Primera prueba: Bénéteau Figaro 3

Mar Abierto - Los foils en 'jarra' son la gran novedad del Figaro 3 de Bénéteau.
Mar Abierto - El espinaquer a tope de palo permite sacar el mejor partido de las
Mar Abierto - Una vez recogidos, los foils no sobresalen de la manga máxima, si
Mar Abierto - Bañera despejada y maniobra convencional (de regatas) en el nuevo
Mar Abierto - La construcción se aparenta sólida, con todos los mamparos y refue
Mar Abierto - Al pie de la escalera, el patrón dispone de 1,80 m. de altura inte
Mar Abierto - Prácticamente toda la maniobra del palo se reenvía a la bañera, co
Mar Abierto - Botalón de carbono y proa invertida y relativamente voluminosa en
Mar Abierto - La misión de los foils del Figaro 3 es garantizar el par adrizante
Mar Abierto - La doble pala de timón mantiene la caña noble y precisa en todos l

Foils en acción en el nuevo monotipo de Bénéteau

Probamos la tercera versión del Figaro de Bénéteau, un modelo que está a punto de celebrar sus primeros 30 años en el mercado. El primero de esta saga fue un diseño J.M. Finot de 1989, Marc Lombart tomó el relevo en 2003 con el Figaro 2 y el gabinete VPLP-Verdier son autores de la tercera evolución –revolución?- de este icónico monotipo para tripulaciones reducidas. El barco ya está en producción, pero las primeras 50 unidades no se entregarán –en bloque y con adjudicación por sorteo- hasta finales de 2018.

El Figaro 3 se presentó en forma de maqueta en el Salón de París 2016 y el prototipo #1 se empezó a construir en primavera de 2017, botándose en verano en Saint-Gilles-Croix-de-Vie para las correspondientes pruebas. La segunda unidad, que vemos en este artículo y que podemos considerar definitiva, se estrenó recientemente en Barcelona para las primeras pruebas en el agua.
El nuevo barco se está fabricando en una nave específica de Bénéteau en la población de Cheviré, concretamente en la antigua sede de JAT (Jeanneau Advanced Technologies), donde este astillero –ahora en la órbita del grupo Bénéteau- construía protos y multicascos de regata. La nave estaba últimamente dedicada a almacén y Bénéteau la ha reacondicionado a sus antiguas funciones, concentrando en ella un equipo técnico y específico para la fabricación, comercialización y servicio del Figaro 3. La producción del nuevo monotipo queda así voluntariamente al margen de las demás gamas de veleros y motoras del astillero francés.
La construcción mediante fibras curadas al vacío, con los mamparos, varengas y otros refuerzos laminados al casco, busca aunar ligereza y también resistencia, factores importantes en un barco que habrá de afrontar regatas trasatlánticas y al que se le supone una larga vida útil.
Aun no se ha concretado el precio final del barco, todo y que los pedidos ya han empezado a llegar a los concesionarios. La cifra de ventas que barajan los responsables de Bénéteau, vista la producción de sus predecesores, serán unas 250/300 unidades en toda la vida útil del modelo. Es un barco que el astillero construye más por imagen y por amor al deporte de la vela que por negocio.

La modernidad llega al Figaro
El diseño del casco del Figaro 3, obra del gabinete VPLP, en colaboración con Guillaume Verdier, está inspirado en los IMOCA y maxis de última generación. La entrada de aguas en proa es invertida y, bajo la línea de flotación, el casco es bastante lleno en sus formas en el primer tercio, buscando un mejor paso por la ola. Hacia popa, el casco del Figaro 3 se va haciendo más y más plano, con un pantoque prácticamente vertical en el tercio de popa del casco.
La quilla, fija a 2,5 m., es más fina que la del Figaro 2 y tiene un bulbo en “L” en su extremo. Este tipo de bulbo es menos proclive según los arquitectos a pillar algas y basuras que los modernos bulbos en “T”. En popa, dos palas de timón aseguran la estabilidad en todos los rumbos, velocidades y ángulos de escora.
Mención aparte para los foils, entre los primeros que vemos en un monotipo de regatas fabricado en serie. La primera sorpresa de estos foils es su forma en ´asas de jarra´ hacia abajo. La razón de esta singular geometría responde a que la finalidad de los alerones del Figaro 3 no es sustentar el barco sobre el agua, como los catamaranes de la Copa América o los mismos IMOCA, sino añadir kilos al par adrizante y ayudar a la fina quilla en su efecto anti-deriva.
El Figaro 3 reduce ligeramente la eslora total (10,11 vs 9,75 m.), la eslora de flotación (9,82 vs 9,00 m. ) y el desplazamiento (3,05 vs 2,9 T) respecto a su predecesor Figaro 2. Pero el nuevo modelo se permite llevar más vela (70 vs 68 m²) y un mayor espinaquer (105 vs 85 m²) que el el Figaro 2 gracias a la superior dureza a la escora que procuran los foils en comparación a los dos lastres de agua de 220 litros que llevaba en las bandas su antecesor.
El Figaro 3 lleva pues más vela y tiene menos desplazamiento que el Figaro 2, prometiendo unas mejores prestaciones globales. Con 15 nudos de viento, por ejemplo, el par adrizante de los foils ‘empuja’ el Figaro 3 con una fuerza que ha de llegar a los 400/450 kilos, mucho más que los 220 litros de agua de los lastres interiores.
Llevando el barco en condiciones extremas, que los arquitectos cifran en 25/30 nudos de viento con mar plana, el efecto adrizante de los foils podría conseguir que el barco se elevara ligeramente sobre el agua. Pero éste no es su objetivo principal. Los foils llevan la manga máxima del Figaro 3 a los 5,25 m. y se extienden y retraen mediante un sencillo sistema de poleas y dos cabos por foil reenviados a cubierta. Una vez recogidos, los foils apenas añaden 30 cm. por banda a la manga del casco y no aumentan la manga máxima, pues quedan ligeramente por delante del mástil, donde el casco ya se incurva hacia la proa.

