El salvavidas de Oyster Yachts llega del empresario de juegos para ordenador Richard Hadida

Mar Abierto - Oyster es uno de los más reputados constructores mundiales de vele

(21/3/18) Oyster Yachts, que se declaró en situación concursal el pasado mes de febrero, ha sido rescatado con los fondos personales de Richard Hadida, empresario del sector de los juegos por ordenador. La noticia aparece en The Telegraph, añadiendo que el rescate implica volver a contratar prácticamente a todo el personal del astillero.

El astillero de Southampton dejó de operar a primeros del mes pasado en un colapso causado por una combinación de bajos márgenes y un control deficiente de los costos. La gota que colmó el vaso y obligó a llevar los libros de Oyster a los juzgados fue la reclamación de la compañía de seguros del Polina Star III, un Oyster de 80 pies que perdió su quilla en 2015 frente a las costas del levante español, en un accidente que los expertos atribuyen a una deficiencia en el diseño y/o construcción del barco.
La situación concursal fue inevitable a pesar de que Oyster tenía en esos momentos una cartera de pedidos por valor de 80 M£, aproximadamente 10 M£ más que los £ 70 millones reportados en 2016.
Las cuentas de la empresa matriz Oyster Marine Holdings muestran que la compañía tuvo ingresos de 42 M£ en 2016, con unos beneficios antes de impuestos de 104.000£.
Las cifras de 2016 muestran también que el negocio sufrió un duro impacto de 5,2 M£, por las indemnizaciones tras el hundimiento del ‘Polina Star III’, elevando las pérdidas anuales a 7,4 M£ y dejando las finanzas de la compañía en una situación muy delicada.
La financiación de Hadida le permitirá a Oyster reanudar actividades y volver a contratar buena parte de su personal, despedido en bloque tras la declaración concursal.
Hadida ha consolidado su fortuna desarrollando el grupo de software Evolution Gaming. En sus primeras declaraciones sobre su relación con Oyster dijo que "se enamoró" del astillero tras navegar en uno de sus barcos, pero añadiendo que su inversión en Oyster "no era simplemente un hobby". "Creo que debemos salvar a esta marca británica y mantenerla a largo plazo. Pero tiene que ser un negocio sostenible y se deben tomar decisiones difíciles y rápidas".
El empresario reconocía que, aunque su experiencia empresarial tiene bien poco que ver con la náutica, puede aportar "perspicacia comercial y sentido común" a la empresa. Parece probable que Oyster adopte modernas técnicas de construcción, como la construcción modular, para reducir los plazos de entrega. "La industria de la construcción de barcos necesita evolucionar, como cualquier otra industria", agregó Hadida.
Oyster no es el primer astillero británico que recientemente haya pasado por una complicada situación financiera. Fairline colapsó en 2015, Princess Yachts también vició hace pocos años una fuerte reducción de plantilla y Sunseeker fue comprada (95%) por 300 M£ en 2013 por el grupo inversor chino Wanda Dalian después de años de malos resultados.
Richard Hadida no ha querido hacer público el monto de su inversión en Oyster. Solo ha dicho que han sido ‘muchos millones’ y que ha utilizado su propia fortuna. Hadida asumirá personalmente el cargo de CEO hasta que se encuentre un reemplazo y Oyster ya está reconstruyendo su equipo directivo y productivo. Kim Stubbs, antiguo directivo de Sunseeker está en el nuevo staff y los planes a medio plazo para Oyster podrían sondear el mercado de veleros más pequeños que su actual benjamín de 47 pies.