Vendée Globe: Los foils empiezan a mostrar su potencial de velocidad

Mar Abierto - Clarisse Cremer (Banque Populaire X) celebrando su primer cruce el

(21/nov/20) La fantástica estrategia desde la salida de Jean Le Cam y su ‘Yes we Cam’ ha aguantado más de una semana. El decano de la flota ha acertado en sus bordos y conoce su barco perfectamente. Ha resistido como un jabato, hasta que los consistentes vientos alisios del sur se han estabilizado y los IMOCA más modernos se han puesto las ‘alas’.

Poco a poco, el ‘Hugo Boss’ de Alex Thomson, el ‘LinkedOut’ de Thomas Ruyant y el ‘Apivia' de Charlie Dalin han ido adelantado al Rey Jean y la lógica indica que en breve harán lo propio los otros seis IMOCA con foils que se le acercan de forma irremisible.
Las correderas son irrefutables y no hay estrategia que contenga los 2 a 5 nudos suplementarios que tienen los nuevos IMOCA, que incluso dan la impresión de acelerar cada día un poco más, a medida que sus patrones van cogiendo confianza en sus monturas.
A Jean Le Cam le queda el honor de haber liderado la regata hasta casi las Canarias y la gloria de mantenerse todavía más de 300 millas por delante del segundo IMOCA en la ‘categoría 4 Latas’, como él define irónicamente los viejos modelos sin foils, en contraposición a los modernos de la ‘categoría Ferrari’.
Si la primera mitad de la flota ha conseguido superar el ecuador sin apenas perder unos nudos de velocidad y marchan lanzados hacia el sur a más de 20 nudos de media. Los que vienen detrás lo están teniendo más crudo, luchando con ventolinas rolonas y racheadas en los siempre temibles Doldrums. Didac Costa está en esta lucha y la distancia que le separa del trío de cabeza ya es de 1.650 millas.
Por delante de la flota y según comentan los expertos en meteorología, el rodeo del anticiclón del sur del Atlántico puede convertirse en una trampa para los primeros clasificados. La estrategia de Thomas Ruyant de poner un rumbo más al este (unas 100 millas laterales actualmente) que Alex Thomson le ha reportado su dividendo en forma de liderato provisional por 23 millas. Lo más seguro es que ambos barcos vuelvan a converger en sus rumbos para rodear al anticiclón.
Vienen dos o tres días estratégicamente interesantes en los que la cabeza de la flota ha de ir virando tarde o temprano de forma decidida hacia el este. Una vez los barcos pasen la longitud del cabo de Buena Esperanza, cada milla de ventaja o retraso valdrá su peso en oro en una Vendée Globe que se intuye seguirá siendo muy disputada.
De momento, las averías han respetado bastante a la flota. En ediciones anteriores, el porcentaje de averías y abandonos antes del cruce del ecuador siempre fue más alto. En todo caso, la rotura del palo del ‘Corum’ de Nicolas Troussel antes de llegar a Cabo Verde fue un Aviso a los Navegantes que todos escucharon, a sabiendas de que las arboladuras son prácticamente monotipo en toda la flota de última hornada. Queda por ver la fiabilidad de los foils en los mares del sur. En la pasada edición aparecieron de forma tímida, pero en cuatro años han más que doblado su superficie y prácticamente se puede decir que hacen su estreno en estas latitudes.

por: Enric Roselló