Los salones náuticos del METS y La Rochelle también sucumben al COVID-19

Mar Abierto - Las ferias y salones náuticos son una sistema de promoción secular

(28/ago/20) Un año sin salones náuticos pondrá en evidencia la real utilidad de estos certámenes entrado el siglo XXI. ¿Las cifras de ventas se resentirán de esta falta de contacto directo entre los fabricantes y sus compradores?, ¿Las promociones telemáticas de los astilleros y sus concesionarios pueden suplir su presencia en las ferias?. Son preguntas que nunca nadie quiere hacerse, pero que –guste o no- tendrán un conato de respuesta esta temporada.

La pandemia está tumbando una a una las más sólidas propuestas de eventos internacionales. Los salones náuticos de La Rochelle y el METS de Ámsterdam han sido los últimos en anunciar que tiran la toalla, lo mismo que ha tenido que hacer el Yacht Club Costa Smeralda con sus tradicionales Maxi Yacht Rolex Cup y Rolex Swan Cup, previstas para disputarse en septiembre y también finalmente suspendidas.
La montaña de problemas que la pandemia está causando en cualquier tipo de evento multitudinario es muy alta. Se han de solventar problemas de alojamiento, de transporte, de distanciamiento social, de prevenciones sanitarias, de puesta a punto y de fabricación. Nada es sencillo y el COVID-19 está ganando de momento la partida.
Parece que la vacuna contra este virus está próxima a aparecer. Unos dicen que para finales de 2020 y los más realistas apuntan a principios de 2021. Sin esta vacuna, toda propuesta que haya de reunir a miles de personas tiene muy pocos visos de viabilidad.
Un año sin salones náuticos pondrá también en evidencia la verdadera utilidad comercial de estos certámenes entrado el siglo XXI. ¿Las cifras de ventas se resentirán de esta falta de promoción directa?, ¿Las promociones telemáticas que los astilleros y sus concesionarios han puesto en marcha esta temporada pueden suplir su presencia en las ferias?. Son preguntas que nunca nadie quiere hacerse, pero que –guste o no- tendrán un conato de respuesta esta temporada.
Desde que empezó la crisis sanitaria, los medios digitales han –hemos- tenido un aumento de lectores espectacular, al tiempo que medios impresos de gran peso han necesitado una costosa ayuda económica con fondos del contribuyente. Sin esta ayuda, posiblemente hubieran tenido que cerrar. Es muy pronto para especular, pero es posible que la pandemia haya propiciado o forzado un salto de página definitivo en el mundo de las comunicaciones. ¿Cuando se haya resuelto la pandemia de COVID-19, las cosas volverán a ser igual que antes?

Por: Enric Roselló, editor de Mar Abierto