Primera prueba: First Yacht 53

Mar Abierto - La imponente manga de 5m. contribuye a la deportiva estética del F
Mar Abierto - La circulación proa/popa es cómoda por barlovento y por sotavento.
Mar Abierto - La unidad probada llevaba prácticamente todos los extras de la lis
Mar Abierto - El piano de mordedores del palo y los dos pares de winches quedan
Mar Abierto - El ancla y su roldana quedan bajo el botalón. A popa del cofre de
Mar Abierto - La doble mesa en la bañera habilita un práctico pasillo central, p
Mar Abierto - La mesa del comedor en "U" es extensible hasta conformar plaza par
Mar Abierto - La decoración contrastando paneles blancos con detalles de madera
Mar Abierto - El armador tiene su camarote en proa, con una litera 'isla' de 1,6
Mar Abierto - La cocina tiene unas medidas generosas y distribución en "G" muy f
Mar Abierto - El baño de los invitados cuenta con ducha separada, mientras que e
Mar Abierto - Alrededor de la abertura de la pana se aprecia el enjaretado de al
Mar Abierto La motorización estándar del First Yacht 53 es un Yanmar de 80 CV, c
Mar Abierto - La visión hacia proa desde las ruedas es irreprochable.
Mar Abierto - Para llegar más fácilmente a los winches, el patrón puede gobernar
Mar Abierto - El asiento lateral en forma de teja facilita encontrar un punto de
Mar Abierto - El First Yacht 53 es el primero en esta deportiva gama de Beneteau
Mar Abierto - La silueta del barco almirante entre los First es ciertamente mode
Mar Abierto - Las polares de velocidad muestran los dos dígitos a partir de 13 n
Mar Abierto - El FY53 se propone con tres camarotes dobles y dos o tres baños. E

Hacía cerca de 10 años que Bénéteau no presentaba un nuevo First. Hemos de remontarnos al First 30, diseño de Juan K de 2010, un velero muy divertido, pero castigado en las ventas por llegar en los peores momentos de la crisis. Dejamos al margen los First 14, 24 y 27, que no dejan de ser modelos de Seascape que la marca francesa añadió al catálogo en 2018 al comprar este astillero esloveno.
El First Yacht 53 se anunció hace aproximadamente un año, pero entre su anuncio y su presentación en otoño 2019, el Grupo Beneteau ha sufrido importantes cambios internos. Hervé Gastinel, ejecutivo máximo del grupo empresarial en los últimos cuatro años, fue invitado a dejar el cargo poco antes del verano 2019, pasando la dirección a manos de Jerôme de Metz, veterano directivo de la casa. Una decisión inmediata del nuevo CEO fue relevar a Gianguido Guirotti como director de la marca Beneteau, relegándolo a director adjunto.
Según explicaciones del astillero, estos cambios no respondían a problemas con las ventas ni los resultados, cifras ambas razonablemente al alza en los últimos años. Los cambios buscaban optimizar gamas, modelos y recursos, temas donde Beneteau parece navegar estos últimos años con un rumbo, cuando menos, errático.
Centrando el tema en la división náutica (la principal del Grupo), Hervé Gastinel fue el artífice de la compra de Seascape y del astillero polaco Delphia en 2018 que, para sorpresa general, ha dejado de fabricar veleros desde septiembre 2019. La política comercial de Seascape parece seguir su carrera en paralelo pese a su integración en la gama First, una gama que, tras el nuevo 53 pies, debía completarse en breve con un 45 y un 35 pies de los que todavía no se sabe nada.
Para liar un poco más las cosas, el año pasado Beneteau anunciaba la –interesante- opción First Line en los Oceanis, dotando a estos cómodos veleros de un mástil y un acastillaje más deportivos. Nadie en el astillero sabe responder con claridad si esta opción se mantendrá vigente en paralelo a los nuevos First.
Es oportuno hacer mención a estos cambios internos de Beneteau como introducción a la prueba del FY 53, pues no olvidemos que la recuperación de la gama First ha sido uno de los proyectos estrella del tándem H.Gastinel/G.Guirotti y que el First Yacht 53 es la punta de lanza de una gama que, tras 10 años de ausencia, ha de volver a encontrar su espacio en un segmento comercial muy disputado.

