Malos tiempos para la prensa náutica en papel: Cierra la revista francesa Bateaux

Mar Abierto - La revista francesa Bateaux es un icono para varias generaciones d

(26/10/15) Reestructuraciones de plantilla, despidos, concursos de acreedores. La genérica y continuada caída en las ventas de periódicos y revistas de todo tipo en los quioscos y las bajadas en subscriptores tampoco tiene piedad con la prensa náutica. La revista francesa Bateaux, tras casi 60 años en el mercado, hace tres meses que no se edita y tiene muchos visos de desaparecer.

La empresa Course au Large, editora de la revista de este mismo nombre y propietaria desde hace tres años de la veterana cabecera de la revista Bateaux (creada en 1958) entró a mediados de julio en concurso de acreedores.
La crisis en la prensa náutica francesa en papel ya enseñó sus dientes a primeros de 2015, cuando el histórico líder del sector, la revista Voiles et Voiliers, se vio forzada a una importante reducción de plantilla.
Voilies et Voiliers, perteneciente al grupo Sipa-Ouest France, ha visto como sus medias de ventas mensuales no dejan de bajar año tras año. Si antes de la crisis los números de esta revista flirteaban con los 100.000 ejemplares mensuales, en 2013 estaban en 50.070 ejemplares y en 2014, tras una enésima caída del 13% sobre las ventas, aterrizaban en una media de 43.707 ejemplares mensuales, sumada a la pérdida de 3.000 de sus suscriptores.
En la redacción ha habido importantes ajustes. De los 11 redactores en plantilla, 8 fueron despedidos y de la 29 personas que completaban el personal de la redacción, 21 tuvieron que dejar su trabajo, mientras los asalariados que quedaban en plantilla debían abandonar su oficina en París para trasladarse a la sede editorial de Rennes.
La reestructuración costó más de 2,6 millones de euros y la dirección de la revista Voiles et Voiliers fue confiada a Loïc Madeleine, antiguo redactor jefe de su rival en los quioscos, la revista Voile Magazine. También se han barajado algunas opciones de compra de la cabecera Voiles et Voiliers e incluso se habla de un precio de 25.000 euros por la revista, asumiendo sus deudas. Pero de momento, ninguna se ha concretado.

Adiós a la revista Bateaux?
Este verano ha visto también como la empresa Course au Large, propietaria de esta homónima revista y de la cabecera Bateaux, entraba en concurso de acreedores y, a falta de oferta por estas cabeceras, ambas dejaron de publicarse hace tres meses. Los últimos años de Bateaux han sido complicados, pasando de más de 60 mil ejemplares antes de la crisis, a 21.123 ejemplares en 2010, y 12.383 ejemplares en 2014. Una caída de ventas del 40% en apenas tres años.
Tras el concurso de acreedores a mediados de julio, a finales de septiembre se empezó a hablar de una posible compra de Bateaux por parte de Editions Lariviere, editora de la revista Voile Magazine, por un importe oficializado en 20.000 euros. La compra finalmente se ha hecho efectiva, pero François-Xavier de Crécy, director de Voile Magazine, no acaba de definir cual es el futuro que le espera a la veterana cabecera Bateaux. Volveremos a ver a Bateaux en el quiosco tal y como lo conocíamos?, la revista pasará a una edición más espaciada en forma de monográficos?. Todo es posible.
Mientras tanto, el panorama de la prensa náutica francesa en papel queda resumido a Voile Magazine y a la financieramente maltrecha Voiles et Voiliers. El resto ya es 100% digital.

Qué esta pasando con el periodismo en papel?
Las revistas náuticas no son la excepción en un contexto de crisis generalizada del periodismo impreso. Las cifras de ventas de periódicos y revistas impresas de todo tipo no dejan de bajar cada temporada ante lo que podríamos llamar un cambio de hábitos de los lectores. La crisis económica ha enturbiado, o deberíamos decir catalizado, un proceso que ya llevaba años en gestación, y es la transferencia de la información de actualidad desde el papel a los medios digitales.
La información ya no espera a ser imprimida en papel. Los ciudadanos la quieren al instante y solo los medios digitales pueden satisfacer esta demanda. La televisión también podría suplir esta necesidad, pero sus limitaciones de espacio y tiempo –sin olvidar su alto coste de producción- le impiden abarcar sectores marginales de la información, como es la prensa náutica.
¿Va a desaparecer el periodismo en papel?, mi opinión es que no, pero deberá hacer un profundo replanteamiento de su enfoque. Los medios impresos han de asumir que ya no llevan la información de actualidad a sus lectores. El papel tiene reservada una plaza entre la ciudadanía como foro de opinión de los expertos en cada tema, o como soporte de artículos intemporales de alta calidad.
La actualidad ya no está en el papel. Nadie compra hoy el periódico para saber cómo han ido las elecciones políticas ni para interesarse por el resultado del último partido de su equipo de fútbol. Cuando compramos el periódico ya conocemos las noticias. Buscamos opinión.
Las revistas náuticas impresas no son ajenas a esta tendencia y tendrán que asumir esta realidad. Como decía J.M. Serrat en su canción “la realidad nunca es triste, lo que ocurre es que no tiene remedio”.
La transición del papel a los monitores no va a ser fácil ni pacífica. Empecemos diciendo que, en estos momentos, cerca de la mitad de la información que cualquier ciudadano recaba al final del día para su ocio o trabajo viene de un medio digital. Es un porcentaje muy alto y en continuo crecimiento, pero aun quedan muchas etapas por cubrir. Los soportes físicos de lectura, las comunicaciones satelitales con medios portátiles, la interacción entre equipos, la propia viabilidad económica de la prensa digital y la cultura de los ciudadanos en todo lo concerniente a las nuevas tecnologías están aun en pañales. por: Enric Roselló, editor de Mar Abierto