La antena satelital Kymeta ya es una realidad que revoluciona las comunicaciones

Mar Abierto - Sustituyendo los cuatro 'champiñones' satelitales por la antene Ky
Mar Abierto - Figuración de la renovación de las antenas satelitales en un gran

(8/11/17) Las comunicaciones satelitales desde cualquier vehículo en movimiento han sido desde siempre la asignatura pendiente de estas transmisiones. En este grupo entran los miles de barcos de todo tipo que hay navegando por mares y océanos, pero también las ingentes cantidades de coches, autobuses, trenes o aviones que circulan a diario por todo el planeta. La nueva antena Kymeta, por fin a la venta, llega para solucionar esta laguna.

Toda antena satelital requiere estar permanentemente ‘a la vista’ de su satélite. Cuando estas antenas se instalan de manera fija –en casa, por ejemplo-, esta sintonía se programa el día dela instalación y así permanece durante toda la vida útil del equipo.
Lo que complica y encarece las antenas satelitales para barcos -y otros vehículos en movimiento- es precisamente su dificultad para estar en permanente conexión debido a las altas velocidades y/o a los constantes cambios de rumbo.
Los tradicionales ‘champiñones’ de los grandes yates, que se empezaron a ver sobre las cubiertas de las mega-esloras allá por los años 80 del siglo pasado, invierten alrededor de un minuto para sintonizar con su satélite. Con el barco navegando, o simplemente borneando en su fondeo, el seguimiento satelital requiere de sofisticadas maquinarias internas que van reorientando contantemente la antena.
Decir también que estamos hablando de equipos que cuestan un dineral, pesan sobre los 120 kg., ocupan un volumen sobre 1 m³ instalados en cubierta o en un mastelero, requiriendo un mantenimiento constante y sofisticado. La suma de todos estos condicionantes ha relegado históricamente las antenas satelitales a las grandes esloras.
El icónico velero ‘Maltese Falcon’ de 88 m., construido por Perini Navi, ha sido el afortunado primer barco que ha instalado la antena Kymeta, utilizándola a plena satisfacción durante estas pasadas primavera y verano 2017. La parte más vistosa del cambio fue desmontar los cuatro ‘champiñones’ del mastelero de proa para sustituirlos por una única antena plana en proa en un mastelero, considerablemente acortado y aligerado.
e3 Systems, empresa colaboradora de Kymeta, fue la encargada de la ingeniería del proyecto que, en el caso del ‘Maltese Falcon’ incluía una solución híbrida integrando de forma sincronizada VSAT, Inmarsat, Iridium, 3G, 4G y Wi-Fi.
Numerosos megayates ya han pasado sus comandas para instalar la antena Kymeta a bordo. Las esloras menores no van a tardar mucho en tener su modelo de antena y modem adaptados y los precios que se barajan rondan entre 3.000 y 4.000 €, una fracción del precio de las antenas satelitales para barco conocidas hasta la fecha.

El futuro es hoy
La Kymeta mTennau7 ha revolucionado la conectividad satelital. Las ventajas de esta nueva antena empiezan en su tamaño, similar a la tradicional caja octogonal de una ensaimada y con un peso de solo 23 kilos. Este volumen y peso ya invitan a pensar en comunicaciones satelitales de calidad en barcos de esloras medias y más sabiendo que la nueva antena puede instalarse plana sobre cubierta, incluso escamotada en las propias estructuras del barco.
La antena Kymeta admite una velocidad de conexión rondando los 100Mbps, solo limitada por la calidad del modem de abordo y por la del satélite en uso, independientemente de su orbita sea de tipo GEO, MEO o LEO (*) La nueva antena tiene un paso prácticamente imperceptible conectando entre distintos satélites y la ausencia de mecanismos internos la hacen totalmente silenciosa.
El consumo tampoco es inconveniente, cifrándose en unos 15w por antena, contra los 300W de las antenas tradicionales.
Otras características de la antena Kymeta son:
- Internet y los entretenimientos IP recibidos con la misma antena
- Servicio abierto a distintos proveedores
- Interfaces para otros sistemas marítimos y terrestres
- Sin mecanismos ni sistemas de refrigeración internos
- Mínimo mantenimiento
- Posibilidad de llevar una eventual antena de repuesto a bordo (opción complicada con los ‘champiñones’)
- Auto adquisición de señales. Instalación simplificada
- Facilidad de ampliación del equipo con antenas suplementarias
(*)–GEO: Órbita geoestacionaria ~ 36000 km, MEO: Medium Earth Orbit ~1500/20000 km, LEO: Low Earth Orbit <1500 km

Nuevos Satélites, nuevas tecnologías
La demanda mundial de conectividad crece de forma exponencial y los proveedores de satélites de todo tipo ponen continuamente en órbita satélites tipo LEO (Low Earth Orbit) y plataformas de alto rendimiento. La conectividad satelital ofrece cada día soluciones más rápidas y con nuevos y más globales espectros.
Los nuevos satélites LEO, actualmente los más abundantes en la órbita de la tierra, tienen un movimiento relativo más rápido que los GEO y las viejas antenas con mecanismos de orientación no tienen apenas capacidad para seguirlos, perdiendo a menudo la señal en los cambios de un satélite a otro. La antena Kimeta mTennau7 promete una conectividad ‘sin costuras’ en este tipo de conexiones. (www.kymetacorp.com - www.e3s.com)