Primera prueba: Gama Axiom de MFD Raymarine y cámaras térmicas FLIR M100 y M200

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Visión real bajo el agua y en la oscuridad

Probamos la nueva gama Axiom de MFD en aguas del lago Maggiore, al pie de los Alpes italianos. Las novedades de Raymarine para 2017 tienen un punto álgido en estos tres MFD de 7, 9 y 12”, que han de sustituir a la anterior gama ‘a’ entre los modelos de primer precio de la marca norteamericana. Los Axiom tienen tres argumentos básicos para convencer a los navegantes, especialmente a los más aficionados a la pesca.

(25/4/17) El primer argumento es el exclusivo transductor de sonda RealVision 3D de alta definición, mostrando en pantalla una representación 3D detallada del fondo marino que el usuario puede girar a voluntad, como los gráficos CAD. Otra novedad es el interface Lighthouse 3, con sensibles mejoras sobre las anteriores versiones I y II que aporta novedades en la iconografía, en una operativa hermanada a los modos Android o iOS y con una mejorada rapidez de gestión de datos del nuevo procesador.
La tercera y singular novedad que aportan los Axiom son las cámaras térmicas FLIR M100 y M200, orientables y diseñadas para adaptarse a estos nuevos MFD. Recordemos que la empresa FLIR, mayoritaria en el accionariado de Raymarine, es especialista en las cámaras de visión nocturna y de visión térmica para usos militares, científicos y también náuticos. Estas cámaras se utilizan desde hace ya varios años en las grandes esloras, pero su alto precio (11.000 € en los modelos más económicos) las dejaban fuera del alcance del aficionado medio.
Las nuevas cámaras FLIR M100 y M200 no aportan apenas novedades desde el punto de vista técnico, pero sí desde la óptica presupuestaria. Su precios de 2.500 y 3.500 € ponen esta moderna tecnología a un nivel de precio equiparable al del radar, dando cancha a los armadores de las esloras medias a hacerse con un equipamiento que supone un moderno plus en la seguridad de la navegación.

‘Visión Real’ del fondo marino
La mayoría de los transductores de velocidad y sonda que utilizan todas las marcas de electrónica del mercado están fabricados por la empresa Airmar. Los procesadores de los aparatos de cada marca interpretan y gestionan -cada uno a su manera- los datos que reciben de estos transductores para reflejarlos de forma singular en las pantallas de sus equipos.
Raymarine ha tomado un camino distinto con los Axiom, diseñando y fabricando un transductor exclusivo para estos equipos. El transductor de los Axiom incorpora las tecnologías CHIRP DownVision de visión del fondo y SideVision de visión lateral que ya conocemos de la gama Dragonfly de Raymarine. Pero en los Axiom se ha añadido (viene integrado en las carcasas, sin necesidad de caja negra) el modo RealVision, que ofrece una novedosa visión 3D del fondo en múltiples perspectivas hacia abajo, hacia los lados e incluso hacia popa del barco. Para garantizar la estabilidad y continuidad de la imagen de esta prestación se ha incorporado al transductor una novedosa tecnología de giro-estabilización.
El RealVision tiene un toque de modernidad incluso desconcertante en los primeros momentos. El dibujo incluye unos punteados de colores que indican la intensidad de la señal o su profundidad y una paleta de tonos que dibuja el contorno del fondo de forma bastante realista. Es sin duda un singular paso adelante para los aficionados a la pesca y el buceo y Raymarine ha añadido en su nuevo transductor un giro-estabilizador que compensa los movimientos del barco para una mejor estabilidad de imagen.