Inspiración italiana
El First Yacht 53 es un velero triplemente italiano, pues a la nacionalidad del –ex- director de Bénéteau Gianguido Guirotti se añaden los nombres de Roberto Bisconti y Lorenzo Argento, diseñador e interiorista del nuevo modelo.
Los treinta años de experiencia de Biscontini en la Copa América y en colaboraciones con astilleros como Wally y Brenta, se notan en un velero que se quiere elegante, equilibrado y rápido. Los ¡5 metros! de manga máxima del FY53 llegan hasta la misma popa y, como es habitual en recientes carenas para regata, el casco tiene unas formas en el tercio de popa que aumentan la eslora de flotación a medida que el barco escora y gana velocidad.
El reparto de pesos es otro punto mimado y el astillero probó hasta 25 maquetas de la carena para posicionar con precisión el centro de gravedad, de esfuerzo y de flotabilidad. En este trabajo colaboró Rodrigo Azcueta de Cape Horn Engineering, experto mundial en dinámica de fluidos. "Un velero de crucero -explicaba Biscontini- lleva muchos elementos pesados en el interior que requieren un milimétrico posicionamiento para lograr el resultado esperado”.
El concepto del FY53 redefine ciertos parámetros en los crucero/regata de Bénéteau. El astillero explica que, por encima de los 50 pies, los clientes no priorizan las prestaciones como sucede en los veleros deportivos de esloras menores. Sin salir de las marcas del grupo, es evidente que el programa de los Seascape, del Figaro 3 o del Sun Fast 3300 es bien distinto al del First Yacht 53.
Otro tema que ha cambiado en 10 años es la necesidad de una acomodación completa y marinera para toda la tripulación en regatas de varios días. Hoy, por encima delos 50 pies ya no se navega así y, al margen de disputar sus regatas invernales, los modernos armadores de veleros de estas esloras buscan una acomodación elegante y suficientemente confortable para en crucero en ‘petit comité’ del armador y su familia o amigos. Esta propuesta del FY53 parece tener más en común con los Brenta o Wally que con los clásicos First. El tiempo dirá si funciona en los Beneteau.
Beneteau espera vender alrededor de 25 a 30 unidades al año del FY53 –que es mucho-, sin planes previstos para una fórmula de clase One Design.
El rating IRC aproximado de este velero rondará 1.213 (cifra similar en RI) para la versión con mástil de carbono y quilla larga. Es una cifra que parece alta si la comparamos –por ejemplo- con cruceros/regata consolidados como el Swan 45 (+/- 1,15) o el X-46 (+/- 1,10). En todo caso, todas las consideraciones regateras no tienen otro juez que la competición en el agua.

La maniobra al detalle
El sistema de gobierno del nuevo First es de la reconocida marca danesa Jefa, con cabos de Dyneema entre los timones gemelos y las ruedas. Dos palas ofrecen más resistencia al avance que una sola. Pero sus inconvenientes terminan aquí. Con dos palas el control del rumbo es mejor y otra ventaja del doble timón –con mechas de acero inoxidable en el FY53- es que en caso de rotura de una pala, el barco puede seguir con la otra a modo de timón de fortuna. Citar también que la doble pala libera un garaje diáfano para el anexo bajo la bañera, que en el FY53 puede llegar hasta 2,4 m. de eslora.
La arboladura del nuevo First es moderna, con el mástil posicionado bastante a popa para equiparar las superficies de la vela mayor y el foque. El palo de serie es un Sparcraft de aleación de aluminio, con opción a mástil de carbono 1 m. más largo. En ambos casos no hay burdas y el back-stay es doble y fijo, con opción a tensor hidráulico.
El barco viene sin velas y Beneteau ofrece un pack de mayor y génova laminados Norh Sails por unos 45 mil euros. El equipo estándar incluye el botalón integrado y un enrollador de proa escamoteado bajo cubierta.
Utilizando gamas de calidad superior a lo habitual en los Oceanis, la maniobra de labor del FY53 es mayormente de Dyneema y el acastillaje Harken, con opción a winches de la gama regatera Performa y poleas con rodamientos de varilla Black Magic en los controles más solicitados.
Un notable ausente en la maniobra es el carro de mayor, que no está ni en la lista de opciones, dejando la escota de mayor siempre fija en su cáncamo en el suelo de la bañera. Preguntados al respecto, los responsables de Beneteau explicaban que un carro de mayor en estas esloras no es necesario y es además un peligro físico para la tripulación. Es una opinión respetable, pero que estoy lejos de compartir.
Hay dos quillas disponibles, con opción a 2.5 m. ó 3 m. de calado. Ambas tienen su perfil de fundición de hierro en “Y” y bulbo tipo ‘torpedo’ de idéntico peso, pero en la quilla a 3 m. es más fino al ser de plomo.

