Ventas de barcos: El chárter domina un mercado con un crecimiento vegetativo

Mar Abierto - La vela sufre un preocupante goteo a la baja en sus ventas al que

Tras los primeros salones náuticos de este otoño, en Italia, Francia y Alemania se vieron caras optimistas y cifras de aumento de dos dígitos en las ventas. Por el contrario, en España hemos de conformarnos con una triste subida del 3,64% entre enero y octubre, con 5.214 registros por los 5.031 del mismo período de 2017 (datos ANEN y DGMM).
Otro síntoma de la atonía del mercado es que las motos de agua sea el tipo de embarcación que más ha crecido en este período (14,2%), seguidas en este ranquin por las neumáticas plegables (3,8%). La vela sigue en su agonía a la baja, esta vez con un 2,8% negativo y con las ventas en cotas de 2016.
Por esloras, los segmentos que más crecen son los barcos entre 6 y 8 m. y entre 12 y 16 m., que suben sus matriculaciones un 14,7% y un 10,2%, respectivamente. Las esloras menores, hasta 8 m., se mantienen como las más demandadas y representan casi el 90% del mercado. Los barcos a motor se mantienen los más vendidos y suponen el 42,7% del mercado.
Por zonas, las Baleares lideran de nuevo el mercado con una cuota del 20,37% y un crecimiento del 36,33%. Por detrás va Cataluña, con el 19% de cuota, pero arrastrando una preocupante caída del 13,75% en sus matriculaciones. Andalucía se sitúa en tercer lugar con el 17,65% del mercado náutico y un incremento del 11,23%.

El chárter se impone sin remisión
El chárter supone el 28,2% de las matriculaciones entre enero y octubre de este año. Todo y que la lista 6ª refleja un descenso del 4,2% con respecto al mismo período del año anterior, el mercado del chárter lleva desde 2014 con aumentos sostenidos que han rozado el 60% en algunos momentos. Es lógico que tienda a estabilizarse.
Cuando hablamos de que el chárter ronda el 30% de las ventas también hemos de asumir que la presencia de barcos de alquiler en puertos y fondeos veraniegos será sensiblemente superior a este porcentaje. Un barco particular está de vacaciones –digamos- 30 días al año. Un barco de chárter es normal que navegue de forma activa tres meses -o más- al cabo del año, ocupando semana tras semana plazas de puerto y lugares de fondeo.
Aunque el censo de la flota de chárter no llegue al 30% del total de barcos, su uso continuado a lo largo de la temporada hace que la percepción porcentual que uno tiene sobre su presencia en puertos y fondeos sea muy superior.
Los navegantes de chárter han dejado de ser un sector marginal de la náutica. Hoy son la mayoría absoluta; los clientes ‘premium’.
Aceptando que 30 barcos de cada 100 se destinan al chárter, nos quedan 70 familias que disfrutarán de su motora o velero de forma particular durante sus cuatro semanas de vacaciones. Son 70 familias navegantes y propietarias de un barco.
En paralelo, los 30 barcos de chárter del ejemplo los utilizarán otras tantas familias distintas en cada una de las 13 semanas del verano. Estamos hablando de cerca de 400 familias charteando un barco a lo largo del verano. Estos cálculos –aunque rudimentarios- ilustran sobre el peso del chárter en la náutica moderna. No estamos hablando de una previsión; sino de la actual realidad: Por cada armador particular, hay más de 5 clientes de chárter.

por Enric Roselló, editor de Mar Abierto