Bavaria Yachts entra en quiebra, pero con plazo hasta junio 2018 para resolver su crisis

Mar Abierto - Los nuevos modelos de Bavaria (C45 en la foto) estaban teniendo un

(23/4/18) Sin encontrar una vía de salida a su situación concursal (suspensión de pagos) Bavaria Yachts ha presentado la quiebra de la empresa en los juzgados alemanes, según anuncia la revista germana Yacht. Hasta hace pocos meses, los directivos del astillero y sus distribuidores estaban muy confiados en la renovación de la gama de monocascos del astillero, demasiado tardía en llegar según algunos, y demasiado ambiciosa según otros.
Los nuevos modelos, especialmente en las esloras superiores (45, 50 y 65 pies), estaban teniendo buena aceptación en el mercado y uno de los posibles puntos de fricción entre la dirección y el accionariado podría ser la necesidad de invertir en unos nuevos centros de producción para hacer frente a la fabricación de estos modelos de gran eslora, buscando acortar unos plazos de entrega que estaban superando el año natural debido a la insuficiente capacidad de las viejas instalaciones.
Bavaria también ha sufrido distintos avatares recientemente en su dirección, empezando por un cambio en la cúpula directiva en 2015 con el relevo del CEO Constantin von Bülow por Lutz Henkel (quien abandonó la empresa la semana pasada) y siguiendo con varios cambios radicales en su política de distribución, incluyendo entre ellos el relevo sin causa explícita del importador español.
El anuncio de la quiebra se produce semanas después de la suspensión de pagos y el personal de la empresa, que consta de unos 600 operarios, ya ha sido informado de la situación.
Según la revista alemana Yacht, los accionistas mayoritarios de Bavaria, que son los fondos de inversión norteamericanos Oaktree y Anchorage, se niegan a inyectar más dinero en su empresa, con su capacidad de endeudamiento superada por pasivos de cientos de millones de euros.
Una chispa de duda sobre la ‘salud’ de Bavaria saltó en diciembre pasado cuando el astillero declinó por sorpresa su participación en el Salón Náutico de París. La excusa aducida era la de concentrar la presentación de nuevos modelos y de su gama completa en el Boot de Dusseldorf.
Comentar también que Bavaria Catamarans (antigua Nautitech) queda en principio al margen de estas vicisitudes empresariales. El sector del catamarán está en franco aumento en todo el mundo y la compañía con sede en Rocherfort (Francia) sigue su curso ascendente. Recientemente han fichado a Gildas Le Masson, antiguo director general de Navico en Europa –y en España-, para desempeñar este mismo cargo en Bavaria Catamarans.

Autogestión hasta finales de junio 2018
En su primer comunicado sobre su situación (hacho público el 24 de abril), el astillero anuncia que disponen de fondos suficientes y que han obtenido autoridad legal para mantener su autonomía, devengando los sueldos y manteniendo la producción y entregas hasta finales de junio 2018.
Bavaria ha puesto su gestión estos meses en manos de la firma Brinkman & Partners, expertos en reestructuraciones empresariales y con Tobias Brinkman como nuevo cabeza visible del astillero en busca de una solución financiera.
En paralelo, y de acuerdo con la solicitud de Bavaria de administración concursal depositada en los juzgados, Hubert Ampferl, de la firma de abogados Beck & Partner, ha sido nombrado administrador interino.
Las entregas de barcos, en pleno apogeo en estos meses, continuarán al menos hasta junio. No parece fácil que los concesionarios de la marca consigan muchos nuevos pedidos en este tiempo. La nueva dirección es consciente de ello y la principal prioridad en estos momentos es buscar un inversor que se haga cargo de la viabilidad de Bavaria. El procedimiento concursal y sus consiguientes renegociaciones de deuda pueden ayudar en este camino.