Construcción
A diferencia de los Oceanis (y muchos otros barcos seriados), el First Yacht 53 no utiliza contramolde integral. Estos contramoldes que van de suelo a techo dan rigidez al casco y son también la base donde los principales paneles del mobiliario se van montando con adhesivos de poliuretano, haciendo que el barco adquiera suficiente consistencia. Es un sistema rápido y relativamente económico de puesta en escena en construcciones seriadas, aunque no llega a la rigidez ni a la ligereza de los barcos construidos con mamparos estructurales laminados directamente de casco a cubierta.
El First Yacht 53 utiliza un método de construcción que podríamos definir como intermedio en el cóctel de rigidez, peso y precio. Su casco está laminado en infusión con sándwich de madera de balsa, un sistema más ligero –a igualdad de rigidez- que el laminado monolítico. Una vez terminada la carena, se le pega a los bajos un contramolde monolítico de fibra de vidrio que incluye los refuerzos longitudinales y transversales que han de dar rigidez a la quilla, timones y arboladura.
Sobre este conjunto casco/contramolde, el FY53 lleva un enjaretado de perfil de aluminio –sin apenas funciones estructurales- que cubre todo el suelo interior y hace de soporte a las panas y el mobiliario. Anclados en este enjaretado, los paneles y pequeños contramoldes de mayor tamaño de la distribución se unen a los mamparos y al techo mediante adhesivos de poliuretano. Techo y cubierta, por su parte, forman un conjunto laminado en fibra de vidrio con sándwich de madera de balsa.
Es ilustrativo comparar las cifras básicas de construcción del FY53 (15,98 m.) con las del Oceanis 55 (15,99 m.), el modelo de Beneteau más cercano en eslora. El desplazamiento del OC 55 es de 16.900 kg, por 15.500 kg. en el First. De este peso, el Oceanis lleva 4.230 kg. en la quilla a 2,30 m. de calado, mientras el FY53 sube el peso de la quilla a 4.500 kg y aumenta el calado std. a 2,50 metros. Si añadimos que el OC55 dispone de 133 m² en ceñida y el FY53 llega a 165 m² entre mayor y foque podemos adelantar que las prestaciones del First serán más alegres que las del Oceanis, sin menoscabo de la dureza a la escora.
Pero cuando decimos que el First Yacht 53 queda en un cóctel intermedio en su oferta constructiva nos referimos también a su comparación con las producciones seriadas del más alto nivel. Astilleros como Solaris, Mylius, Contest, X-Yachts o Swan consiguen ratios de ligereza, rigidez, dureza a la escora y prestaciones posiblemente mejores que el First Yacht 53, pero el precio de estos veleros puede doblar tranquilamente el del Beneteau a igualdad de eslora. Hablando de precios y volviendo al astillero francés, un Oceanis 55 tiene un precio base sobre los 350 mil euros, cuando el First Yacht 53 está en unos 485 mil. Cada armador ha de cuadrar su programa . . . con su bolsillo.

Cubierta
El nuevo First entra por los ojos desde el primer momento. Su imponente manga, la despejada bañera y la estilizada sobrecabina forman un conjunto ciertamente elegante. Sorprende que, a pesar de este aspecto deportivo, la disposición de la maniobra sea la habitual en los veleros de chárter o familiares de Bénéteau. Los winches principales de escotas y maniobras del palo quedan casi juntos a popa de las brazolas, con un hueco individual en cada banda –afortunadamente holgado gracias a la eslora del barco- para que un único tripulante gestione todos los cabos.
Pocos reproches a la circulación por cubierta, sencilla en todo el perímetro del barco y agradeciendo un pasillo que arranca con un único escalón a popa de las ruedas. Bien también por el pequeño pañol de estiba a popa del cofre de anclas.
El puesto de gobierno mantiene el estilo minimalista del barco, con amplio espacio para llevar las ruedas de pie y un bonito asiento lateral en forma de teja que permite gobernar sentado lateralmente o a horcajadas. Quienes gusten de llevar el timón sentados mirando a proa o recostando la espalda lo tienen más complicado y también echamos de menos algún asidero en los pedestales accesible desde las ruedas.
La zona de descanso en la bañera tiene sus bancos laterales simétricos en forma de pequeña “L”, con una mesa a cada banda. Las estructuras de estas mesas, en tubo de acero inoxidable, habilitan un pasillo central muy práctico como apoyo en navegación, pero las dos mesas son pequeñas (3 o 4 plazas) y quedan muy separadas la una de la otra, lo que no resulta especialmente acogedor en las comidas al aire libre.

