DGMM: Guerra abierta a las bajas de abanderamiento español en la nueva OM de Seguridad

Mar Abierto - La DGMM pretende que los patrones y armadores españoles cumplan la

(14/5/18) La nueva norma para regular los requisitos de seguridad a bordo de las embarcaciones de recreo pasa a Trámite de Audiencia Pública con un texto que contempla que su ámbito de aplicación se extenderá a los armadores o patrones españoles y/o vinculados con España. El objetivo es evitar que las embarcaciones de recreo se abanderen en otros estados.

La DGMM, mano a mano con la patronal de las empresas del sector náutico ANEN, ha hecho público el texto del proyecto de Orden Ministerial por la que se regularán los equipos de seguridad y de prevención de la contaminación de las embarcaciones de recreo. Esta Orden Ministerial reemplazará a la actual Orden 1144/2003.
El comunicado de ANEN al respecto empieza diciendo que: “La evolución tecnológica de los equipos destinados a ser instalados en las embarcaciones de recreo y la reciente actualización normativa sobre las embarcaciones de recreo aconsejaba una nueva regulación que aúne los factores y circunstancias que permitan un mejor desarrollo del sector náutico de recreo”.

Esta declaración de intenciones es un mero canto al viento. La nueva normativa no contempla evoluciones sobre la anterior salvo en algunos puntos que comentaremos. No hay puestas al día ni la menor intención de integrar en los equipos de seguridad a ninguna de las recientes e interesantes aportaciones en este campo. Entre elllas hay una larga lista en las que no pueden faltar la telefonía o mensajería satelital, los VHF portátiles estancos con DSC, las balizas personales AIS, la cartografía electrónica, la navegación con tableta o smartphone, las bengalas LED, los chalecos automáticos, las balsas de seguridad equipamientos NO oceánicos o las motorizaciones eléctricas. En los temas que conciernen a la navegación, el Ministerio de Fomento sigue fondeado en conceptos y equipamientos de los años sesenta.
En el borrador del nuevo texto, el equipo de seguridad sigue dependiendo de medios tan ‘modernos’ como el compás de puntas, la regla de 40 cm., el sextante, el trasportador de ángulos o el Código de Banderas. ¿Esto es modernizar?. “ . . . , este proyecto normativo pretende actualizar y racionalizar los elementos de seguridad con la intención de modernizar nuestra legislación en esta materia”, reza el texto del borrador casi a modo de chiste.
Como gran puesta al día, el texto atiende a una solicitud de navegantes y fabricantes de balsas de seguridad que impera en otros países europeos desde hace lustros. El borrador admite finalmente que la revisión de las balsas salvavidas deje de ser obligatoriamente anual y pase a hacerse según las recomendaciones de su fabricante, si bien nunca en intervalos superiores a los 36 meses.¡Parece mentira lo que ha tardado la DGMM en asumir que los fabricantes de balsas conocen mejor este equipamiento que los funcionarios del Ministerio de Fomento!

Pero centrémonos en lo esencial. La 'Gran Novedad' del proyecto es la intención de que su ámbito de aplicación se extienda (sic) “a las embarcaciones de recreo extranjeras que naveguen por aguas bajo soberanía española, siempre y cuando sus propietarios o patrones tengan vinculación auténtica con España; con la finalidad de evitar que las embarcaciones de recreo se abanderen en otros Estados de pabellón con requisitos de seguridad y prevención de la contaminación más laxos”.
Es un clásico de la idiosincrasia española. Cuando no puedes seducir, pasas a la agresión. La Administración no busca convencer a los navegantes hispanos que han optado por abanderamientos distintos al español con leyes modernas y racionales que inviten a rehacer el camino. Lo que hace la Administración es obligar por ley a los navegantes españoles a cumplir nuestras obsoletas leyes de seguridad. ¡País!, que decía el añorado Forges.

En línea con lo anterior, lo que sí se ha actualizado es un (sic) “régimen sancionador mediante el cual se establecen especificaciones y graduaciones al cuadro de infracciones y sanciones establecidas en el título IV del libro tercero del Texto Refundido de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante, con el objeto de facilitar la aplicación de dicho régimen en los aspectos regulados exclusivamente en esta Orden”. Lo dicho: si no puedes seducir, has de agredir.
Como comentamos al principio, la patronal del sector náutico ANEN está encantada con el nuevo texto y termina su Nota de Prensa de presentación comentando que: “Desde la patronal del sector náutico, ANEN, consideramos que, sin perjuicio de que todavía existen cuestiones que son objeto de mejora, la publicación de esta norma constituirá un paso más en la modernización del sector náutico, además de dotarle de mayor seguridad jurídica al establecer un régimen sancionador racional y limitado. Por todo ello, desde ANEN confiamos en que la futura Orden pueda ver la luz a la mayor brevedad posible”.
Ante este nuevo proyecto de atropello, los navegantes están solos ante la Administración. La única voz en contra de este proyecto es la de su asociación ANAVRE (Asociación de Navegantes de Recreo), y esperemos que sea finalmente escuchada.

