Vendée Globe: Un verdadero Black Friday para Alex Thomson (Hugo Boss)

Mar Abierto Abandono del Hugo Boss de Alex Thomson, unos de los favoritos a prio

(29/nov/20) El viernes 27, fue un auténtico viernes negro para Alex Thomson. Tras reparar con éxito los daños estructurales en la proa de su ‘Hugo Boss’, Thomson había vuelto a apretar el acelerador. El liderato de la prueba se esfumó en la reparación y el navegante británico cayó a la 10ª posición, pero los ánimos seguían en pie.

Desafortunadamente, un golpe en la pala de estribor del timón le produjo daños irreparables en este apéndice. Ayer sábado comunicaba a la dirección de la Vendée Globe que abandonaba la competición y se dirigía por sus propios medios a Ciudad del Cabo. Tras el tercer y segundo puesto obtenidos respectivamente en las pasadas ediciones de la Vendée, este año Thomson soñaba con ganar. Duro golpe para el gran navegante británico.
En regata siguen 31 de los 33 IMOCA salidos de Les Sables d’Olonne. En cabeza, Charlie Dalin controla la flota con su ‘Apivia’ a pocas horas de cruzar la longitud de Ciudad del Cabo y entrar en el océano Índico. Tiene menos de 300 millas de ventaja sobre su inmediato perseguidor, que es Thomas Ruyant a bordo del ‘LinkedOut’, y menos de 500 millas de margen sobre un pelotón en el que hay hasta ocho IMOCA dispuestos a luchar por la victoria.
Didac Costa (One Planet One Ocean) navega a unas 2.000 millas de la cabeza de la flota disputando su particular regata contra un grupo de otros tres veteranos IMOCA. Como explicaba el navegante catalán, navegar con varios barcos alrededor contrasta de forma directa tus progresos y opciones tácticas. Por un lado –explicaba Costa- es un alivio tener barcos a tu alrededor, algo que no tuvo en la anterior vuelta al mundo. Pero por otro lado, regatear en ‘flotilla’ le supone un estrés suplementario, pues le obliga a afinar al máximo en sus prestaciones.
Nada está escrito todavía en esta vuelta al mundo. La entrada en el océano Índico tiene un límite de exclusión de seguridad sobre los 42/45 grados sur que no va a permitir grandes divergencias en las opciones tácticas hasta el paso por las islas Kerguelen, donde la zona de exclusión se amplía hasta los 50⁰ grados (Los 50 Bramantes), para cerrarse de nuevo hasta los 45⁰ llegando a la longitud del cabo Leewin, en el SW de Australia. Quedan 18.000 millas para llegar a la meta y cualquier pronóstico es una lotería. Como decía ¿Robin Knox-Johnston?: “Para llegar primero, lo primero es llegar”.