Primera prueba: Bénéteau Oceanis 51.1

Mar Abierto - Con el kit Performance, las prestaciones del OC 51.1 con ventolina
Mar Abierto - El OC 51.1 es un velero que entra por los ojos. La amplitud de la
Mar Abierto - La plataforma de popa abatible es una invitación al baño y se ha e
Mar Abierto - La concavidad del casco es una singular solución para ganar habita
Mar Abierto - El espacio para la maniobra entre las ruedas y los bancos es reduc
Mar Abierto - El patrón tiene buena visibilidad a proa tanto sentado como de pie
Mar Abierto - Amplitud y luminosidad natural en todas las estancias del OC 51.1,
Mar Abierto - El asiento del navegante se convierte en 'chaisse-longue' para las
Mar Abierto - Magnífico aspecto del camarote del armador, con litera isla de 1,6
Mar Abierto - Los invitados disponen de dos cabinas dobles en popa compartiendo
Mar Abierto - El baño de los invitados es amplio y dispone de ducha separada.
Mar Abierto - Detalle de la amplia estiba bajo la litera de proa, con cajón y co
Mar Abierto - Distribuciones de 3 a 5 cabinas dobles en una decoración firmada p

El primer Oceanis con genes de First

Sustituir las medias y grandes esloras de la gama First de Bénéteau por la versión Performance de los Oceanis es una estrategia que el astillero lleva diseñando desde hace un tiempo. El Oceanis 51.1 es el primero en esta línea y pudimos probarlo con unas ventolinas que pusieron de relieve las posibilidades con poco viento de este casco diseñado por Olivier Racoupeau.

Lo primero que sorprende en el diseño exterior del casco del OC 51.1 es la concavidad de la obra muerta justo por encima de la línea de línea de flotación desde la proa a la mitad del barco. A partir de media eslora, esta concavidad se suaviza y se integra de forma natural alas redondeces del casco.
Según Olivier Racoupeau, diseñador de este Oceanis, esta concavidad aumenta el volumen habitable de proa a popa, sin tener que recurrir a un aumento del volumen de agua desplazada por la obra viva. Una interesante manera de ganar volumen sin perder prestaciones.
La verdad es que prestaciones y volumen van a la par en este velero. El interior del OC 51.1 da la impresión en todas sus estancias de tener bastante más que 15 metros de casco. Desde el camarote del armador en proa, pasando por el salón central y llegando a los dos camarotes de popa, la habitabilidad de este modelo es agradablemente amplia, sin olvidar el gran pañol entre el camarote delantero y el pozo de anclas, convertible opcionalmente en camarote individual con baño propio y ¡la litera al través!

El talante ‘First Line’
Mención especial al tinte deportivo que Bénéteau estrena -como opción- en su gama Oceanis. El nuevo modelo lo resalta en sus flancos con un rótulo ‘First line’ bien visible junto al anagrama de Oceanis 51.1.
En recién llegado parte de un precio base de 275.000 €, un precio competitivo frente a la nutrida representación de veleros de gran producción en esta eslora. Por 32.000 € más, Bénéteau añade el kit Performance, base de la deportividad de este modelo.
El kit Performance incluye (entre otros): Mástil Z Diffusion de aluminio con 1,50 m. suplementarios, barra de escota de mayor con rodamientos (poleas fijas en estándar), jarcia fija Dyform, baquestay hidráulico/textil, enrollador de génova Flatdeck, jarcia de labor de Dyneema, sistema alemán de escota de mayor, Poleas Harken Black Magic (en sustitución de las ESP estandar), carros de escota de génova ajustables, 2 x winches eléctricos Harken Performa H50.2 STP, 2 winches de génova H60.2 STP, cornamusas escamoteables NOMEN y ruedas de timón en composite blanco. La lista es interesante y podemos adelantar que este ‘dopaje’ transforma agradablemente el carácter de este Oceanis con ventolinas.
La unidad de pruebas llevaba también el palo de carbono, con cotas idénticas al de aluminio, pero añadiendo otros 50.000 € (¡¡el 20% del precio base del barco!!) a la factura. Mi sensación es que optar por la rigidez y ligereza del carbono en un Oceanis es un pequeño sinsentido. Es como ponerle una driza de alto módulo a una vela de dacrón.
El OC 51.1 que probamos llevaba prácticamente todas las opciones ‘racing’ del listado, desde el mástil de carbono a la quilla de plomo extra-larga de 2,80 m. (std 2,30 m., opc. 1,85 m.), pasando por la hélice plegable y las velas laminadas. También incluía una página completa de amenidades ‘cruising’ propuestas en opción, llevando el precio del barco, antes de impuestos, a 557.682 €, más del doble de la tarifa base.
Visto el sobreprecio, es fácil deducir que la lista de opciones ocupa cuatro páginas completas. La buena noticia es que esta lista permite que cada armador perfile ‘su’ Oceanis 51.1 prácticamente a medida. Hay opciones para todos los gustos y programas de navegación. En contrapartida, el futuro propietario deberá dedicar un buen rato (y reservar un buen presupuesto) a la selección, sin obviar que en la lista hay unos cuantos accesorios que podrían –o deberían- ser estándar en un barco de esta eslora.

