Raymarine Wi-Fish: Sonda CHIRP de alta definición en la tablet o el smartphone

Mar Abierto - Los datos de la sonda de alta definición de Raymarine en el iPad o

(9/1/15) La simbiosis entre la electrónica náutica y la de consumo sigue subiendo enteros. Raymarine presenta su Wi-Fish, un ‘router’ Wi-Fi que lleva los datos del transductor de sonda al smartphone o la tablet. En paralelo, las nuevas gamas de sonda Dragonfly 4 y 5 ya incluyen la emisión Wi-Fi de los datos CHIRP de su sonda. Ambas posibilidades convergen en un App que hará posible ver estas prestaciones en los dispositivos móviles.

Raymarine ofrece de esta manera varias posibilidades al usuario. Y todas tienen su interés. Quienes todavía no hayan comprado su sonda digital o lleven cualquier sonda Raymarine o de otras marcas, incluidas las Dragonfly de 6 o 7 pulgadas, pueden hacerse con el Wi-Fish para ver los blancos del fondo en alta definición en su smartphone o tableta.
El Wi-Fish consiste en un transductor de popa de alta sensibilidad conectado a un transmisor Wi-Fi. Este transmisor, con el aspecto de un pequeño repetidor de bañera, llevará los datos de la sonda a las pantallas de los móviles o tabletas que hayan descargado el App Wi-Fish de Raymarine.
Con este equipo instalado, los aficionados a la pesca o la inmersión podrán ver el detalle de los fondos con una resolución casi fotográfica, aunque con las limitaciones que siempre tienen las pantallas de teléfonos y tabletas cuando hablamos de adaptación a la intemperie y de visión a plena luz del sol.
Otra alternativa, a sabiendas de que el Wi-Fish completo se anuncia por un precio rondando los 200 $, es comprar la sonda Raymarine Dragonfly 4 (pantalla de 4,3 pulgadas), que tiene un precio similar al Wi-Fish y ya incluye la transmisión Wi-Fi de los datos de sonda. Con esta sonda a bordo, el usuario tendrá la prestación del router Wi-Fi, pero al mismo tiempo podrá ver los fondos de forma autónoma, sin necesidad de utilizar una pantalla móvil.
En esta línea y llegando a los 300 $ se puede optar por la Dragonfly 5, con un tamaño de pantalla que sube a las 5 pulgadas y también con Wi-Fi, pero sin GPS ni plotter. Y subiendo hasta los 500 $ tenemos la versión Pro de la Dragonfly 5, que incluye sonda, transmisión Wi-Fi, GPS y gestión de la cartografía.
Esta última opción añade el interés de poder utilizar el Wi-Fi del MFD Dragonfly Pro tanto para ver tanto los datos de sonda como los de la cartografía en las pantallas móviles. Para acabar de complicar la elección, los Dragonfly 4 y 5, que utilizan el aplaudido interface de usuario Lighthouse, son los primeros equipos de Raymarine que permiten compaginar entre las cartografías Navionics y C-Map, una feliz prestación que la marca anunció hace pocos meses y que debería ir llegando poco a poco al resto de novedades de la marca.
En resumen, optando por uno de los pequeños y económicos MFD Dragonfly 4 o 5 Pro, el usuario se hace con un equipo que puede gestionar los datos de su sonda de alta resolución o de su navegador desde la gran pantalla de su tableta o teléfono inteligente. (www.raymarine.com)