Primera Prueba: Océanis 30.1

Mar Abierto - Una estética moderna y atractiva para un velero que combina con ac
Mar Abierto - Con genaquer y unos 10 nudos de TWS la velocidad superaba regularm
Mar Abierto - El timonel tiene un asiento confortable y con buena visión hacia p
Mar Abierto - La electrónica queda lejos de las ruedas y su angulación en el bis
Mar Abierto - Sensación de espacio gracias al volumen del casco, los tonos claro
Mar Abierto - La cocina en "L" junto a la entrada es funcional tanto en puerto c
Mar Abierto - La mesa de cartas es basculante y se agradecen los estantes superi
Mar Abierto - Cerca de 2 m. de longitud y 1,95 m. de altura en la cabina de baño
Mar Abierto - El camarote de popa es especialmente amplio, pero la altura de tec
Mar Abierto - El motor base es el Yanmar de 14 CV, si bien el barco de pruebas l
Mar Abierto - Detalle de uno de los armarios del camarote de proa.
Mar Abierto - Distribución clásica para esta eslora en el recién llegado a la ga

Pequeño en eslora y precio; grande en todo lo demás

Cuando un astillero afronta la presentación de un velero de crucero de 30 pies, el cóctel entre capacidad de acomodación, calidad de acabados y construcción, precio y prestaciones siempre tiene el riesgo de quedar corto o sobrado en alguno de los ingredientes. Esta justa medida es precisamente la mejor cualidad del Oceanis 30.1, un velero que, sin destacar en nada, ofrece un juicioso ramillete de cualidades para su eslora y precio.

El Océanis 30.1 tiene la complicada misión de sustituir en la memoria de los aficionados el rotundo éxito del First 31.7, un diseño Finot-Conq que también conocimos como Oceanis 31 y que estuvo prácticamente dos décadas en el catálogo de la marca, dejando en el agua dos millares de unidades fabricadas hasta 2016. Un largo reinado que el First 30, diseñado por Juan “K” en 2010, no consiguió destronar y cuyo trono estaba vacante desde hace unos años.
Beneteau ha vuelto pues a recurrir al tándem Finot-Conq y al interiorismo firmado por la firma italiana Nauta para renovar el menor de los Oceanis. Una primera adaptación del equipo de diseño a la realidad del mercado fue limitar la anchura del OC 30.1 a los 3 m. estándar de los amarres de 9 metros. Veleros modernos en esta eslora llegan a los 3,30+ m. de manga, encareciendo el precio del barco, pero sobre todo los costes de amarre y eventual transporte por carretera.
El OC 30.1 se ofrece con quilla corta o larga con bulbo en "L", o también abatible. Los rectos francobordos con marcado pantoque optimizan la capacidad de acomodación, al tiempo que asientan el casco sobre el agua al navegar, cualidad resaltada por la eficacia de la doble pala de timón.
El barco que probamos llevaba la mayor con puño cuadrado de driza (mayor enrollable en opción), una vela eficaz y que resulta fácil de manejar en este velero sin back-stay, con su aparejo soportado longitudinalmente por la importante angulación de las crucetas en el mástil (Z-Spar). En proa, nuestro barco equipaba el génova al 105% opcional (foque autovirante en estándar) y también contábamos con las opciones de código 0 y gennaker.
El precio base de Océanis 30.1 listo para navegar (con Yanmar 21CV), es de 70.140 €, cifra que subía a 94.785€ en la unidad de pruebas, que llevaba prácticamente todos los extras de la lista. En estos 24.645€ están opciones como el suelo de madera en la bañera, el molinete de anclas, el cuarto winche, las velas de portantes, varios detalles de acabado interior o la electrónica B&G con plotter y equipo de viento. En todo caso, el Oceanis 30.1 es competitivo en precio frente a sus rivales más directos en esta eslora y tipo de velero, como el Sun Odyssey 319, el Hanse 315, el Dufour 310 o el RM 890.

Una cubierta de barco grande
Sorprende la cómoda facilidad de circulación por cubierta y la amplitud de la bañera de este 30 pies. Los pasillos laterales son anchos y el timonel lleva el barco con razonable comodidad sentado en el lateral, incluso con espacio para cruzar las piernas y quedar mirando a proa.
La maniobra, con prácticamente todas opciones de la lista instaladas en el velero de pruebas, es genéricamente correcta y queda confiada a dos pares de winches, uno a proa de las ruedas para la escota de génova y solo accesible desde el puesto del timonel y el otro par sobre el techo de la cabina para el resto de la maniobra.
La bañera dispone de unos cómodos asientos laterales de 1,65 m. de largo complementados por una mesa de alas abatibles. La propia estructura inox de la mesa sirve de práctico agarradero.
El mayor inconveniente de la bañera lo encontré en los respaldos en el extremo de proa de los bancos. Su estética angulada, con un bisel rematando el techo de la cabina es ciertamente elegante, pero juega varias malas pasadas a la ergonomía. De entrada, este bisel incomoda el apoyo natural de la espalda leyendo un libro o disfrutando del paisaje mirando a popa. También aleja winches y mordedores del lugar más cómodo para manejarlos. Por si fuera poco, la angulación del techo ciega la visión hacia popa desde el camarote cuando el portillo está cerrado, complicando además la lectura de los datos de la electrónica, ya sea mirando desde las –lejanas- ruedas o acercándonos al bisel, que deja los displays mirando al cielo con incómodos reflejos.
Otro inconveniente de la bañera es la escasa altura del faldón de popa cuando se cierra en la bañera, tema delicado navegando con niños y que Beneteau tiene en mente solucionar en breve.