Prestaciones oceánicas
El aparejo del nuevo Figaro, muy en línea con las modernas tendencias en los veleros de regatas oceánicas, está bastante retrasado hacia popa. La mayor, con puño de driza cuadrado, llega a los 39,5 m² (38 m² en el Figaro 2) y su carro de escota discurre por el canto final de la bañera, con los mordedores de escota y del control del carro bien a mano del caña.
El resto de la maniobra se reparte por las bandas con un criterio de corte clásico y los solitarios también agradecerán que la misión del back-stay se resuma a soportar el esfuerzo del asimétrico a tope de palo, sin más incidencia en el reglaje del mástil.
Además del espinaquer a tope de palo, las reglas de la clase admiten para el Figaro 3 un genaquer de menores dimensiones arraigado a 9/10, un foque solent 100%, un génova y la mayor de puño de driza cuadrado.
Los tres días previstos para la prueba fueron calcados en sus previsiones meteo, con un viento que apenas llegó a los 9 nudos en sus mejores instantes. El resto fueron suaves ventolinas térmicas entre 3 y 6 nudos, desapareciendo el viento por completo en algunos momentos.
No fueron las mejores condiciones de viento para probar este velero, pero sí permitieron sacar algunas conclusiones. La primera es que el Figaro 3 se desenvuelve razonablemente bien con ventolina. En ceñida, el barco remonta el viento hasta unos 27/28° del aparente. No es una cifra de racer, pero sí un ángulo muy aceptable para un velero relativamente ancho de manga, muy plano de fondos y con cuatro tripulantes a bordo, en vez de los dos (o uno) que llevará habitualmente en regata.
La velocidad en ceñida con vientos ligeros se mantenía un 10/20% por debajo del TWS, en unas cifras más que aceptables para el programa del barco. Con el spinaquer asimétrico izado a tope de palo y navegando alrededor de 55° del AWA, la velocidad del Figaro 3 casi igualaba la del viento real que, repetimos, estuvo siempre en cifras de un dígito.
Considerando que el Figaro 3 empieza a mostrar su potencial sobre los 12/15 nudos de viento, nos quedamos lejos de apreciar sus verdaderas cualidades, pero la impresión que sacamos es positiva. El barco tiene una correcta velocidad con ventolinas y su ángulo de ceñida es honroso.
A nivel de sensaciones, las dobles palas de timón nunca son un prodigio de sensibilidad y el Figaro 3 no es la excepción. La caña es muy dócil y noble en todos los rumbos, pero hay que tener siempre un ojo en la veleta, en las lanillas y en la electrónica para optimizar la navegación. No me pareció un barco fácil de llevar ‘al tacto’. En todo caso, esta observación tiene escasa relevancia en un velero que –por antonomasia- estará gobernado el 99% de su tiempo en regata por el piloto automático. En estos casos, la neutralidad de la caña es una agradecida cualidad. En el Figaro 3, la electrónica oficial de la clase podrá ser NKE o B&G, marca ésta última que equipaba el barco de pruebas.

Características: HL: 9,75m., LWL: 9,00 m., BMAX: 3,47 m., Cal.: 2,50 m., Desp.: 2.900 kg., Sup. Vél.: 70 m², Mayor: 39,5 m², Génova: 30,5 m², Foque Solent: 40,40 m², Espinaquer: 105 m², Genaquer: 65 m², Diseño: Van Peteghem, Lauriot Prévost y Guillaume Verdier (www.beneteau.com/es/figaro-beneteau-3)

por: Enric Roselló