Por Enric Roselló, editor de Mar Abierto

En este enlace se puede consultar el contenido completo del borrador de la futura norma.

Comentarios

La opinión de la Asociación de Navegantes de Recreo (ANAVRE)

(16/5/18) Nota de Prensa referente al Anuncio de Consulta Pública sobre el Proyecto de Orden por la que se regula el Equipo de Seguridad y de Prevención de la Contaminación de las Embarcaciones de Recreo

Ayer, día 15 de mayo de 2018 se publicó el anuncio de consulta pública sobre el proyecto de orden sobre equipos de seguridad y prevención de contaminación de embarcaciones de recreo, una vez más, la DGMM ha ignorado las sugerencias de Anavre, así como las consideraciones hechas por esta asociación y una serie de entidades que se adhirieron a las mismas con motivo de la consulta pública previa respecto a este asunto.

Entendemos que, igual que con el llamado real decreto de megayates y la reforma de las titulaciones, a pesar de las numerosas reuniones y propuestas hechas por los usuarios, la DGMM ha preferido trabajar en colaboración con un sector de la patronal de empresas del sector náutico, desaprovechando una oportunidad real de modernizar nuestra legislación y hacer de la bandera española un pabellón atractivo no sólo para españoles, sino también para ciudadanos de otros países que utilizan nuestros puertos y costas como base permanente para sus embarcaciones.

En primer lugar, destaca el incumplimiento del acuerdo al que se llegó tras meses de negociaciones con las estaciones revisoras de balsas y la anterior DGMM, Dª María Isabel Durántez Gil, que lo anunció en el Salón Náutico de Barcelona de 2011, según el cual las balsas salvavidas serían revisadas según especificaciones y recomendaciones del fabricante, sin plazo máximo. No sólo han tardado años en implementar un acuerdo que les vinculaba, sino que el actual equipo de la DGMM lo ha alterado, suponemos que cediendo a presiones de índole empresarial.

Por otra parte, consideramos que la pretensión de extender la aplicación de esta normativa a cualquier embarcación que esté en España y sea propiedad de una persona física o jurídica residente en España no sólo contraviene la legislación española, donde normas de rango superior establecen que las embarcaciones se regirán por la legislación de su pabellón, sino también los tratados internacionales suscritos por España en esta materia, e incluso el principio de igualdad establecido en el artículo 14 de la Constitución, ordenamientos todos ellos que ya se conculcaron mediante la disposición adicional quinta del Real Decreto de titulaciones para el manejo de embarcaciones de recreo.

Asimismo, consideramos que se ha perdido la oportunidad de avanzar en la modernización de nuestra normativa al no incluir la posibilidad de sustituir las señales pirotécnicas de emergencia por equipos led y laser que ya han mostrado su efectividad y son admitidos por otros estados de la UE. liberando así a las tripulaciones de llevar a bordo auténticos artefactos explosivos, cuyo reciclaje es, además, extremadamente complicado.

El motivo de que muchos armadores españoles hayan cambiado el pabellón de sus embarcaciones no es el que sus legislaciones sean más laxas o permisivas tal y como afirma la exposición de motivos del texto, en lo que consideramos un insulto intolerable a los navegantes españoles, sino que dichas normativas son más flexibles y permiten al armador equipar su embarcación de acuerdo con sus criterios en la elección de material, estableciendo plazos de revisión lógicos que permiten evitar gastos innecesarios y así poder aumentar el nivel de inversión efectiva en seguridad y prevención a bordo, además de permitir el acceso a equipos de última generación que muchas veces no están disponibles en nuestro país o no se pueden instalar en embarcaciones de pabellón español porque no han pasado los procedimientos específicos de homologación de la DGMM; que parece considerar insuficiente en muchas ocasiones que dichos equipos cuenten ya con el marcado CE. Requisitos de homologación que no sólo encarecen los equipos, sino que en muchas ocasiones impiden su acceso al mercado español. Los navegantes somos un colectivo responsable, no una grey necesitada de guía y supervisión constante. Tenemos que recordar a la DGMM que las vidas en juego en el mar son las nuestras, y también que llevan años incumpliendo su compromiso de facilitar a Anavre el desglose de la casuística de accidentes e incidentes en la náutica recreativa para que todos podamos contribuir a su prevención