Olaf Harken (1939 – 2019)

Mar Abierto - Olaf y Peter Harken

(22/10/19) Olaf Theodore Harken falleció ayer 21 de octubre en Pewaukee (Wisconsin), donde vivió la mayor parte de su vida. Olaf murió en casa mientras dormía y le sobreviven su esposa Ruth, 3 hijas, 4 nietas y 1 nieto.
Olaf y su hermano mayor Peter, fundaron a finales de los 60 la conocida empresa Harken de hardware para veleros de regata y crucero de todo tipo y eslora. En 2014, cuando Olaf fue incluido en el Hall of Fame de la náutica norteamericana, su hermano Peter, explicó su filosofía empresarial común: "Al probar cosas nuevas, nuestra regla es preguntar, '¿si todo sale mal, podemos sobrevivir?' ¡Luego vamos al bar, olvidamos lo que acabamos de decir y lo hacemos de todos modos!”
Olaf y Peter explican que pronto aprendieron que el combustible del éxito de una empresa es su gente. "Peter y yo no éramos muy inteligentes", explicaba Olaf en sus memorias en 2015, "pero sabíamos que el éxito está directamente relacionado con la confianza y el trato digno con las personas, y tal vez un poco de humor".
Olaf nació en Indonesia, al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, de padre holandés y madre sueca. Cuando los japoneses atacaron Indonesia, Peter, Olaf y su madre lograron escapar a Borneo. Su padre Joe se unió al pequeño ejército holandés y combatió a los japoneses hasta su captura. Estuvo preso hasta el final de la guerra, mientras Peter, Olaf y su madre Ulla acabaron en San Francisco en 1944. Allí se reunieron todos milagrosamente en 1946.
Después de estudiar en Georgia Tech, Olaf trabajó como ingeniero en Nueva York, pero en 1967 regresó a Wisconsin para ayudar a Peter a construir pequeños veleros para el mercado universitario. "Por qué tomé esa decisión?, nunca lo sabré", explicaba Olaf.
El primer local Harken eran un par de puertas improvisadas como escritorios, una vieja máquina de escribir, un teléfono y un archivador. Una cortina plástica separaba las oficinas del área de fabricación y la red comercial consistía en viajes nocturnos con Peter al volante y Olaf escribiendo folletos en el asiento trasero de un viejo coche. Ese primer año ganaron 3.800$ entre los dos.
Curiosamente, Olaf -el ingeniero- terminó dirigiendo el lado comercial y administrativo de Harken, mientras Peter -el economista- acabó ocupándose del diseño y la producción. Ni ellos mismos recuerdan cómo y cuándo sucedió esta ‘mutación’.
La compañía ha enviado un comunicado sobre esta triste pérdida; pero siguiendo el espíritu que Olaf legó a la empresa, no quieren lamentar la muerte, sino celebrar la vida de su fundador. En el próximo METS de Ámsterdam, Harken hará también un homenaje especial a la vida de su co-fundador.