación
La silueta externa del Oceanis 38 es resueltamente actual, tomando los aires de un pequeño IMOCA. La manga casi llega a los 4 metros desde mitad del barco hacia popa y los marcados pantoques dan un plus de estabilidad con la escora, al tiempo que aumentan el volumen interior y el tamaño de la bañera.
No consigo acomodarme (ni en los Oceanis ni en ningún otro barco) a la estética de los grandes ventanales fijos en los laterales del casco, que en el Oceanis 38 parecen cortados en plan industrial. Todo sea por el plus de luz interior que aportan.
Aprovechamos la salida de puerto para comprobar las prestaciones del Yanmar 3JH5E (40CV) que equipaba como opción la unidad de la prueba. Con el acelerador a fondo (3.300 rpm) el SOG del GPS llegaba hasta los 9,5 nudos, cifra que bajaba a unos buenos 7 nudos con la mecánica a 2.500 vueltas, el régimen de crucero recomendado para esta motorización. En ambos casos la sonoridad es baja y no se apercibían vibraciones ni querencias de rumbo de ningún tipo.
La cubierta del Oceanis 38 es agradable en su conjunto, empezando por una escala poco empinada y con solo cuatro escalones entre el salón y la bañera. Los bancos de la bañera son largos, el puesto del timonel es cómodo incluso con cierta escora, la plataforma abatible de popa es enorme, la maniobra del palo reenviada al techo de la cabina cae mayormente a mano y la circulación proa/popa es fluida, con unos prácticos asideros sobre el techo y en los laterales del arco de la mayor para asegurar las entradas y salidas de la bañera. El cofre de anclas es amplio, aunque la plataforma donde se arraiga el molinete complica la eventual entrada del ancla en el cofre.
El Oceanis 38 mantiene el clásico arco sobre la bañera de esta gama de Beneteau. En su favor decir que libera la bañera de escotas, manteniendo el arraigo de la escota de mayor en el extremo de la botavara.
En su contra, y para que los más altos no le den cabezazos, en este 38 pies el arco se ha instalado tan arriba que el espacio entre poleas es de apenas un palmo y una fuente de problemas con el tiro de las escotas. Además, con una mayor de sables forzados tan potente y prominente respecto al foque, se echa en falta algo más que la escota y la contra para desventar la vela en las rachas.

Prestaciones all-round
Una mañana soleada navegando por la bahía de Palma, con temperatura primaveral, mar plana y el viento oscilando entre los 9 y los 14 nudos cuadra poco con la definición de un día de trabajo. ¡Todos tenemos algún día con suerte!
Los primeros bordos con el Oceanis 38 los hicimos de ceñida, con unos 35º de AWA medio y el viento oscilando entre los 9 y los 11 nudos. La velocidad de este diseño de Finot-Conq oscilaba entre los 5,5 y los 5,9 nudos.
El viento se animó ligeramente y con el anemómetro en los 12 nudos y abriendo escotas hasta 50/60º del viento, la corredera ya superaba holgadamente los 6 nudos (6,6 a 6,9 knt). Con el térmico establecido sobre los 12,5 a 13.5 nudos, la cifra del SOG señalaba cifras en los 7 nudos desde los 50 a los 90º de viento aparente y la velocidad máxima fue una punta de 7,9 nudos con una racha de 15 nudos al través.
Las cifras de velocidad –que cuadran bastante con las polares previstas por el diseñador- no son las de un racer, pero son homogéneas para el programa de crucero familiar de este Oceanis. Con 6 nudos de TWS, ya se puede esperar este mismo SOG navegando al través. Con 12 nudos de viento real se puede ceñir a 6 nudos y con 14 nudos de viento el barco puede hacer medias sobre los 8 nudos navegando a 90º del viento.
Las sensaciones en la –doble- rueda son pocas, por no decir nulas. Pascal Conq, diseñador del casco y con nosotros durante la prueba, bromeaba diciendo que esta unidad llevaba un novedoso piloto automático de activación directa al soltar la rueda. La verdad es que esa era la sensación. Al levantar las manos, el barco mantenía el rumbo imperturbable fuera cual fuese el reglaje de las velas. Solo las rachas de aparente llegando a 20 nudos consiguieron algún síntoma ardiente.
Según Conq, esta sensibilidad absolutamente neutra es la que demandan los clientes de la gama Oceanis. Si a ellos les parece bien, a mí también, aunque personalmente prefiera los veleros con una combinación de reglajes/estabilidad de rumbo más ‘parlanchina’.
Aproveché para preguntarle al propio Pascal Conq sobre otro detalle que observaba en el navegar del Oceanis 38: la gran cantidad de agua que ‘arrastra’ por popa; frenando la corredera. Según las polares, el Oceanis 38 no supera los 12 nudos de velocidad hasta los 30 nudos de viento por la aleta.
Conq me explicó la complejidad del problema. Los cascos planos
son muy sensibles a la carga y, combinados con esloras de flotación llevadas al límite de la eslora de casco para ganar capacidad interior y prestaciones con vientos medios, abocan a este inconveniente.
Es muy complicado, me explicaba Pascal Conq, cuadrar las líneas de agua en todas las velocidades en un velero con una lista distribuciones/opciones como la del Oceanis 38, con diferencias cercanas a las 2 toneladas de peso entre la versión más ligera llevada A-Dos y la más pesada con todos sus accesorios y tripulación completa. Al ser tan iguales la eslora de flotación y la de casco, queda muy poco margen de maniobra y cualquier sobrepeso ‘hunde’ al barco y lo hace arrastrar agua en vez de entrar en planeo.

Conclusión
El Oceanis 38 se desmarca del programa de sus hermanos mayores de catálogo. Incluso en su versión Cruiser y añadiendo todas las opciones de la lista, queda atrás del nivel de acabados y confort de esta gama de Beneteau. Más que una crítica, es un aviso a los compradores, que también han de saber que el precio del recién llegado es bastante competitivo.
Precio competitivo, prestaciones honestas en un amplio abanico de vientos, una silueta moderna y agradable y una cubierta cómoda tanto para la navegación como para el farniente son los puntos fuertes del nuevo Oceanis.
El punto más oscuro que le veo al recién llegado es que traiciona a quienes aspiran entrar en esta gama de veleros de ‘armador’ de Beneteau. El futuro juzgará –esperemos que favorablemente- si hay clientes para las propuestas interioristas tipo ‘loft urbano’ de este nuevo modelo. Pensando en presente, los patrones que están buscando un 38 pies honesto de prestaciones y confortable para las vacaciones familiares, igual se sienten descolocados en el OC-38.

Características: LOA: 11,15 m. (Daysailer), 11,50 m. (Weekender y Cruiser), Esl. casco: 11,13 m., LWL: 10,72 m., BMAX: 3,99 m., Cal.: 2.05 m. (1,60 m. opc.), DSPM: 6.430 kg., Quilla; 1.790 kg. (2.060 kg. quilla corta), Mayor: 32,70 m2, Foque: 30 m2 (25 m2 auto-vir.) , Asimétrico: 114 m2, Code 0: 65 m2, Motor: Yanmar 30 HP, Agua: 130 l. (200 l. Opc.), Gasoil: 130 l. Diseño: Finot-Conq, Interiorismo: Nauta Design (www.beneteau.fr)

por: Enric Roselló, editor de Mar Abierto