Interiores
El interiorismo del FY53 mantiene el estilo minimalista de la cubierta y también resulta elegantemente seductor, todo y que los mecanizados, ensamblajes y herrajes de carpintería son los habituales en Beneteau, al tiempo que puertas, suelos y paneles también echan mano de los funcionales chapados sintéticos de otras gamas del astillero francés.
El barco solamente se propone en versión de tres cabinas dobles, de serie con dos cabinas de baño y opcionalmente con una tercera cabina de baño conseguida arañando tamaño a la cocina.
La elección de tonalidades a la ‘americana’, combinando maderas naturales con paneles blancos, se hace ligera a la vista, al tiempo que la luz natural que entra por las aberturas laterales del barco amplía agradablemente la sensación de espacio en el salón y en los camarotes.
Según explica Roberto Argento, artífice del interiorismo del FY53, esta acomodación no pretende satisfacer las necesidades de un crucero de altura de larga duración, sino la comodidad del armador particular con su familia o amigos en cruceros veraniegos vacacionales.
Una primera sorpresa en la distribución del FY53 es la ausencia de mesa de cartas. La navegación queda en todo caso perfectamente controlada desde los grandes MFD en cubierta, pero hoy en día, muchos armadores agradecen la mesa de cartas para convertirla en un despacho donde mantener contacto con su trabajo durante las vacaciones. Otro elemento también ausente de los interiores es el armario para la ropa de aguas, que parece justificado en un barco de talante deportivo y profusamente sobrado de espacio.
Los camarotes son amplios y agradables en su decoración. Destacar la litera doble tipo ‘isla’ de 1,60 m. de ancho en el camarote del armador en proa y la buena capacidad de estiba general de efectos personales en distintos armarios, estantes y cajones bajo las literas. También es notable el tamaño de los dos baños, con compartimento de ducha lateral en el de invitados y ducha en espacio independiente para el armador.
El espacio estrella del interior es la cocina, proporcionalmente enorme para la capacidad de acomodación del barco y con una disposición en “G” de excelente funcionalidad en puerto o navegando. Bien también por el mueble alto en el panel de popa de la cocina, donde opcionalmente puede alojarse la nevera vertical, distintos tipos de horno, armarios o incluso el lavavajillas.
El chef tiene espacio sobrado para la estiba y los trabajos en superficie. Entre lo mejorable, lo principal es el escalón de entrada a la cocina (y al camarote de babor), que seguro va a causar más de un tropezón. Citar también los estantes abiertos sobre los fogones, que merecen unas puertas que oculten y protejan su contenido, por no hablar del riesgo de que todo vaya por el suelo en una escorada.
Una singularidad en la distribución del salón es el pequeño tamaño de la mesa del comedor, con espacio limitado para cuatro personas, ampliable a seis habilitando la extensión de la mesa. Las comidas multitudinarias con amigos y/o familiares -en cubierta o en el interior- no parecen entrar en el programa de los estilistas del First.
Comentar finalmente que la TV queda escamoteada en un mueble en el extremo del sofá, cuando lo habitual es ponerla enfrente, para verla sin tener que girar la cabeza.

