En órbita el primer satélite GPS III: La precisión al centímetro entra en escena

Mar Abierto - Los nuevos satélites GPS III entran en servicio a finales de 2019

(5/1/19) Estados Unidos lanzó el pasado 23 de diciembre, desde cabo Cañaveral (Florida), el primer satélite de la constelación GPS III, bautizado con el nombre de ‘Vespucci’. Es la primera vez que la US Air Force da nombre a un satélite GPS y, con este histórico apellido, los Estados Unidos entran en la fase final del programa GPS III. Con los nuevos módulos, la precisión métrica que conocemos del sistema de navegación por satélite más veterano del mundo entra en una nueva era de precisión al centímetro, o incluso al milímetro.

Un cohete Falcon 9 SpaceX fue el encargado de poner en órbita el satélite ‘Vespucci’. El sistema GPS III estaba planificado desde hace muchos años y no puede decirse que sea una precipitada respuesta de los Estados Unidos a la constelación europea Galileo recientemente puesta en marcha.
Los Estados Unidos no necesitan de este tipo de acciones para justificar sus multimillonerios presupuestos para programas tecnológicos y militares. Pero no deja de ser un golpe sobre la mesa sobre sus capacidades tecnológicas frente a las propuestas europeas, rusas y chinas en este campo.
La tercera generación del sistema GPS es tres veces más rápida que el actual. Pensando en el uso civil básico (receptor de una sola frecuencia con señal libre –como el Galileo-), el GPS III mejora la actual precisión horizontal de ±3 m. para dejarla en ±1 metro.

La precisión al milímetro
Los estadounidenses quieren dejar claro su liderazgo y si las señales -de pago- más precisas anunciadas por Galileo son del orden de 10 cm. en precisión horizontal, la precisión optimizada del GPS III, bi-frecuencia o aumentada con WAAS, será de 1 centímetro, acercándose al milímetro a medio plazo.
Dejando al margen aplicaciones técnicas muy concretas, los navegantes no estamos entre los beneficiarios de estos altos niveles de precisión. La precisión métrica que disfrutamos en estos momentos con el GPS es incluso superior a las cartas de papel o electrónicas que utilizamos. Nos basta y nos sobra.
Donde la nueva red GPS III busca su clientela es en el gigantesco mercado mundial de los objetos conectados, con aplicaciones que empiezan en los teléfonos inteligentes y siguen en la seguridad personal, en el transporte sobre cualquier medio privado o público y culminan en ámbitos industriales como la minería o la agricultura geolocalizadas. Por citar solo algunas.
Otro mercado fundamental del GPS III –no nos engañemos- es el militar, anunciando de entrada una resistencia a las interferencias externas ocho veces más alta que la actual. Esta seguridad anti-pirateo tiene su vertiente civil en temas de seguridad en el transporte terrestre, marítimo o aéreo. Los coches, drones e incluso los aviones autónomos están en nuestro horizonte a corto plazo y la invulnerabilidad de su navegación por GPS es crucial.
El actual GPS ha sido víctima de varios ataques informáticos. Algunos de ellos simples interferencias locales, pero se han dado casos más graves, como el que puso en jaque posicionamientos de barcos y aviones en Canadá o en las recientes maniobras de la OTAN en Noruega (otoño 2018), donde parece que también hubo problemas de pirateo GPS. También se han reportado casos de distorsiones GPS en la guerra en Siria o en acciones militares en el Mar Rojo y el Golfo Pérsico.
Las posibles aplicaciones del GPS en un futuro cercano llegan incluso a asustar. Todd Humphreys, popular divulgador tecnológico norteamericano, explica en un video de YouTube la posibilidad de tomar el control de un yate con piloto automático en modo GPS y dirigirlo hacia donde uno quiera. Pero el tema no termina aquí, los receptores GPS en coches, móviles o en cualquier objeto de uso cotidiano van a convertirse en norma en un futuro cercano. Todo lo que se mueva sera susceptible de ser monitorizado vía GPS. Los conceptos -reales o figurados- de acoso, de seguimiento o de privacidad personal van a adoptar nuevas y desconocidas facetas con las que habremos de lidiar.

Un programa no exento de escollos
El lanzamiento del primer GPS III se ha producido cuatro años después de la fecha programada. Es raro un retraso de este tipo en los programas USA, aunque sea un retraso menor que el que tuvo el programa europeo Galileo. El problema norteamericano se hizo patente en los tres primeros satélites GPS III en construcción, en los que se detectaron varias piezas defectuosas. Analizado el problema, se llegó a la conclusión que era más barato construir de nuevo los satélites que reparar los ya hechos.
No debió ser una decisión sencilla, a sabiendas de que los primeros satélites GPS III, fabricados por Lockheed Martin, han costado las Fuerzas Aéreas de los EEUU (USAF) 529 M$ por unidad (cifra ampliada a 577 M$ para los siguientes).
El primer satélite lanzado este 23 de diciembre se someterá a seis meses de pruebas en órbita y otros seis meses de integración en el actual sistema de posicionamiento global de la constelación, cuyos actuales 31 satélites se irán reemplazando gradualmente. Otros 9 satélites ya están en fabricación, 5 de los cuales se lanzarán en los próximos meses y Lockheed Martin acaba de recibir el pedido de los 22 satélites restantes por un monto de 7.200 M$ (12.000 M$ según algunas fuentes).
Entre una y otra cosa, el inicio operativo del GPS III está previsto para finales de 2019 y la vida útil de cada satélite está programada a 15 años, 3 años más que los 12 años de vida de los actuales satélites.
En todo caso, la administración norteamericana ya ha comunicado que no podrá atender el elevado número de solicitudes de uso militar o civil hasta 2022 o 2023, como muy pronto. Más que en la puesta en marcha de la red de satélites, la demora en los servicio adicionales viene supeditada a la del desarrollo del programa de control en tierra OCX (Operation Control) de Raytheon, cuya incrementada seguridad cibernética ha disparado un costo inicial previsto de 3.700 M$ hasta una cifra que añade otros 2.500 M$ al presupuesto.
Son cifras que marean.