¿Será posible celebrar los Salones Náuticos previstos para este otoño 2020?

Mar Abierto  - Inquietud entre los organizadores de los principales eventos náut

(29/abr/20) En esta 'nueva normalidad' que muta casi a diario, los salones náuticos no quedan al margen. Cambios de fechas, horarios restringidos, seguros de reembolso para los expositores, nuevos formatos de stand, indicadores de densidad de visitantes, pórticos de temperatura corporal . . . . Los salones náuticos de otoño afrontan 2020 con inquietud. Nada es previsible. Nada es tampoco definitivo, pero organizadores y expositores han de tomar una decisión con meses de antelación.

La pandemia de la COVID 19 también ha arrasado con todos los eventos en esta primavera 2020, que no ha visto celebrarse ninguno de los salones náuticos previstos. En España, el Palma International Boat Show aplazaba en primera instancia un mes su edición 2020, pero poco antes de la nueva fecha a primeros de junio se vieron forzados a la anulación definitiva del evento.
En el lado positivo, la feria balear ya tiene confirmadas nuevas fechas, recuperando el habitual fin de semana del 1º de mayo (30 de abril / 4 de mayo) 2021 en el Moll Vell de Palma, que de nuevo acogerá una de las citas más importantes del sector y un evento de relieve en la promoción de la náutica balear. El Institut d'Innovació Empresarial de les Illes (IDI), empresa dependiente del Govern Balear y organizadora del Palma Boat Show, ha devuelto el dinero abonado en 2020 por los expositores en concepto de reserva de espacio, buscando mejorar su liquidez y su fidelización de cara a futuras ediciones.
Volviendo a los salones de otoño 2020, el Salón Náutico de Barcelona mantiene confirmadas sus fechas del 7 al 12 de octubre. La exposición del Port Vell barcelonés tiene la ventaja sanitaria de celebrarse por completo al aire libre, pero la decisión final está en el fondo condicionada por decisiones gubernamentales. Los organizadores mantienen su cautela, a sabiendas de que -como el resto de salones náuticos- han de tomar una decisión con 2,5 a 3 meses de antelación al inicio del certamen, que en el caso de Barcelona pone el tope en la segunda quincena de julio.
Al margen de la COVID-19, otro condicionante que afectará sin duda el evento barcelonés es el aplazamiento de 15 días del Salón de Génova para ganar margen de tiempo en la crisis del coronavirus. En vez de celebrarse en sus fechas habituales a mediados de septiembre, Génova ha retrasado este año 15 días su evento, que tiene previsto abrir del 1 al 6 de octubre, terminando apenas un día antes que el comienzo del Salón Náutico de Barcelona. El problema de esta inmediatez es que no deja margen al traslado de los numerosos barcos que suelen compartir exposición en estas dos citas mediterráneas.
En nuestro país vecino, los tres grandes eventos franceses de otoño 2020 mantienen en estos momentos sus fechas oficiales. El Cannes Yachting Festival del 8 al 13 de septiembre, el Grand Pavois de La Rochelle del 29 de septiembre al 4 de octubre y el Salón de París del 5 al 13 de diciembre.
En La Rochelle reconocen haber estudiado la posibilidad de un aplazamiento hasta principios o finales de octubre, pero el tupido calendario de salones náuticos de otoño ya no da margen a estas improvisaciones.
Los organizadores del Cannes Yachting Festival se mantienen a la espera. El grueso de las reservas para este evento se efectuó en enero 2020, cuando el COVID-19 apenas era tenido en cuenta. De momento no ha habido cancelaciones significativas, pero quedan meses sanitariamente cruciales antes del otoño.
Los organizadores del Grand Pavois de La Rochelle se han marcado el final de junio como fecha límite para tomar una decisión. También han decidido y comunicado a sus expositores que las cantidades abonadas serán reembolsadas en caso de cancelación por fuerza mayor. Otras medidas eventualmente aplicables en La Rochelle son la simplificación de los stands, con posibilidad de transformar la gran carpa de equipamiento en stands individuales, instalar pórticos de temperatura corporal en las entradas al recinto, alargar un día la feria para espaciar las visitas o calibrar los contadores de paso para rebajar la afluencia en los pantalanes, algo que –de una u otra manera- siempre se ha hecho en La Rochelle.
En cuanto al Salón Náutico de París, que en 2019 vio muy mermada la afluencia de visitantes por coincidir su celebración con el epicentro de las manifestaciones de los ‘chalecos amarillos’, afronta la edición 2020 con la máxima cautela y flexibilidad. El inicio de la comercialización de espacios 2020 prácticamente les coincidió a los organizadores de París con el inicio del confinamiento, por cuanto hasta bien entrado el mes de julio no tendrán un panorama medianamente claro de cómo van sus reservas de espacio.
En general, los grandes expositores están atenazados y no saben cuál será el horizonte social, sanitario, industrial y comercial que veremos después del verano. Para los pequeños expositores, el mayor problema es resistir el embate de esta crisis sanitaria y económica. La participación en salones no es hoy la prioridad, incluso admitiendo que los aficionados tienen más ganas de navegar que nunca.