Prestaciones de nivel
Probamos el Oceanis 51.1 en unas jornadas que Beneteau organizó al efecto en Port Ginesta (Barcelona) para la prensa náutica europea. Fueron tres días de flojas ventolinas y el potencial del OC 51.1 en estas condiciones lo confrontamos de manera informal con los Sense 51, Sense 57 y Figaro 3, también en el agua para la ocasión.
El nuevo Oceanis tiene una silueta estilizada, casi deportiva, y su obra viva esconde una doble pala de timón y una fina quilla terminada en bulbo n “T”. Es un diseño que entra por los ojos de proa a popa. La unidad probada equipaba mayor de sables forzados (enrollable en opción), foque 105% (foque autovirante en opción) y Code 0 Elvstrom laminados.
Las prestaciones con poco viento fueron satisfactorias, incluso sorprendentes para lo que uno espera a priori de un Oceanis. Con un TWS de 6/7 nudos, el ángulo de ceñida rondaba los 30° de AWA antes de empezar a perder demasiada velocidad. La velocidad GPS en esas condiciones oscilaba entre 5,5 y 6 nudos, unas cifras más propias de un crucero deportivo que de un velero familiar. Abriendo escotas y desplegando el Code 0, las cifras de viento real (3,5 a 5,5 nudos) y de velocidad GPS casi se igualaban con el barco al través abierto, a 100° del viento TWA, dibujando un ramillete de prestaciones con ventolina propia de veleros con talante mucho más regatero. Nos quedamos con las ganas de probar el barco con el espi asimétrico. Seguro que no decepcionaban.
En estas condiciones de poco viento vimos en el OC 51.1 velocidades sensiblemente superiores a las de anteriores Oceanis. Los Sense 51 y 57 con los que compartíamos salidas en el agua pronto quedaban muy atrás en los bordos y solo el Figaro 3 le mantenía el tipo el OC 51.1 en esta particular e informal regata.
A nivel de maniobra, el OC 51.1 reenvía todos los cabos del palo y de las velas junto a las dos ruedas. Es el sistema hoy imperante entre los veleros familiares, buscando agrupar toda la maniobra en las inmediaciones del timonel, a menudo el único tripulante en activo del barco.
Este hueco de maniobra entre las ruedas y el extremo de las banquetas es exiguo y no hay manera de cazar ninguno de los winches con el torso erguido, las piernas afianzadas y mirando a proa. Como debe ser.
Afortunadamente, los winches eléctricos (opción) maquillan el problema y, pensando en una navegación familiar o de chárter, se puede dar por buena esta solución. Pero haciendo honor al logotipo ‘First line’ que lleva el barco en sus costados, creo que el OC 51.1 merece una disposición de la maniobra algo más ágil y deportiva, al menos en la versión Performance.
Comentar también que el tradicional arco ‘Oceanis’ sobre la bañera para arraigar la escota de mayor ha sido finalmente relegado a la lista de opciones y el OC 51.1 #1 que probamos llevaba su mayor arraigada a media botavara con un sistema de doble polea fija. El carro de mayor anunciado en el kit Performance llegará en próximas unidades y esperemos encuentre su ubicación en la bañera.
Navegando a motor, el OC 51.1 también va rápido. La unidad de pruebas llevaba el Yanmar de 110 CV que el astillero propone como opción al 80 CV estándar. A solo 1.500 rpm el barco ya navega a 6,4/6,5 nudos con su hélice plegable tripala, velocidad que llega a los 7,9/8 nudos subiendo a 2.000 rpm. El régimen de crucero está sobre las 2.200 vueltas, con el barco rondando los 8,5 nudos.

