Vendée Globe: Una meteorología inédita en el Atlántico Sur

Mar AbiertoSi el director de la Vendée Globe ve esta foto tomada con dron (segur

(25/nov/20) Si la realidad es la que indica la meteo sobre el tracker, la estrategia para rodear por el sur el anticiclón de Santa Helena es muy complicada y está plagada de zonas del todo encalmadas. Los dos primeros (Thomas Ruyant y Charlie Dalín) navegan hacia el sur, haciendo más millas de la cuenta, en busca de los vientos australes, los Cuarenta Rugientes.
Charlie Dalin ya ha dicho que navega en 'modo inshore', a la caña y arañando metros aprovechando cada racha. Su rival directo, Homas Ruyant (‘LinkedOut’) ha reportado esta mañana la rotura de su foil de babor, que parece haber roto sin intervención externa, por causas estructurales. No hay vías de agua y el barco puede seguir su rumbo. Dentro de lo malo, el foil de babor es el que menos trabaja en la vuelta al mundo, que se navega mayormente amurando por babor y apoyando el foil de estribor.
Jean Le Cam (3º en la clasificación), que en esta edición parece estar tocado con la varita mágica de los aciertos estratégicos, se mantiene de momento 300+ millas más al norte, 'atajando' hacia al este, esperando que los vientos vayan hacia él, lo que podría ocurrir el viernes o el sábado. La misma decisión parece haber tomado el ‘PRB’ de Kevin Escoffier, 4º en la clasificación. ¿Quién tendrá razón?
1.800 millas por la popa, el 'pelotón' de cuatro barcos en el que se encuentra Didac Costa (21º en la clasificación) ha recortado distancias y pueden encontrar un 'pasillo' mucho más rápido que sus predecesores hacia Ciudad del Cabo.
Lo curioso es que esta lenta ventana estratégica que está escampando la flota en todos los rumbos se está dando en uno de los tramos habitualmente más rápidos y predecibles de la vuelta al mundo. Si Armel Le Cléac'h (ganador en 2016) estuviera en regata, hoy llevaría 1.000+ millas de ventaja (3 o 4 días) a los primeros. Muchos llevan comida esperando batir sobradamente la marca de 74 días de Le Cléac'h. Si las cosas siguen a este ritmo van a pasar hambre.