Volúmenes optimizados en el interior
Nueve metros siempre se han considerado la eslora mínima para que un velero sea realmente habitable en un crucero familiar de cierta entidad. En el OC 30.1, esta capacidad interior llega a un listón muy alto. La altura de techo a pie de escala es de 1,98 m. y apenas baja unos centímetros en el resto de estancias. El ingenioso enrasado de las panas del suelo con el mamparo integral del suelo tiene que ver con esta sorprendente altura interior, que apenas engorda la silueta del barco y que se potencia gracias a la buena luminosidad que procuran los grandes ventanales en el casco.
Los bancos del salón tienen 2 m. de largo y elevan a 6 el número de plazas nocturnas. La cocina en “L” junto a la escala de entrada tiene unas dimensiones más que correctas para la eslora y dispone de quemadores con horno, fregadero de un seno y nevera vertical de 75 litros. El baño mide 2 metros de largo y una mampara protege el armario y el inodoro de la ducha. Tampoco falta un coqueto rincón del navegante mirando a popa, que cuenta con mesa basculante, estanterías superiores y espacio para empotrar instrumentos.
En todas las estancias sorprende la buena capacidad de estiba personal. Realmente, el aprovechamiento interior del benjamín de los Oceanis es ejemplar y cuesta hacerle reproches. El más notable es posiblemente la escasa altura entre la litera y el techo (que es el suelo de la bañera) en el camarote de popa.
La decoración y los acabados firmados por el gabinete Nauta, combinando tono de madera natural en los muebles y roble gris oscuro en el suelo, son completos y de buen gusto, manteniendo la buena nota general.

En el agua
Probamos el barco con una brisa que empezó con 4 nudos y pronto subió a unos agradables 9/11+ nudos con poco mar. Las sensaciones en las ruedas son buenas en todo los rumbos, hasta el punto que me hubiera gustado manejar el barco con la caña propuesta de serie (las ruedas son opcionales), una disposición que libera el extremo de popa de los bancos de los pedestales. El OC 30.1 no tiene la sensibilidad ni la viveza de un racer, pero se desenvuelve con alegría sobre el agua.
Con 4 nudos de viento, el pequeño de los Oceanis igualaba la velocidad del viento en ceñida (mayor + génova 105%) e incluso la superaba ligeramente abriendo escotas. La relativa estrechez y ligereza (> 4 Ton.) del casco y el marcado pantoque parecen optimizar la capacidad de ceñida del OC 30.1. Con la brisa in crescendo, la velocidad seguía siendo honrosa, manteniendo la ceñida alrededor del 40/42⁰ de TWA y la velocidad con mayor y génova oscilando entre 4,5 y 5 nudos. Desenrollando el código 0 y abriendo escotas, el SOG subió hasta establecerse entre 5 y 6 nudos dependiendo de las rachas y el AWA. Finalmente con el gennaquer, la velocidad se elevó otra octava para rondar entre 5,5 y 6 nudos largos.
Estas cifras de velocidad seguro que pueden incluso optimizarse tras unas horas de adaptación a este velero, pero mirando las polares previstas por el diseñador, las cifras de velocidad obtenidas ya cuadraban bastante. Según esta tabla, con 12 nudos de viento al través, el OC 30.1 ya supera los 7 nudos y con 20 nudos al largo puede poner el 8 en el marcador de velocidad.
Más que las cifras absolutas, que son muy correctas para un velero familiar de 9 metros, lo más agradable a la caña del OC 30.1 es la sensación de control y estabilidad que procura el diseño de este casco y sus dos palas de timón. La doble timonería del Oceanis mantiene además suficientes sensaciones en las ruedas para disfrutar de la navegación a vela.
En el otro lado de la balanza, los raíles del génova daban la impresión de ser cortos o de estar instalados demasiado hacia proa, un tema en cualquier caso sencillo de solucionar. Tampoco me gustó la maniobra de la escota de mayor, arraigada con una pata de gallo en cuyo extremo superior se arrebujan las poleas de la escota cazando a tope. Un velero de esta eslora que se quiere alegre en su navegación agradecería más cancha en los reglajes de la mayor, y más aún en un aparejo sin back-stay, donde la escota de mayor es parte activa en la integridad del palo. Un raíl sobre la cabina o -al menos- un cáncamo en el suelo de la bañera bien podría estar en la lista de opciones.
Volviendo a puerto, el Yanmar de 21 CV opcional (14 CV de serie) mantenía unos buenos 6,5 nudos con un consumo estimado sobre los 4,5 litros/hora, cifra que, gracias a los 130 l. del depósito de gasoil, garantiza unas 180 millas de autonomía si falla el viento.

Características: LOA (inc. botalón): 9,53 m., HL: 8,99 m., LWL: 8,65 m., BMAX: 2,99 m., Calado: 1,88 std. (1,30 m. opc. 0,95/2,33 m. abatible), Desp.: 3.995 kg., Lastre: 973 kg., (1.150 kg quilla corta, 1.300 kg. quilla abatible), Mayor quadra: 23,80 m² (18,80 m² enrollable), Foque autovirante: 15,70 m², Génova 105%: 22,10 m², Asimétrico: 70 m², Código 0: 34,80 m², Agua: 160 l., Gasoil: 130 l., Motor: Yanmar 15 CV (21 CV opc), Diseño: Finot-Conq, Interiorismo: Nauta, Precio base: NC. (www.beneteau.com)

Por: Enric Roselló