Navegando
Probamos el First Yacht 53 con viento del SW oscilando entre 10 y 13 nudos, condiciones perfectas para navegar a vela. La unidad probada llevaba prácticamente todos los extras de la lista, desde el mástil de carbono que eleva la superficie en ceñida de 165 m² a 173 m², a la quilla larga, pasando por los winches eléctricos, electrónica completa, velas laminadas, motor de 110 CV, hélice de proa o el generador, entre muchos otros extras. El precio base de esta unidad rondaba los 895 mil euros, casi el doble que la versión base.
Saliendo de puerto comprobamos la notable velocidad del FY53 a motor, con unos buenos 8 nudos a 2.000 rpm y el Yanmar de 110 CV gastando unos 8,4 l/h de gasoil. Esta cifra puede llegar a los 8,5+ nudos a 2.400 rpm. Y también puede mantenerse un ritmo de crucero más económico, a 7,5 nudos, bajando el consumo a unos 6 litros/hora.
Izando velas en ceñida, el FY53 prácticamente igualaba sus prestaciones a motor. Tanteando con el viento aparente entre 28 y 34 grados, la velocidad GPS oscilaba entre 7,5 y 8,5 nudos. Según los técnicos de Beneteau, el mejor rendimiento del FY53 en ceñida con este viento se obtiene sobre los 32⁰ de AWA, pero siempre es buen saber que el barco puede forzar un poco más contra el viento sin ‘desplomarse’ en su velocidad.
Tanto o más importante que la velocidad, el control de rumbo en el First Yacht 53 es magnífico en todos los ángulos de escora. Las ruedas tienen un funcionamiento suave y el barco -cosa rara en veleros de doble pala- 'comunica' de forma clara los ajustes que necesita en cada momento.
La elegante finura de la sobrecabina hace que la visión hacia proa desde las ruedas sea estupenda. El caña puede gobernar de pie o en la banqueta lateral. El timonel puede incluso manejar los winches principales poniendo una pierna a cada lado de la rueda, agradeciendo –en la unidad probada- su funcionamiento electrificado.
Pensando en las maniobras en regata, la posición de los winches tan cerca el uno del otro y pegados a las ruedas no es muy ágil, pues solo cabe un tripulante por banda manejando winches y mordedores. Y no lo tendrá fácil para maniobrar mirando a proa, como es norma en competición.
Izando el Código 0 (opción a 15.350 €) y abriendo escotas, el FY53 subió su velocidad alrededor de un nudo respecto a las cifras en ceñida, pero con 10/12 nudos de TWS el barco ‘arrastraba agua’ y no mostraba atisbos de querer mostrar los dos dígitos en la corredera, que oscilaba entre 8,5 y 9,5 nudos de velocidad tanteando el TWA entre 85 y 135 grados.
Repasando las polares suministradas por el equipo del diseñador Roberto Bisconti, las cifras de velocidad en el agua se mostraron unas décimas inferiores a las previsiones, especialmente en portantes. Esta pequeña merma seguro que se soluciona mejorando ajustes y conociendo mejor el barco, pero hay que comentar en todo caso que las polares ya advierten que los 10 nudos con Codigo 0 (en la versión de palo de carbono y quilla larga) no van a aparecer en pantalla hasta los 12/13 nudos de viento real. Y que los 12 nudos de SOG en portantes con Código 0 no se van a superar con menos de 20 nudos reales de viento.

Conclusión
Con el First Yacht 53, Beneteau busca entrar con pleno derecho el selecto club de los veleros de diseño, prestaciones y prestigio. La mera adopción del sobrenombre ‘Yacht’ ya apunta en este sentido. El ello italiano en el diseño de casco e interiores responde a estas expectativas y el resultado es un velero ciertamente elegante y bonito como el que más. El precio también juega en favor del velero francés, con una tarifa más alta que otras gamas del catálogo Beneteau, pero notablemente por debajo de las marcas y modelos que quiere emular.
En el lado negativo de la balanza, las prestaciones no parecen a priori estar a la altura de un regata/crucero que aspire a forjarse un pedigri. El First Yacht 53 no se postula –como han hecho sus predecesores desde hace décadas- como un First para ganar regatas, y así lo previenen los técnicos y comerciales del astillero. Es un velero diseñado y construido para armadores con experiencia que quieren ir rápido, cómodo y seguro. Que ya es mucho.

Características: LOA 17,14 m., HL: 15,97 m., BMAX: 4,99 m., Calado: 2,50 m. (3,00 m. opc.), Desp.: 15,5 T., Quilla: 4,5 T., Mayor std: 87 m² (opc. 91 m²), Foque std. 105%: 78,90 m² (opc. 82 m²), Código 0: 179 m² (opc. 185 m²), Espi asimétrico: 254 m² (opc. 265 m²), Gasoil: 400 l., Agua: 720 l., Motor: Yanmar 80 CV (110 CV opc.), Precio base: 482.000 €, Diseño: Roberto Bisconti, Interiorismo: Lorenzo Argento. (www.beneteau.com)

Por: Enric Roselló