Un apartamento que navega
El OC 51.1 se ofrece con distribuciones de 3 a 5 cabinas dobles y de 2 a 4 cabinas de baño, en todos los casos con el pañol de proa también convertible en cabina individual con aseo y WC. La versión que vemos fotografiada es la de tres cabinas y dos baños, la más amplia y confortable. La carpintería interior se propone en madera sintética en tono roble claro, con opción a un tono caoba más clásico y varios colores de tapicería para personalizar cada unidad.
La sensación general en el interior es de una agradecida luminosidad y amplitud de espacios. El camarote de proa, con su gran cama ‘isla’ (1,60 m. de ancho) se antoja muy cómoda (salvo escorando en navegación). A su alrededor y bajo la litera hay mucho espacio de estiba y la ducha y el aseo quedan en compartimentos separados.
Los dos camarotes traseros comparten un único gran baño con ducha separada. Su decoración general es menos detallista que el camarote/suite del armador, pero las cabinas son muy generosas en sus medidas y en la capacidad de sus armarios.
El salón ofrece también un enorme espacio para un 50 pies. La cocina en “G” es magnífica tanto en puerto como en navegación. En la banda de estribor, la mesa del comedor en “C” es clásica en su concepto y ofrece asiento a toda la tripulación.
Entre la cocina y la mesa de cartas hay una banqueta en “L” muy ‘cool’ en su concepto, aunque de incierta utilidad en un barco, que se convierte en una singular ‘chaisse-longue’ al través en el asiento de la mesa de cartas. El navegante solo echará en falta alguna taquilla o hueco donde estibar pequeños objetos junto a la amplia mesa. El ambiente urbano se completa con un armario con estanterías para libros a proa del salón, con una elegante iluminación indirecta por LED.
Dos grandes espejos rematan los mamparos a proa del salón. Su contribución a la sensación de espacio es evidente, pero acaparan una superficie donde algunos preferirían poner instrumentos o taquillas frente la mesa de cartas, la TV o algún estante o armario junto al comedor. Más grave es el olvido de los decoradores de incluir pasamanos o agarradero en el salón, lo que incomoda e incluso hace peligroso transitar por él con el barco escorado.

Conclusión
Un aplauso a la versátil propuesta que Béneteau estrena con este Oceanis 51.1. Seguro que pronto vemos nuevos modelos en esta línea. Las posibilidades de personalizar el barco son enormes, con cuatro opciones de distribución, tres de aparejo, varios colores de casco, tres quillas y un centenar de variadas opciones. El espíritu original Oceanis de ofrecer un velero familiar, habitable, rápido, moderno, bonito y de precio ajustado se mantiene fresco como el primer día. Hay veleros de su competencia que mejoran cualquiera de las cualidades del OC 51.1, pero difícilmente superan la nota media de este modelo.

por: Enric Roselló

Características: LOA: 15,94 m., HL: 14,98 m., LWL: 14,52 m., BMAX: 4,80 m., Cal.: 2,30 m. (opc. 2,80 y 1,85 m.), Desp.: 13.930 kg., Quilla: 3396 kg., Sup. Vél.: 116,80 m², Mayor: 55,80 m², Foque 105%: 61,00 m², Code 0: 140 m², Asimétrico: 180 m², Agua dulce: 440 l. (opc. 330+ l.), Gasoil: 200 l. (opc 200+ l.), Motor: Yanmar 4JH57 de 57 CV, Diseño casco: Berret-Racoupeau, Interiorismo: Nauta, Precio base: 274.500 €. (www.beneteau.com)