Prestaciones de alto nivel a partir de 745 €
Los nuevos Axiom están disponibles en tamaños de pantalla de 7, 9 y 12 pulgadas y precios desde los 745 € del Axiom 7 sin transductor de sonda, a los 3.295 € del Axiom 12 con el transductor RealVision. El lujoso aspecto de estas carcasas extraplanas de manejo táctil y las prestaciones base que incluyen posicionan a esta gama en un punto apetecible de relación calidad/precio.
El interface de manejo Lighthouse 3, en combinación con un nuevo procesador de mayor potencia y rapidez merecen también un aplauso. Su funcionamiento está inspirado en las operativas Android y iOS que todos usamos de forma natural en teléfonos, tabletas y ordenadores. Las teclas despliegan automáticamente en pantalla sus menús de posibles opciones y otro detalle práctico es que el usuario puede visualizar el resultado de su elección antes de confirmarla.
Interesante también la sencilla capacidad de personalización de las presentaciones, con posibilidad de combinar cualquier información disponible en pantalla y modificar el tamaño de los recuadros asignados simplemente deslizando el dedo. El manejo de estos equipos es muy versátil y su uso se hace familiar desde el primer momento.
Los Axiom funcionan con varios tipos de cartografías, pero entre ellas, las únicas actualmente con cobertura europea y mediterránea son solamente las Navionics. Otro inconveniente de este apartado es que la –única- ranura para insertar las cartas queda en la parte trasera de la carcasa. Si el aparato está empotrado y no se puede acceder a la ranura, hay que desmontar la carcasa cada vez que se quiera cambiar la carta o grabar datos en una tarjeta. La alternativa es instalar un accesorio opcional con un cable que desplaza la ranura.
En este tema, Raymarine va por detrás de los MFD de B&G, Lowrance o Simrad, que tienen la posibilidad de simultanear cartografías Navionics y C-Map y además llevan una doble ranura microSD en el frontal de sus carcasas.
La incomodidad de la entrada microSD se hace extensiva a la entrada USB, también en la parte trasera de la carcasa. Quien quiera utilizarla con el equipo empotrado (tampoco es práctica de utilizar con el equipo en su soporte en “U”) habrá de ingeniar un alargo y así poder conectar equipos externos o recargar el móvil. La bonita estética ‘todo cristal’ frontal tiene estos peajes funcionales.

Ver en la oscuridad
Una prestación de los Axiom exclusiva de Raymarine son las nuevas cámaras térmicas FLIR M100 (2.495 €) y M200 (3.495 €). Iguales en sus características técnicas, la diferencia de precio entre ellas está en la capacidad de la M200 para girar horizontalmente en su rastreo del horizonte. La M100 solo tiene movimiento vertical. Puestos a elegir, yo no dudaría en hacer un esfuerzo y optar por la M200. Su plus de prestaciones vale más de 1.000 euros.
Las cámaras de visión térmica, al contrario que las de luminosidad potenciada, no requieren la menor fuente de luz para ser efectivas. La pantalla refleja los contrastes de temperatura que hay entre los objetos y el resultado es una imagen de gran realismo. Es un verdadero paso adelante en la seguridad de la visión nocturna que solo ofrecen los Axiom entre los MFD de primer precio.
Comentamos al principio la drástica reducción de precios que las nuevas cámaras térmicas FLIR M100 y M200 consiguen respecto a sus predecesoras. En estos temas hay pocos milagros y estas tarifas se han logrado capando prestaciones en la resolución (limitada a 320 x 240) o en el zoom (limitado a 2X) de los nuevos modelos. Nada que ver con las cámaras de alta gama (y alto precio) de FLIR para náutica y ya no hablemos de las prestaciones de las cámaras militares de este fabricante, que pueden leer en total oscuridad la matrícula de un coche a 5 kilómetros de distancia.
Los M100 y M200 han de conformarse –que no es poco- con una detección de un MOB a unos 450 m. de distancia, o la de un pequeño barco a algo más de media milla. Las nuevas FLIR también llevan una interesante analítica inteligente bautizada ClearCruise que dispara una alarma audio en presencia de objetos “NO agua” (barcos, balizas, troncos, etc.) en su campo de visión. La cámara señala el objeto(s) en pantalla y la M200 lo monitoria en permanencia de forma automatizada. La alarma también se activa en caso de MOB y la cámara apunta automáticamente hacia el lugar del infortunio desde que se salta la emergencia en el equipo. Un infograma en la esquina inferior izquierda del display indica el ángulo de la toma de la cámara respecto la proa del barco, facilitando calcular las demoras correspondientes.
Como complemento de seguridad a las cámaras de visión nocturna, en la prueba de los Axiom también tuvimos una toma de contacto con el reciente radar digital Quantum de Raymarine, que se adapta como un guante a los nuevos MFD ya sea en pantalla propia o con sus ecos solapados a la cartografía.
La capacidad de discernir detalles a corta distancia del Quantum es muy alta, prácticamente al nivel de los laureados 3G y 4G de Navico (B&G, Simrad, Lowrance). En todo caso ambos radares pierden la partida frente a los nuevos Garmin y Furuno, cuya tecnología Doppler de detección de blancos en movimiento eleva el listón de la seguridad del radar.
Raymarine es la única de las ‘4 Grandes’ marcas de electrónica que propone las cámaras de visión térmica para las pequeñas y medias esloras. Añadiendo esta prestación al alto detalle de su radar digital, el listón de seguridad se posiciona muy alto navegando bajo malas condiciones de visibilidad.

por: Enric Roselló

Ver características técnicas en: www.raymarine.eu y www.flir.com/marine